Encuentro con editoriales: Diëresis

Periodismo y literatura, ficción romántica, literatura de viaje y libros de mejora personal son algunos de los pilares que sostienen a Diëresis, editorial de Barcelona, fundada por dos periodistas y editores, Teresa María Amiguet y José Ángel Martos. Conoce su propuesta y su catálogo en esta entrevista para la comunidad de Babelio.

¿Nos podrían contar un poco sobre el origen de la editorial?

Leer y escribir son dos de las grandes pasiones de quienes fundamos y dirigimos la editorial, Teresa Amiguet y yo mismo. Hemos trabajado la mayor parte de nuestras carreras en el ámbito de la prensa escrita, los contenidos, la comunicación, las bibliotecas… Cuando llegó el momento en que quisimos impulsar nuestro propio proyecto en alguno de esos ámbitos, una editorial nos pareció lo más natural del mundo para desarrollar nuestro potencial.

¿Cómo nace el nombre de la editorial?

Buscábamos una denominación que tuviera que ver con la escritura y el lenguaje. El signo de la diéresis destaca por su personalidad gráfica, su gran singularidad visual. Al mismo tiempo, una persona muy querida para nosotros, el gran periodista Vicente Amiguet, nos señaló que su sonoridad como palabra esdrújula era muy potente y elegante. Eso acabó de decidirnos.

Mencionan ofrecer a los lectores ocio inteligente ¿De qué manera aúnan cultura y entretenimiento?

Los ilustrados acuñaron en el siglo XVIII el lema «enseñar entreteniendo», una gran síntesis de cómo conectar la cultura con la sociedad. Con nuestra consigna de ofrecer ocio inteligente queremos actualizar ese mensaje y volver a llamar la atención, en el siglo XXI, sobre el carácter de diversión que tiene la propia lectura en sí, sobre cualquier materia. Leer es muchas cosas, pero entre otras, nos parece la forma más inteligente de ocio. Este lema lo concretamos a través de algunos de los temas que escogemos para nuestro catálogo, como los viajes, la gastronomía, las aficiones y hobbies… Pero en general intentamos que el conjunto de nuestra producción resulte de lectura atractiva y amena, sin que, por supuesto, seamos menos exigentes en su calidad.

¿Nos pueden contar sobre Primera Página, colección de la editorial ligada al periodismo?

Buscamos a aquellos periodistas que informan pero también escriben con voluntad literaria, periodistas que merecían cruzar el Rubicón del papel prensa al libro encuadernado. En Primera Página apostamos firmemente por el periodismo narrativo y tenemos la satisfacción de haber recuperado, por ejemplo, a Gaziel, una figura decisiva del periodismo español del primer tercio del siglo XX. Cuando, en 2009 y tras un arduo trabajo, reunimos sus textos como corresponsal en la Primera Guerra Mundial en el libro En las trincheras, Gaziel era mucho menos conocido de lo que se ha hecho unos años después y esperamos haber contribuido a ello con ese título y con su obra maestra, Diario de un estudiante en París.

Además, buscamos dar cabida a nuevas voces con una calidad enorme, algo perceptible desde el primer libro de la colección, escrito por Plàcid Garcia-Planas, La revancha del reportero, uno de los periodistas de guerra con más capacidad de observación. Por supuesto, también a Tomás Alcoverro, decano de los corresponsales españoles en Oriente Medio, de quien hemos editado tres libros. Y, en el último año hemos publicado a una prometedora periodista de investigación, Anna Teixidor, Los silencios del 17-A, y al corresponsal Isidre Ambrós, La cara oculta de China, admirado por su impecable trayectoria en uno de los países más difíciles del mundo para ejercer el periodismo.

¿Qué otras colecciones pueden encontrar los lectores en Diëresis?

Durante la pandemia, potenciamos nuestra colección Retos, para abordar los grandes cambios políticos, sociales, económicos y tecnológicos que están sucediendo. Hemos publicado dos excelentes ensayos: ¿Son demócratas las abejas? e Hiperaceleración.

Otra colección importante es la de Crecimiento Personal. La iniciamos a raíz de la crisis de 2011, con Reiníciate, del filósofo Antonio Fornés, una inspiración para mucha gente en un momento de enorme incertidumbre económica. Continuamos esta línea con Monterapia, de Juanjo Garbizu, nuestro gran best seller. Garbizu ha cambiado la visión que muchos tenemos sobre el montañismo, que es algo mucho más serio, filosófico, profundo y capaz de cambiar vidas que ir a hacer ochomiles al Himalaya.


La colección dedicada a los viajeros ofrece una gran amplitud de miras. La organizamos en dos ejes: las guías singulares, que buscan explicar una ciudad a través de aspectos culturales y los relatos de viajeros bien narrados que nos hagan vibrar. Ejemplo del primer eje es una de nuestras últimas novedades, Florencia a través de sus personajes, de la periodista Sílvia Colomé, mientras que el segundo lo ilustra a la perfección el viajero en moto Ricardo Fité.


También dedicamos mucho esfuerzo a la colección de novela romántica, que responde muy bien a nuestra idea del ocio inteligente, y donde contamos con una gran autora, muy popular y seguida, como es Raquel Villaamil.

Gran parte de su catálogo está dedicado a la no ficción ¿cómo ven la recepción de este tipo de libros actualmente?

Ha ido a más, por ejemplo en el ámbito del crecimiento personal, posiblemente por los cambios cada vez más constantes en nuestra forma de vida y la necesidad de replantearnos continuamente nuestras opciones. También en el ensayo, con el auge de los libros sobre política, y en el periodismo, ya que cada vez más periodistas encuentran en el libro una forma de desarrollar su vocación logrando un impacto más duradero.

Una editorial defiende todo su catálogo, pero si tuvieras que presentar a la editorial con 5 títulos emblemáticos ¿cuáles serían estos?

En las trincheras, de Gaziel.
Monterapia, de Juanjo Garbizu
¿Son demócratas las abejas?, de Antonio Fornés y Jesús Vila
Florencia a través de sus personajes, de Sílvia Colomé
No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto, de Ricardo Fité

También ofrecen servicios editoriales ¿Se trata de publicaciones fuera de catálogo?

Como en nuestro catálogo trabajamos con unos estándares de calidad muy altos en todo el proceso editorial, queremos ofrecer este know-how a terceros que lo puedan requerir. Hemos tenido entre nuestros clientes a la Feria de Barcelona y a muchos autores y asociaciones de escritores. Es un ámbito en el que estamos progresando mucho y podemos ofrecer una gama muy amplia de servicios con una calidad difícil de igualar.

