Encuentro con editoriales: Diëresis

Periodismo y literatura, ficción romántica, literatura de viaje y libros de mejora personal son algunos de los pilares que sostienen a Diëresis, editorial de Barcelona, fundada por dos periodistas y editores, Teresa María Amiguet y José Ángel Martos. Conoce su propuesta y su catálogo en esta entrevista para la comunidad de Babelio.

¿Nos podrían contar un poco sobre el origen de la editorial?

Leer y escribir son dos de las grandes pasiones de quienes fundamos y dirigimos la editorial, Teresa Amiguet y yo mismo. Hemos trabajado la mayor parte de nuestras carreras en el ámbito de la prensa escrita, los contenidos, la comunicación, las bibliotecas… Cuando llegó el momento en que quisimos impulsar nuestro propio proyecto en alguno de esos ámbitos, una editorial nos pareció lo más natural del mundo para desarrollar nuestro potencial.

¿Cómo nace el nombre de la editorial?

Buscábamos una denominación que tuviera que ver con la escritura y el lenguaje. El signo de la diéresis destaca por su personalidad gráfica, su gran singularidad visual. Al mismo tiempo, una persona muy querida para nosotros, el gran periodista Vicente Amiguet, nos señaló que su sonoridad como palabra esdrújula era muy potente y elegante. Eso acabó de decidirnos.

Mencionan ofrecer a los lectores ocio inteligente ¿De qué manera aúnan cultura y entretenimiento?

Los ilustrados acuñaron en el siglo XVIII el lema «enseñar entreteniendo», una gran síntesis de cómo conectar la cultura con la sociedad. Con nuestra consigna de ofrecer ocio inteligente queremos actualizar ese mensaje y volver a llamar la atención, en el siglo XXI, sobre el carácter de diversión que tiene la propia lectura en sí, sobre cualquier materia. Leer es muchas cosas, pero entre otras, nos parece la forma más inteligente de ocio. Este lema lo concretamos a través de algunos de los temas que escogemos para nuestro catálogo, como los viajes, la gastronomía, las aficiones y hobbies… Pero en general intentamos que el conjunto de nuestra producción resulte de lectura atractiva y amena, sin que, por supuesto, seamos menos exigentes en su calidad.

¿Nos pueden contar sobre Primera Página, colección de la editorial ligada al periodismo?

Buscamos a aquellos periodistas que informan pero también escriben con voluntad literaria, periodistas que merecían cruzar el Rubicón del papel prensa al libro encuadernado. En Primera Página apostamos firmemente por el periodismo narrativo y tenemos la satisfacción de haber recuperado, por ejemplo, a Gaziel, una figura decisiva del periodismo español del primer tercio del siglo XX. Cuando, en 2009 y tras un arduo trabajo, reunimos sus textos como corresponsal en la Primera Guerra Mundial en el libro En las trincheras, Gaziel era mucho menos conocido de lo que se ha hecho unos años después y esperamos haber contribuido a ello con ese título y con su obra maestra, Diario de un estudiante en París.

Además, buscamos dar cabida a nuevas voces con una calidad enorme, algo perceptible desde el primer libro de la colección, escrito por Plàcid Garcia-Planas, La revancha del reportero, uno de los periodistas de guerra con más capacidad de observación. Por supuesto, también a Tomás Alcoverro, decano de los corresponsales españoles en Oriente Medio, de quien hemos editado tres libros. Y, en el último año hemos publicado a una prometedora periodista de investigación, Anna Teixidor, Los silencios del 17-A, y al corresponsal Isidre Ambrós, La cara oculta de China, admirado por su impecable trayectoria en uno de los países más difíciles del mundo para ejercer el periodismo.

¿Qué otras colecciones pueden encontrar los lectores en Diëresis?

Durante la pandemia, potenciamos nuestra colección Retos, para abordar los grandes cambios políticos, sociales, económicos y tecnológicos que están sucediendo. Hemos publicado dos excelentes ensayos: ¿Son demócratas las abejas? e Hiperaceleración.

Otra colección importante es la de Crecimiento Personal. La iniciamos a raíz de la crisis de 2011, con Reiníciate, del filósofo Antonio Fornés, una inspiración para mucha gente en un momento de enorme incertidumbre económica. Continuamos esta línea con Monterapia, de Juanjo Garbizu, nuestro gran best seller. Garbizu ha cambiado la visión que muchos tenemos sobre el montañismo, que es algo mucho más serio, filosófico, profundo y capaz de cambiar vidas que ir a hacer ochomiles al Himalaya.