¿Qué novedades tienen preparadas para el público lector?

Vamos a entrar en géneros que hasta ahora no habíamos tocado, como es el de la novela gráfica, con un título que sabemos tendrá una gran acogida. También publicaremos ensayos de alta divulgación sobre temas de gran relevancia social en la actual situación, como ya hicimos el año pasado con la colección Retos. Y entraremos en un universo maravilloso que nos es muy afín y de gran actualidad, el ajedrez.

El editor es un gran lector

José Ángel Martos, fundador y editor.

¿Cuál es su relación personal con la lectura?

Me ha acompañado siempre. Mi madre, Damiana Martín, me inculcó el amor por la lectura desde muy pequeño, sobre todo con libros de historia, con las novelas de Julio Verne y con enciclopedias, que son apasionantes.

¿Cuál ha sido su mayor descubrimiento literario como lector?

La Ilíada, desde que la descubrí muy joven, ha sido una fuente constante de diversión e inspiración. El mundo grecolatino, y en general el mundo antiguo, me apasionan. Posteriormente, cuando empezaba en el periodismo, un descubrimiento decisivo fue la obra de Tom Wolfe y de los grandes periodistas, tanto los de corte más narrativo como los de investigación.

¿Gracias a qué lecturas se vincularon con la edición?

Hubo varias autobiografías de editores que leí cuando iniciábamos Diëresis, como Editar la vida, de Michael Korda. También me parece apasionante Librerías, de Jorge Carrión.

¿Qué libros o autores ya publicados les hubiese gustado editar?

¡Hay tantos! En general, a los clásicos, pero a esos no pierdo la esperanza de que podamos editarlos algún día.

¿Un libro que releen con frecuencia?

La antología El nuevo periodismo, de Tom Wolfe.

¿Qué libro están leyendo actualmente?

Acabo de terminar de releer Madame Bovary.

¿Por qué creer en los libros y en la edición, hoy en día?

Porque leer un libro nos hace crecer. Leer prepara nuestro cerebro, lo ejercita y, a través de la capacidad descriptiva del lenguaje y de sus matices, nos permite apreciar la complejidad del mundo mucho mejor que cualquier otra forma de aprendizaje. Leer es un placer, y mucho más.

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Encuentro con editoriales: Índigo Editoras

En Índigo Editoras se publican libros, se realizan talleres, se organizan encuentros y se investiga sobre literatura íntima con perspectiva de género. Celebramos su quinto aniversario en esta entrevista a sus editoras, Marina Hernández y Carla Santángelo, para Babelio.

¿Nos podrían contar un poco sobre el origen de la editorial?

El proyecto de Índigo nació de un encuentro en un café de Madrid en el que Carla y Marina, las fundadoras, descubrieron que tenían el sueño común de editar a mujeres hispanohablantes y crear una comunidad de escritoras y lectoras que se nutra de su potencial y apoye la escritura de las otras. Desde ese encuentro, el sueño se fue materializando a través cartas en las que cada una volcaba todo lo que pensaba y todo lo que podían hacer posible. En poco tiempo se unió Fernanda, nuestra diseñadora, que le puso la luz al camino.

¿Qué representa el nombre de la editorial?

Nos llamamos Índigo por el color azul profundo. El color azul es el color del mar y atraviesa universos poéticos que admiramos y a los que queremos acercarnos. Nos gusta además vincularnos con esa profundidad que tienen a veces las cosas más sencillas.  

Índigo es un proyecto cultural conjunto que busca unir escritura e intimidad. ¿Cómo llegan a los libros que consiguen esta fusión?

Nosotras consideramos que la intimidad es una perspectiva, una forma de escribir sabiéndose atravesada por un cuerpo, por una mirada propia, y también una relación de distancia con las cosas, una proximidad sutil que atraviesa la experiencia del mundo. En este sentido, son muchas las escritoras que tienen como materia de escritura la intimidad, somos muchas las que estamos escribiendo y pensando desde este lugar. En Índigo nos llegan textos muy diversos, híbridos entre poemarios, diarios, cartas, ensayo… Y también, algo que es muy significativo para nosotras de que estamos dando los pasos correctos, a Índigo llegan escritoras de nuestros talleres que han ido labrando su voz o que han visto nacer y crecer un proyecto en ellos. Un ejemplo de ello es el libro de Ofrenda de Pilar Cimadevilla, una autora que queremos mucho y que lleva un tiempo siendo parte de la casa índigo y escribiendo y leyendo junto con nosotras. Ese es uno de los pilares de nuestro proyecto, crear un hogar compartido en el que escribir juntas, investigar juntas, leernos y darnos las alas las unas a las otras, darnos entre todas ese impulso para sabernos merecedoras de nuestro propio espacio y de que otres escuchen nuestra voz. 

¿Qué colecciones presenta la editorial?

Hasta ahora hemos trabajado con antologías, como La desconocida que soy o Diarios de encierro y con una colección de esos híbridos de literatura íntima que hemos llamado Los hilos en honor a Chantal Maillard, una filósofa y poeta que admiramos. De Los hilos aún quedan joyas por salir que estamos deseando que vean la luz, y las antologías siempre volverán, sin embargo Índigo se encuentra ahora en plena revolución, sentimos que estamos abriendo por dentro nuestros espacios, creciendo como editorial, y escuchando voces que se van a ir articulando en nuevas colecciones en las que exploraremos diferentes formas de entender y vivir la escritura íntima.

El equipo editorial conformado por mujeres se encuentra en España, Argentina y México ¿Cómo es el trabajo colectivo y autogestivo que desarrollan a distancia?

Es una labor hermosa y compleja a la vez el sostener este proyecto entre todas. Ahora mismo Carla y Marina llevan Casa Índigo, Fernanda diseña desde Argentina, Sam y Bea llevan los libros en España, Adri lleva los libros en México y Vanina lleva los libros en Argentina. Al ser la nuestra una editorial muy pequeña, tenemos que poner el foco primero siempre en los cuidados, luchando codo con codo contra la precariedad, los ritmos impuestos por el capitalismo patriarcal, y tratando de sacar adelante un proyecto en cuyo valor creemos mucho y que queremos que algún día cercano pueda sostenerse a sí mismo y crecer de forma que no sintamos que vamos siempre a la lucha. Para ello procuramos siempre no perder el cariño hacia la otra y la escucha. Se baja el ritmo cuando alguna lo necesita o se reorganiza el trabajo si alguna necesita parar. Valoramos mucho también tener espacios para labrar la amistad entre nosotras y poder sentirnos también en círculo íntimo. Trabajamos mucho todas y con mucha pasión, pero no queremos con esto perdernos en una forma de producir y de vivir que se lleve por delante la esencia de el proyecto. 

Cumplen 5 años de labor editorial. ¿Cómo ha sido tejido el proyecto? ¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones hasta ahora?

Poco a poco hemos ido creciendo, siempre buscando alimentar los talleres de los libros y viceversa. Marina y Carla, junto con Fer, después de años de lucha en solitario abrieron el proyecto a las demás para que pudiese ser sostenible, para que las dos ramas pudiesen beber la una de la otra pues las dos son pilares fundamentales. Desde entonces hemos podido ver como se abren las posibilidades y los horizontes. Y seguimos tendiendo puentes con librerías y editoriales feministas, autogestivas, pequeñas, que luchan por abrirse camino. Cada paso que hemos dado hacia la ayuda colectiva en este sentido nos ha ayudado a nosotras también, creemos que ese es el camino para que todas podamos crecer juntas. 

Además de publicar libros, realizan un trabajo de investigación sobre el papel de la mujer en el mundo literario. ¿Qué han descubierto en este proceso?

Hay muchísimo mundo desconocido en todo lo que es y lo que ha sido la mujer en la literatura, concretamente en la literatura hispanohablante. Normalmente cuando se reivindica la literatura de la mujer siempre salen a la palestra las mismas autoras como si por el hecho de conocerlas solo a ellas ya estuviera todo hecho. Mientras trabajábamos en esto nos hemos dado cuenta de que hay mucho movimiento ahora de parte de asociaciones, proyectos y mujeres a título personal que está intentando cambiar esta realidad. En nuestros talleres estamos armando una biblioteca de autoras entre todas, con todo lo que podemos aportar desde nuestra investigación y todo lo que traen las demás desde diferentes intersecciones, países y realidades. Y todo lo que se está escribiendo ahora. Queda mucho por hacer pero cada vez se amplía más el espectro de autoras conocidas, al menos entre nosotras.  

Si bien una editorial apuesta por todo su catálogo, ¿qué libros o autoras consideran indispensables o emblemáticos de Índigo Editoras?

Esto es muy difícil de decidir pues para nosotras el proceso del libro es algo pausado en el tiempo y algo que hacemos con mucho cariño junto con la autora y que acaba siendo parte al final de ti. Por ejemplo, Diarios de encierro fue para nosotras algo muy significativo. Cuando lanzamos la convocatoria de diarios de mujeres escritos durante la cuarentena no esperábamos tantísimos escritos y nos abrumó testimonial de estos.  Nos escribieron de muchísimos países, mujeres trans, mujeres precarizadas, mujeres que tuvieron que abortar o soportar muchísima soledad y dolor. Ahí hay experiencias que necesitaban ser contadas y que para nosotras fue un honor y una responsabilidad poder sacar la antología adelante. Nos quedó tan grande que solo pudimos sacarlo en digital, pero deseamos pronto poder sacarla en papel. 

Nos pueden contar ¿cómo es su relación con los lectores?

Nosotras siempre intentamos que interactúen lo máximo posible con el libro, recibir una comunidad también en los libros. Por ejemplo, cuando lanzamos nuestra primera novela, Los días mudos nos abrimos a una experiencia nueva que fue el club de lectura. Aprendimos mucho de esas semanas de lectura y de cómo puede ser la relación de la autora con su público, creemos siempre en la horizontalidad, en quitarle la dimensión solemne que suele disfrazar toda la literatura, no digamos ya la poesía, y bajar las cosas a la tierra, compartirlas, vivirlas de verdad.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Hay sorpresas que no esperábamos ni nosotras. Estamos apostando por un plan editorial próximo que nos haga seguir aprendiendo. Vienen cosas que no hemos hecho nunca y posibles colaboraciones muy especiales. Además hemos abierto una convocatoria de textos que termina ahora justo el último día de junio que no nos ha dejado parar en todo el mes. Tenemos muchísimo que leer y va a ser muy difícil decidir porque las autoras que se presentan están poniendo el nivel muy alto. 

Las editoras son grandes lectoras

Carla Santángelo y Marina Hernández, editoras fundadoras de Índigo.

¿Cuál es su relación personal con la lectura?

Somos ávidas lectoras todas. Cuando nos juntamos, cosa que ocurre poco y es algo especial, y vamos a alguna librería, nos esparcimos como pájaros y cada una va encontrando joyas que va señalándole a las otras. Solemos tener encuentros con libros que enviamos a otra porque sabemos que es un libro que conecta con ella. Disfrutamos de la parte objeto del libro, del olor, del tacto, de la belleza del título… También nos encanta subrayar en los libros, escribir en ellos, algo que hemos compartido con muchas de las chicas que vienen en los talleres, vivir de manera física también el libro. Nos gusta mucho además aprender de la parte más íntima de las autoras, saber siempre más de ella, conocer aquello que las atraviesa. Luego, en nuestro lado más político, en los talleres y las clases intentamos encontrar lo que nosotras llamamos una forma de leer. Huimos del lenguaje de clase y del academicismo, que es una forma de aprender las cosas construida desde el patriarcado, y buscamos que todas las que estamos y escribimos podamos compartir una forma de leer, un vocabulario conjunto que de cuenta de todo lo que aprendemos las unas de las otras. 

¿Cuál ha sido su mayor descubrimiento literario como lector?

El mayor es difícil de decir, un ejemplo de grandes últimos descubrimientos ha sido la poética de Hanni Ossott. También, en su momento, el libro de Leer poesía, de Alicia Genovese marcó un antes y un después en nuestras bibliotecas. Pero hay tantos de esos…

¿Gracias a qué lecturas se vincularon con la edición?

Más que con la edición, muchas autoras nos hacen aproximarnos a la amplitud de nuestro proyecto, editar y rescatar todo lo que ha quedado oculto. En este sentido nos inspiran libros como El infinito en un junco con ese cuidado que pone Vallejo en la profundidad de su estudio sin pudor por escribir desde una perspectiva íntima acerca del amor al libro. 

¿Qué libros o autores ya publicados les hubiese gustado editar?

Una autora por ejemplo a la que amamos es Camila Sosa Villada, a la que estuvimos soñando editar mucho tiempo y de la que hablamos siempre en Casa Índigo. Por supuesto nos hubiese encantado editar a Pizarnik, a Fuertes, pero también libros como Bluets de Maggie Nelson o, por ejemplo cualquier libro de Jazmina Barrera. Son muchísimas las autoras que nos hacen vibrar y desear acercarnos a ellas. 