La colección dedicada a los viajeros ofrece una gran amplitud de miras. La organizamos en dos ejes: las guías singulares, que buscan explicar una ciudad a través de aspectos culturales y los relatos de viajeros bien narrados que nos hagan vibrar. Ejemplo del primer eje es una de nuestras últimas novedades, Florencia a través de sus personajes, de la periodista Sílvia Colomé, mientras que el segundo lo ilustra a la perfección el viajero en moto Ricardo Fité.


También dedicamos mucho esfuerzo a la colección de novela romántica, que responde muy bien a nuestra idea del ocio inteligente, y donde contamos con una gran autora, muy popular y seguida, como es Raquel Villaamil.

Gran parte de su catálogo está dedicado a la no ficción ¿cómo ven la recepción de este tipo de libros actualmente?

Ha ido a más, por ejemplo en el ámbito del crecimiento personal, posiblemente por los cambios cada vez más constantes en nuestra forma de vida y la necesidad de replantearnos continuamente nuestras opciones. También en el ensayo, con el auge de los libros sobre política, y en el periodismo, ya que cada vez más periodistas encuentran en el libro una forma de desarrollar su vocación logrando un impacto más duradero.

Una editorial defiende todo su catálogo, pero si tuvieras que presentar a la editorial con 5 títulos emblemáticos ¿cuáles serían estos?

En las trincheras, de Gaziel.
Monterapia, de Juanjo Garbizu
¿Son demócratas las abejas?, de Antonio Fornés y Jesús Vila
Florencia a través de sus personajes, de Sílvia Colomé
No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto, de Ricardo Fité

También ofrecen servicios editoriales ¿Se trata de publicaciones fuera de catálogo?

Como en nuestro catálogo trabajamos con unos estándares de calidad muy altos en todo el proceso editorial, queremos ofrecer este know-how a terceros que lo puedan requerir. Hemos tenido entre nuestros clientes a la Feria de Barcelona y a muchos autores y asociaciones de escritores. Es un ámbito en el que estamos progresando mucho y podemos ofrecer una gama muy amplia de servicios con una calidad difícil de igualar.

¿Qué novedades tienen preparadas para el público lector?

Vamos a entrar en géneros que hasta ahora no habíamos tocado, como es el de la novela gráfica, con un título que sabemos tendrá una gran acogida. También publicaremos ensayos de alta divulgación sobre temas de gran relevancia social en la actual situación, como ya hicimos el año pasado con la colección Retos. Y entraremos en un universo maravilloso que nos es muy afín y de gran actualidad, el ajedrez.

El editor es un gran lector

José Ángel Martos, fundador y editor.

¿Cuál es su relación personal con la lectura?

Me ha acompañado siempre. Mi madre, Damiana Martín, me inculcó el amor por la lectura desde muy pequeño, sobre todo con libros de historia, con las novelas de Julio Verne y con enciclopedias, que son apasionantes.

¿Cuál ha sido su mayor descubrimiento literario como lector?

La Ilíada, desde que la descubrí muy joven, ha sido una fuente constante de diversión e inspiración. El mundo grecolatino, y en general el mundo antiguo, me apasionan. Posteriormente, cuando empezaba en el periodismo, un descubrimiento decisivo fue la obra de Tom Wolfe y de los grandes periodistas, tanto los de corte más narrativo como los de investigación.

¿Gracias a qué lecturas se vincularon con la edición?

Hubo varias autobiografías de editores que leí cuando iniciábamos Diëresis, como Editar la vida, de Michael Korda. También me parece apasionante Librerías, de Jorge Carrión.

¿Qué libros o autores ya publicados les hubiese gustado editar?

¡Hay tantos! En general, a los clásicos, pero a esos no pierdo la esperanza de que podamos editarlos algún día.

¿Un libro que releen con frecuencia?

La antología El nuevo periodismo, de Tom Wolfe.

¿Qué libro están leyendo actualmente?

Acabo de terminar de releer Madame Bovary.

¿Por qué creer en los libros y en la edición, hoy en día?

Porque leer un libro nos hace crecer. Leer prepara nuestro cerebro, lo ejercita y, a través de la capacidad descriptiva del lenguaje y de sus matices, nos permite apreciar la complejidad del mundo mucho mejor que cualquier otra forma de aprendizaje. Leer es un placer, y mucho más.

Conoce más sobre la editorial en su página de Babelio.

Entra a www.babelio.es

Encuentro con editoriales: Índigo Editoras

En Índigo Editoras se publican libros, se realizan talleres, se organizan encuentros y se investiga sobre literatura íntima con perspectiva de género. Celebramos su quinto aniversario en esta entrevista a sus editoras, Marina Hernández y Carla Santángelo, para Babelio.