¿Un libro que releen con frecuencia?

También hay muchos. Un libro al que siempre volvemos es La escritura indómita de Mari Oliver, hace poco volvimos a mencionarla en un círculo de poesía. Es de esos libros que en una segunda, tercera o cuarta lectura, gana cada vez más en profundidad. 

¿Qué libro están leyendo actualmente?

Siempre estamos leyendo cosas que nos vamos pasando, como ahora el último libro de Desirée Bela, Minorías o el libro de Val Flores Romper el corazón del mundo, que ha editado Contintametienes y que descubrimos en una maravillosa librería nueva que han abierto en Madrid que se llama Mary Read. Uno de esos lugares en los que puedes estar horas y perderte en las estanterías.

¿Por qué creer en los libros y en la edición, hoy en día?

Los libros, creemos, son una herramienta de libertad imprescindible. Las mujeres siempre hemos usado la escritura y la edición para ayudarnos entre nosotras y para impulsarnos, como ocurría en las cartas que antes se mandaban unas a otras donde podían dar rienda suelta a su voz o como nos ocurre a todas las que tenemos proyectos en el mundo editorial que vemos como, gracias a la democratización del conocimiento y a la perspectiva feminista que aportan todos estos proyectos, la escritura y la literatura es cada vez más un refugio, un lugar de descanso y de paz, pero también un lugar de empoderamiento y de lucha. 

Conoce más sobre la editorial en su página de Babelio.

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Encuentro con editoriales: Obscura Editorial

Obscura Editorial apuesta por convertirse en el referente de la literatura española de terror, fantasía y ciencia ficción. Da voz a autores reconocidos pero también da apertura a plumas inéditas. Otro pilar de su catálogo es la no-ficción: ensayos sobre lo oculto, lo misterioso y lo desconocido. Job Peró, director editorial, y Roser Vales, editora, comparten sus experiencias en esta entrevista para Babelio.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Job: Obscura nace, básicamente, de la pasión por la literatura de género y de las ganas de poder trabajar en aquello que realmente te gusta. Después de varias aventuras empresariales y de mucho tiempo trabajando en el mundo industrial, tenía muchas ganas de llevar a cabo un proyecto realmente ligado a mi gran pasión, la literatura, pero a la literatura que me roba horas y horas de sueño. Decidí informarme y formarme al máximo y me lancé al vacío. Porque te pueden explicar muchas cosas sobre cómo funciona el mundo editorial, pero cuando emprendes, lo que haces es dar un salto sin saber dónde vas a caer. Y es mejor lanzarse de cabeza por cosas que te gustan de verdad.

¿A qué responde el nombre Obscura?

El nombre quiere ser una forma de expresar el concepto en el que se engloban los libros que publicamos. Las novelas que configuran nuestro catálogo guardan relación con todo aquello que es incierto, misterioso, desconocido, que causa intranquilidad o que nos fascina, aunque no lo comprendamos.

Entre otros géneros, publican ciencia ficción. ¿Qué destacas de este género?

Lo cierto es que por el momento la ciencia ficción es el género que menos hemos publicado, pero precisamente por eso queremos ampliar esta rama de nuestro catálogo. Una de las cosas que más nos gusta de la ciencia ficción es que por mucho que pueda parecer eso, «ficción», a veces logra vaticinar cosas futuras con más exactitud de lo que nadie habría imaginado. La ciencia ficción no deja de ser una manera de poner en evidencia los problemas y conflictos que ya están presentes en nuestra actualidad. Como una denuncia. O una advertencia. Un ejemplo de ello es Janowitz, que sacamos como novedad de marzo y es la primera novela de ciencia ficción que publicamos en la editorial. Es un libro con tintes distópicos y ciberpunk que nos entusiasmó desde la primera vez que lo leímos, y estamos muy orgullosos de que represente nuestra incursión en este género. 

Uno de los principios de la editorial es sacar la literatura de género del nicho. ¿Cómo llegar a un público más amplio?

Con trabajo. En primer lugar, editando con paciencia y cuidando cada libro al máximo para que sea atractivo, ante todo, para los lectores de terror, fantasía y ciencia ficción, pero siempre de manera que pueda apelar a un público más amplio. Y promocionando nuestros libros de manera muy activa, por supuesto. A parte de las redes, en este aspecto es interesante participar en ferias del libro no específicas para lectores de género, puesto que allá las editoriales tenemos la gran oportunidad de darnos a conocer a lectores de todo tipo.

El lanzamiento de la editorial fue casi al mismo tiempo del inicio de la pandemia. ¿Cómo ha influido esta situación en el camino de la editorial?

Si una empresa editorial independiente ya de por sí comienza a crecer de manera muy lenta, el hecho de iniciar nuestras andanzas en el sector en plena pandemia no puso las cosas precisamente fáciles. Nuestra presentación oficial como editorial estaba prevista para la segunda semana de marzo de 2020 y se canceló; nuestro primer título, publicado el 12 de marzo de ese año, quedó dentro de las librerías cerradas junto con las demás novedades editoriales del mes, y los dos siguientes títulos tuvieron que esperar en el almacén durante muchas semanas. Esto, evidentemente, perjudicó las ventas, puesto que al reabrir las librerías había muchos más títulos con los que competir. Comenzar en plena época del COVID nos ha hecho darnos cuenta del importante peso que tiene en este sector la comunidad lectora online (revistas, plataformas, reseñadores, prensa…), una comunidad muy unida, interconectada. Agradecemos mucho todo el apoyo que nos han prestado en nuestro inicio, y el que nos siguen prestando. Poco a poco vamos viendo mejores resultados con cada libro. Será que estamos consiguiendo ganarnos la confianza de un número de lectores que va creciendo de forma constante.

La ficción y no ficción en las que confluyen el miedo, lo fantástico e insólito define su catálogo. ¿Nos podrías contar un poco más sobre este?

Nuestro catálogo consta, como bien indicáis, de libros que se desarrollan alrededor de los conceptos de obscuridad, inquietud y desconocimiento… Siempre y cuando un título encaje en esta descripción, nos interesará valorar la propuesta que el autor quiera hacernos. Publicamos en castellano y en catalán, e intentamos que entre los títulos que seleccionamos haya tanto originales de autores españoles y latinos como traducciones. Dirigimos nuestros libros a un público tanto adulto como juvenil, y cada vez estamos explorando más detenidamente el género young-adult: la primera autora de young-adult que publicamos fue Susan Ee, de quien traducimos al catalán su trilogía Penryn and the End of Days y su nueva saga Midnight Tales. La semana pasada salía a la venta Uno debe morir (All Your Twisted Secrets), el aclamado thriller juvenil de Diana Urban. Y ahora mismo estamos luchando por los derechos de otro libro juvenil que nos ha maravillado. Si bien casi todo nuestro catálogo es ficción, no nos cerramos para nada a publicar ensayo, pues hay temas como la religión, las leyendas y los mitos que están estrechamente vinculados al concepto de obscuridad. Un ejemplo que podéis encontrar entre los libros de Obscura es Los últimos días de Mahoma, un ensayo escrito por la tunecina Hela Ouardi en el que se relatan los últimos días del profeta partiendo de antiguas fuentes suníes y chiíes. 

Si bien una editorial defiende todo su catálogo, si tuvieras que presentar Obscura con 3 títulos emblemáticos ¿Cuáles serían estos? 

En primer lugar, Lengua de pájaros. Se trata de la novela de iniciación de Víctor Sellés, un autor que nos envió su manuscrito y del cual nos enamoramos al instante. Este libro significa mucho para nosotros, ya que fue nuestra primera apuesta por un autor nacional. Estamos muy contentos con la acogida que ha tenido en la comunidad lectora, y seguir siendo los editores de Víctor nos hace muy felices. En segundo lugar, diríamos L’exorcista. Este año hemos publicado la primera edición en catalán de este libro, coincidiendo con el 50 aniversario de la publicación de la primera edición en inglés. Para nosotros ha sido un honor editar este libro, es la novela de terror por excelencia, y hemos puesto mucho esfuerzo en esta edición. Finalmente proponemos Janowitz, de Macip Garzón. Se trata, como comentábamos antes, de nuestro primer título de ciencia ficción, escrito por dos autores: Ricard Ruiz Garzón y Salvador Macip. El manuscrito nos fascinó, especialmente el giro final, y es uno de los libros que mejor acogida está teniendo en librerías, y con el que nos presentamos a nuestro primer Sant Jordi. Publicamos y publicaremos a muchos autores españoles. En este país hay un plantel de escritores de género maravillosos, ¡y la gente debería conocerlos!

Como editorial especializada ¿Cómo ven la recepción de los géneros (terror, fantasía, ciencia ficción) entre los lectores?

Sigue siendo una literatura de nicho, pero poco a poco se ha ido haciendo un hueco en todas las librerías, e incluso en las mesas de novedades. Con la saga de Harry Potter se produjo como una explosión que generó una onda expansiva que no deja de crecer. El terror, la fantasía y la ciencia ficción siempre han tenido mucho éxito a lo largo de la historia en el cine y la TV, así que no se trata de que no gusten los temas, sino de que la gente se anime a leerlos y no solo a consumirlos en la pantalla. Es en un libro donde realmente uno puede sumergirse por completo en los mundos que apenas llegan a atisbarse a través de una pantalla, y cada vez hay más gente que se da cuenta y se anima perderse en ellos. La generación de lectores que crecieron con Rowling ha contribuido mucho a que esta tendencia se agudice.

¿Qué novedades tienen preparadas para los lectores? , ¿algún adelanto?

Por ahora, os podemos decir que este junio llega el segundo volumen de nuestra antología marca de la casa, Diez relatos. En esta nueva entrega tendremos diez relatos de diez nuevos autores que seguro que conocéis: Elia Barceló, Juan Miguel Aguilera, Yolanda Camacho, Víctor Sellés, Lola Robles, Núria C. Botey, Guillem López, Ivan Mourin, Emilio Bueso y Alicia Pérez Gil. Fantasía, terror y ciencia ficción para todos los gustos. En septiembre, no lo hemos anunciado de manera oficial todavía, pero publicamos la novela de un autor internacional que ya ha sido nominada a los Hugo, los Locus y los Nebula de este año. ¡Nos morimos de ganas de hablaros de ello con más detalle! Y a finales de año, tal y como hemos anunciado esta semana junto al autor a través de nuestras redes sociales, publicamos la nueva novela de Jesús Cañadas, uno de los grandes del terror. 

Los editores son grandes lectores

Roser Vales, editora y Job Peró, director editorial.

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Roser: Formo parte de la generación de jóvenes que se engancharon a la lectura con Harry Potter. A partir de esa época, he tenido periodos más y menos lectores, pero los libros para mí son un refugio que siempre he agradecido tener. Durante mi época universitaria, al estudiar una carrera de letras, vi claro que era el recorrido profesional que quería tomar.

Job: Digamos que no soy adicto, pero la necesito. Siempre.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Roser: R.F. Kuang y Leigh Bardugo

Job: Desde que iniciamos la editorial, básicamente he leído manuscritos. Muchos. Jesús Cañadas, Carlos Sisí y Víctor Sellés han pasado a ser imprescindibles para mí. Y Mari Carmen Copete. Y Macip Garzón. Y otros tanto que irán llegando. Y si tuviera treinta años menos, devoraría todo lo que me llegara de Susan Ee y Diana Urban. De hecho, lo hago de todas formas.

¿Gracias a qué lecturas te vinculaste con la edición?

Roser: Ninguna en particular. Supongo que el hecho de que haber sido siempre una apasionada de la lectura y haberme decantado por una carrera de letras me llevaron a tomar el siguiente paso. 

Job: No ha habido lecturas concretas. Quería trabajar en algo que me apasionase y no se me ocurrió mejor forma que esta.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Roser: Me habría gustado y me gustaría poder editar los libros de autores como Terry Pratchett y Leigh Bardugo

Job: Stephen King, sin ninguna duda. Hay libros en los que le hubiera pedido que redujera páginas (en algunos, muchas páginas), pero sigue siendo un genio.

¿Un libro que relees con frecuencia?

Roser: Lo cierto es que no tengo por costumbre releer libros. De pequeña solía hacerlo, pero ahora mi lista de lecturas pendientes es tan larga, y hay tantas novelas a las que quiero hincar el diente, que siento que releyendo se me perdería otros libros que todavía no he descubierto. Pero sí tengo una lista de libros que, de tener tiempo, me encantaría releer: This is how you loose the time war y El cuento de la criada son dos ejemplos.

Job: Me pasa lo mismo. No suelo releer libros, pero me encantaría tener tiempo para devorar de nuevo las primeras novelas de Stephen King, sobre todo las escritas bajo pseudónimo.

¿Qué libro estás leyendo actualmente?

Roser: Estoy con dos lecturas simultáneas: Pachinko, de Min Jin Lee, y Legendborn, de Tracy Deonn.

Job: Tengo exactamente catorce libros encima de la mesita de noche pendientes de leer. Acabo de ir a contarlos. Leigh Bardugo, Nieves Mories, Carlos Sisí, Jesús Cañadas, Thomas Olde Heuvelt, Ismael Martínez Biurrún… Necesito aire.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Roser: Porque los libros son y serán siempre una constante en nuestra historia.

Job: Sobre todo, hay que creer en los de editoriales independientes. El cuidado, el mimo y el trabajo que ponemos detrás de cada uno de los libros que publicamos es mayúsculo. Estamos convencidos de que son apasionantes, de que sus personajes enamorarán, de que sus historias son increíbles. No publicamos por publicar. Publicamos porque tenemos una fe ciega en cada uno de nuestros libros. A todos los lectores: confiad en las editoriales independientes. Son garantía de un trabajo excepcional.

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Encuentro con editoriales: Capitán Swing

No ficción, narrativa y libros ilustrados son los géneros por los que se mueve Capitán Swing, editorial que promueve el disfrute y la reflexión a través de la lectura, libros como herramientas políticas, científicas y culturales para comprender y criticar la realidad en que vivimos. Daniel Moreno, su editor, habla sobre el origen y la vida del Capitán, en esta entrevista para la comunidad lectora de Babelio.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

La editorial nació en otoño de 2010. El año pasado cumplimos nuestra primera década con mucho orgullo e ilusión por la siguiente. Han pasado diez años desde que Capitán Swing comenzara su andadura. Lo que empezó siendo la fantasía de unos estudiantes de Sociología y Ciencia Política por intentar reactivar un inexistente servicio de publicaciones de la Universidad Complutense, romper con el prejuicio de que el ensayo crítico no tenía lectores y ganarse unos cuartos se convirtió, con tiempo y esfuerzo, en el proyecto personal de un lector en busca de otros lectores con gustos similares. Así nacía esta editorial, con el propósito de publicar en castellano ensayo de calidad contrastada pero poco conocido en el mercado español. Irrumpimos en las librerías con Florencia insurgente, de Nicolás Maquiavelo.

Capitán Swing ¿A qué responde el nombre?

Cuando creas una empresa, una asociación, cooperativa, etc., donde hay que poner un nombre social, siempre piensas que se te ocurrirá el nombre perfecto hasta que das cuenta de que no los hay y los que mejor semántica tienen ya están pillados. En nuestro caso se hizo una lista tremenda con multitud de nombres, casi todos ellos absurdos, y vía asamblearia se decidió este de Capitán Swing. El nombre viene de unas revueltas obreras del siglo XIX en la Inglaterra Victoriana que se combinaron tanto en el campo como en la ciudad. A lo mejor te suena más el nombre de Luditas. Eran los llamados destructores de máquinas. Esta gente frente a los tijeretazos salariales, a los despidos, etc. ejercían el sabotaje industrial; cuando esto fallaba se dedicaban a redactar cartas amenazadoras a los patronos de entonces en las cuales se reivindicaban una serie de derechos; estas cartas siempre estaban firmadas por un tal Capitán Swing; puedes encontrar muchas en internet. El personaje  por supuesto no existía pero daba un carácter de unificación al movimiento. Se trata de un nombre múltiple o genérico que engloba a todas las partes. Durante años el tal Capitán Swing fue perseguido; naturalmente nunca se le encontró. Nos parecía un nombre sugerente, por ser genérico y no identificarse a primera vista con nadie; y luego por que pegaba bien con el tipo de historias que queríamos rescatar. Pequeñas historias que fueron aniquiladas pero que permanecen en el imaginario colectivo. La editorial se concibe como un espacio de diálogo entre culturas intelectuales y académicas diversas, entre variadas y plurales tradiciones de pensamiento, y como un sitio de intercambios críticos y de encuentros entre disciplinas, modos y estilos de saber.

La editorial propone psicoactivos para la crítica ¿Qué hace que un libro tenga cumpla esta condición?

Todos nuestros ensayos comparten una visión y análisis crítico de la realidad que nos rodea. No entendemos comprender el mundo sin hacernos preguntas y cuestionar todas las posturas de los hechos que acontecen. El espíritu crítico es el alma de nuestro sello.

¿Qué colecciones presenta la editorial? Cuéntanos un poco sobre estas.

Las temáticas de la editorial y sus colecciones son diversas, pero podemos encontrar algunas líneas de estudio e investigación muy concretas que se repiten bastante: ciencia, feminismo, sociología, colectivismo social, historia, ecologismo, economía, antifascismo, antirracismo…

Cumplieron 10 años de labor editorial ¿Cómo ves el recorrido de la editorial desde sus inicios hasta ahora?

Tras haber sobrevivido a la peor década del sector editorial, la celebración nos permite echar la vista atrás. Aquel objetivo inicial arroja el balance satisfactorio de haber publicado un número notable de ediciones de grandes nombres que nos enorgullece albergar en nuestro catálogo, haber sabido crear un estilo propio y haber gozado de la atención y el prestigio entre la prensa y el público. Nos alegra haber conseguido despertar interés por nuestros libros y haber encontrado una identidad y un carácter que permite a los lectores adquirir un título o un autor que desconocen, principalmente, porque valoran el historial de nuestras publicaciones. Una biblioteca de 300 libros ha servido para consolidar la marca del indómito Capitán Swing, encontrando un pequeño éxito en cada temporada y un fondo que sigue vivo y que cada día descubren más lectores. Nos hace felices que el éxito tras todo este tiempo no solo pasa por cumplir diez años, sino por haber crecido ampliando el proyecto personal a un equipo de cuatro personas y muchos colaboradores. Todo ello en un tiempo de crisis en el que, por paradójico que pueda parecer, han nacido otros sellos similares y han contribuido a una renovación muy potente del panorama editorial nacional.

Si bien una editorial defiende todo su catálogo, ¿qué libros o autores consideran indispensables o emblemáticos de Capitán Swing?

Elegir un solo nombre sería denostar al resto y los queremos a todos, mucho. Pero si te sirve de referencia, Rebecca Solnit es nuestra autora más publicada: tenemos seis ensayos suyos editados en el sello y apostamos por ella cuando nadie lo hacía. Nos enorgullece haber ayudado a descubrir su obra y su perfil académico, filosófico y activista en España y Latinoamérica.

El pensamiento político, filosófico y científico, así como el estado de las sociedades dibujan la línea de esta editorial ¿Cambian los lectores según los cambios que va teniendo la sociedad?

Sí y no. La editorial, al igual que sus apuestas temáticas, tiene lectores fieles porque las líneas son similares desde el principio. No obstante, ahora que llevamos por ejemplo varios años muy volcados en los ensayos científicos, lógicamente, hemos ganado lectores nuevos procedentes de este campo de interés que antes no nos conocían o nos leían menos.

¿Los libros son siempre una herramienta para conocer y comprender la realidad?

No la única, pero sí definitiva, para nosotros al menos lo es.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Nuestro catálogo editorial de 2021 está online, en nuestra web, abierto a toda aquella persona que sienta interés por los títulos que el Capitán lanzará a lo largo de este semestre. El resto no podemos avanzarlo, es así, es sorpresa, tendrán ustedes que esperar… Y nos parece una incertidumbre preciosa, ahora que todos estamos aprendiendo a vivir al día.

Daniel Moreno, Editor de Capitán Swing.

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Gran parte de mi actividad laboral es leer y seleccionar títulos para la editorial, así que es una relación privilegiada. Como la editorial es mía esta actividad va más allá de lo laboral, así que todo lo que tiene que ver con las lecturas que hago a día de hoy tiene algo que ver con el trabajo. A día de hoy solo me da tiempo a leer lo que tiene relación directa con la editorial. Ya no leo fuera de lo que es el trabajo en sí mismo. Así que podría decir que tengo una relación estrictamente profesional, no me da la vida para leer por placer o por curiosidad, aunque afortunadamente leyendo en el trabajo muchas (casi todas) veces resulta la lectura placentera y enriquecedora.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Seguramente sea más redescubrimiento que descubrimiento; casi siempre esa sensación me la provocan los clásicos; son esas (re)lecturas que admiten tiempos, momentos y edades distintas y que nos acompañan en toda nuestra biografía lectora. Por ejemplo Los Episodios Nacionales de Galdós, la mejor obra de uno de nuestros mejores escritores, a la altura de otros grandes clásicos como Balzac, Flaubert…etc.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

Bueno, yo no soy un editor vocacional, acabe siendo editor un poco por casualidad, aunque la pasión por los libros siempre estuvo ahí. Creo que lo que hizo que al final acabara montando un editorial es una mezcla de desmotivación por el horizonte laboral que tenía  delante al terminar la carrera y la visión sobre un posible nicho de mercado que no estaba del todo cubierto; cuando empezamos el ensayo no gozaba de muy buena salud y había muchos autores no traducidos al castellano.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

No es algo a lo que un editor le guste mucho pensar. Muchos de esos libros quizás se escaparon de sus manos por falta de tiempo, de decisión, de dinero o algún motivo frustrante de esos que hacen que tengas que prescindir de aquella obra y no por falta de ganas. Normalmente en la reflexión mental del editor solo caben aquellos libros que ha podido editar y no aquellos que quiso y no pudo, eso hace pupa. Especialmente dolorosos por que combinaron muy bien ventas y buen contenido, y los tuvimos en la mano cuando era posible: El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty y Stoner, de John Williams. Y otros tres que eran de la casa y con los que nos hubiera gustado seguir, ya que representaban a la perfección a la editorial: El Establishment, de Owen Jones, Capitalismo canalla, de César Rendueles y Comportarse como adultos, de Yanis Varoufakis.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Creo que actualmente vivimos en un realidad social tan agitada que necesitamos historias ambientadas en ella y análisis que nos ayuden a comprenderla. Desde un punto de vista tanto lector como editorial son tiempos muy interesantes. Además son tiempos donde los competidores de la lectura (nuevos hábitos de ocio, dispositivos electrónicos, plataformas) se pueden convertir no en un obstáculo para lectura como podían ser antes sino en algo complementario (hace poco había un titular que decía que Netflix buscaba historias para producir en los libros de ensayo). La realidad actoral hace que un libro o un tema político-social pueda competir con un partido de fútbol, más allá del puro entretenimiento.

Conoce más sobre la editorial en su página de Babelio.

www.babelio.es

Encuentro con editoriales: Contraseña

Desde Zaragoza, una editorial independiente cuyo catálogo está formado por obras inéditas u olvidadas pero también por autores contemporáneos. Con mucho cuidado en la traducción y especial atención al diseño e ilustración, Contraseña se abre paso en el sector editorial con propuestas de calidad. En este encuentro conversamos con Alfonso Castán, su editor. 

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

La editorial surge cuando dos amigos (Francisco Muñiz y Alfonso Castán) entusiastas de la literatura y de los libros bien hechos se dan cuenta de que pueden aportar algo diferente al —saturado— mercado editorial.

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

No fue una decisión sencilla; de hecho, fue una de las que más tiempo nos llevó. Queríamos que la editorial tuviera un nombre sencillo, fácil de recordar y que aludiera a lo que nosotros entendemos que es un libro. Tras darle muchas vueltas y descartar muchos nombres, nos decidimos por este. Un libro, en cierta forma, es una contraseña que se le da a un lector para que acceda a un mundo al que de otra forma no podría llegar.

La editorial presenta un catálogo en el que convivan tanto obras inéditas o editadas hace mucho tiempo de autores muy conocidos por el lector ¿Cómo escogen los títulos a publicar?

Podría decirse que cada libro ha llegado hasta nuestro catálogo por un camino diferente. Las hermanas Bunner o Eugene Pickering, por ejemplo, son obras de dos autores a los que hemos leído mucho, Edith Wharton y Henry James, y que, incomprensiblemente, no estaban a disposición de los lectores españoles. Descubrimos Un matrimonio de provincias, de Marquesa Colombi, gracias a que averiguamos que se trataba de un libro que habían recuperado en Italia dos autores a los que admiramos, Natalia Ginzburg e Italo Calvino. El silbido del arquero fue una propuesta que nos hizo su autora, Irene Vallejo. El papel pintado amarillo, de Charlotte Perkins Gilman, o Toba Tek Singh, de Saadat Hasan Manto, fueron sendas propuestas de las traductoras María José Chuliá y Rocío Moriones. Los cuentos de violencia machista de Emilia Pardo Bazán fueron un descubrimiento nuestro para cuya edición contamos con la inestimable colaboración de Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela. He de decir que, en ocasiones, a la hora de decidir si publicamos un título o no, hemos tenido en cuenta la opinión de varias amigas que son excelentes lectoras y de cuyo criterio nos fiamos (Yolanda, Lydia, Elena, los libreros Marta y Chema, de Anónima, y Cristina, de Masdelibros). Como veis, cada libro tiene su historia.

Las portadas de su catálogo destacan por ser elaboradas por un ilustrador diferente cada una ¿Nos puedes contar un poco más sobre esto?

Esta fue una de las primeras decisiones que tomamos cuando pusimos en marcha la editorial: que cada una de las cubiertas de nuestros libros llevaría una ilustración realizada ex profeso por una ilustradora o un ilustrador. En este aspecto fue fundamental el trabajo de dos excelentes profesionales aragoneses: el diseñador Fernando Lasheras y el ilustrador y diseñador Jesús Cisneros. Ellos fueron quienes decidieron todo lo que tiene que ver con el aspecto físico del libro: diseño de la cubierta, contracubierta y solapas; formato; tipo de papel; tipo de letra… 

En la página de la editorial se reconoce también el trabajo del traductor y el prologuista, ya que podemos seleccionar los libros en función de quien los haya escrito, ilustrado, traducido o prologado ¿Cómo es su relación con traductores y prologuistas?

Como creemos que debe ser la relación entre un editor y cualquiera de los profesionales que intervienen en un libro. Por resumir: respetamos su trabajo (en el sentido de que cualquier cambio, por mínimo que sea, se lo consultamos), no les agobiamos con los plazos y les pagamos lo antes posible y lo que ellos consideran que tienen que cobrar. En el caso de una editorial como la nuestra, cuyo catálogo está compuesto sobre todo por traducciones, la labor de un traductor es fundamental e indispensable, algo que queda patente en la propia cubierta.

Gran parte del catálogo está ocupado por autores fallecidos. ¿Cómo hacen para que estos lleguen a los lectores actuales?

En el caso de autores conocidos (Edith Wharton, Henry James o Emilia Pardo Bazán, por ejemplo) es más sencillo porque ya hay lectoras y lectores que los conocen y han leído algunas de sus obras. En el caso de autores inéditos es más difícil, claro. Curiosamente, el primer éxito de la editorial (entendiendo por éxito que fue el primer libro que tuvimos que reimprimir varias veces) fue Un matrimonio de provinicias, de una autora de la que hasta entonces no se había publicado nada en España, Marquesa Colombi.

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros, si tendrían que presentar Contraseña Editorial con cinco títulos. ¿Cuáles serían estos?

Esta es la respuesta más difícil, que conste:

La señal y otros relatos, de Vsévolod Garshin

Las hermanas Bunner, de Edith Wharton

Claroscuro, de Nella Larsen

El silbido del arquero, de Irene Vallejo

El encaje roto (Antología de cuentos de violencia contra las mujeres), de Emilia Pardo Bazán

¿Cuál han sido las mayores satisfacciones y decepciones en estos años de labor editorial?, ¿alguna anécdota?

Estos diez años de vida de la editorial nos han deparado, sobre todo, satisfacciones: la satisfacción de publicar a escritoras estupendas con las que mantenemos una buena relación (Irene Vallejo, Ana Alcolea y Patricia Esteban Erlés), la satisfacción de conocer a grandes profesionales de todos los ámbitos relacionados con el mundo del libro (traductores, ilustradores, libreros, distribuidores, periodistas, bibliotecarios, escritores, profesores), la satisfacción de ver que nuestro trabajo es apreciado, la satisfacción de enterarnos de que una librería recomienda un título nuestro, la satisfacción de recibir correos o mensajes de lectoras y lectores que nos dan las gracias por haber publicado un libro o que nos cuentan lo que han disfrutado y aprendido con un título nuestro… Como ves, muchas satisfacciones. En cuanto a las decepciones, por suerte, han sido pocas, y casi todas relacionadas con la imposibilidad de publicar un libro que nos interesaba mucho.

Una anécdota: estábamos a punto de encargar la traducción de una novela de un autor norteamericano que nunca se había editado en España y que estábamos seguros de que podía resultar un descubrimiento para muchos lectores cuando, un buen día —o, mejor dicho, un mal día—, me la encuentro en la mesa de novedades de una librería de Burgos (editada por una editorial estupenda, por cierto). Aclaro que la novela era una obra huérfana de derechos de autor. Aclaro también que la novela se convirtió en un pequeño éxito de ventas. Creo que todavía no me he recuperado del disgusto.

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción?

Para nosotros, esa interacción es muy enriquecedora, ya que nos permite conocer qué es lo que opinan los lectores de nuestros libros, algo que antes de que existieran las redes sociales era más difícil. El feedback que se establece, en nuestro caso, entre un editor y sus lectores es muy gratificante. No siempre la opinión sobre un libro es buena, pero somos conscientes de que es imposible que todos nuestros libros gusten por igual a todo el mundo.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Nuestra próxima novedad será Míster Witt en el Cantón, de uno de mis escritores preferidos, Ramón J. Sender; a continuación publicaremos La buhardilla, de Marlen Haushofer, una autora austríaca muy interesante de la que Volcano ha publicado este año La pared, y, para terminar este año tan raro, Alberte y Jakob, de la noruega Cora Sandel, que estamos seguros de que va a ser un descubrimiento para muchos lectores.

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Me sigue deparando el mismo placer que cuando de niño me pasaba horas y horas embebido en un libro.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Por suerte, sigo descubriendo obras y autores cada día —lo malo es no tener tiempo para leer todo lo que descubro—. Recuerdo la conmoción que me produjo la primera lectura de La metamorfosis, de Kafka, de Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y de El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

Todo lo que había leído hasta entonces me animó, en cierta forma, a convertirme en editor.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Muchos, muchísimos. Por decir tres libros: A sangre fría, de Truman Capote, Jakob von Gunten, de Robert Walser, y La modificación, de Michel Butor. Por decir tres autores: Thomas Bernhard, Pío Baroja y Natalia Ginzburg.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Hoy en día, como siempre, sigue siendo fundamental —aunque algunos piensen que no— el papel que desempeña una editorial como intermediaria entre los escritores y los lectores. También me parece importante, con vistas a que el panorama editorial sea más rico y variado, el empeño que ponemos editoriales como la nuestra en rescatar o dar a conocer a los lectores obras no publicadas nunca en España o que, incomprensiblemente, habían caído en el olvido, obras que, por lo general, suelen ser más difíciles de vender.

Conoce más sobre la Editorial Contraseña en su página de Babelio.