¿Nos podrían contar un poco sobre el origen de la editorial?

El proyecto de Índigo nació de un encuentro en un café de Madrid en el que Carla y Marina, las fundadoras, descubrieron que tenían el sueño común de editar a mujeres hispanohablantes y crear una comunidad de escritoras y lectoras que se nutra de su potencial y apoye la escritura de las otras. Desde ese encuentro, el sueño se fue materializando a través cartas en las que cada una volcaba todo lo que pensaba y todo lo que podían hacer posible. En poco tiempo se unió Fernanda, nuestra diseñadora, que le puso la luz al camino.

¿Qué representa el nombre de la editorial?

Nos llamamos Índigo por el color azul profundo. El color azul es el color del mar y atraviesa universos poéticos que admiramos y a los que queremos acercarnos. Nos gusta además vincularnos con esa profundidad que tienen a veces las cosas más sencillas.  

Índigo es un proyecto cultural conjunto que busca unir escritura e intimidad. ¿Cómo llegan a los libros que consiguen esta fusión?

Nosotras consideramos que la intimidad es una perspectiva, una forma de escribir sabiéndose atravesada por un cuerpo, por una mirada propia, y también una relación de distancia con las cosas, una proximidad sutil que atraviesa la experiencia del mundo. En este sentido, son muchas las escritoras que tienen como materia de escritura la intimidad, somos muchas las que estamos escribiendo y pensando desde este lugar. En Índigo nos llegan textos muy diversos, híbridos entre poemarios, diarios, cartas, ensayo… Y también, algo que es muy significativo para nosotras de que estamos dando los pasos correctos, a Índigo llegan escritoras de nuestros talleres que han ido labrando su voz o que han visto nacer y crecer un proyecto en ellos. Un ejemplo de ello es el libro de Ofrenda de Pilar Cimadevilla, una autora que queremos mucho y que lleva un tiempo siendo parte de la casa índigo y escribiendo y leyendo junto con nosotras. Ese es uno de los pilares de nuestro proyecto, crear un hogar compartido en el que escribir juntas, investigar juntas, leernos y darnos las alas las unas a las otras, darnos entre todas ese impulso para sabernos merecedoras de nuestro propio espacio y de que otres escuchen nuestra voz. 

¿Qué colecciones presenta la editorial?

Hasta ahora hemos trabajado con antologías, como La desconocida que soy o Diarios de encierro y con una colección de esos híbridos de literatura íntima que hemos llamado Los hilos en honor a Chantal Maillard, una filósofa y poeta que admiramos. De Los hilos aún quedan joyas por salir que estamos deseando que vean la luz, y las antologías siempre volverán, sin embargo Índigo se encuentra ahora en plena revolución, sentimos que estamos abriendo por dentro nuestros espacios, creciendo como editorial, y escuchando voces que se van a ir articulando en nuevas colecciones en las que exploraremos diferentes formas de entender y vivir la escritura íntima.

El equipo editorial conformado por mujeres se encuentra en España, Argentina y México ¿Cómo es el trabajo colectivo y autogestivo que desarrollan a distancia?

Es una labor hermosa y compleja a la vez el sostener este proyecto entre todas. Ahora mismo Carla y Marina llevan Casa Índigo, Fernanda diseña desde Argentina, Sam y Bea llevan los libros en España, Adri lleva los libros en México y Vanina lleva los libros en Argentina. Al ser la nuestra una editorial muy pequeña, tenemos que poner el foco primero siempre en los cuidados, luchando codo con codo contra la precariedad, los ritmos impuestos por el capitalismo patriarcal, y tratando de sacar adelante un proyecto en cuyo valor creemos mucho y que queremos que algún día cercano pueda sostenerse a sí mismo y crecer de forma que no sintamos que vamos siempre a la lucha. Para ello procuramos siempre no perder el cariño hacia la otra y la escucha. Se baja el ritmo cuando alguna lo necesita o se reorganiza el trabajo si alguna necesita parar. Valoramos mucho también tener espacios para labrar la amistad entre nosotras y poder sentirnos también en círculo íntimo. Trabajamos mucho todas y con mucha pasión, pero no queremos con esto perdernos en una forma de producir y de vivir que se lleve por delante la esencia de el proyecto. 

Cumplen 5 años de labor editorial. ¿Cómo ha sido tejido el proyecto? ¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones hasta ahora?

Poco a poco hemos ido creciendo, siempre buscando alimentar los talleres de los libros y viceversa. Marina y Carla, junto con Fer, después de años de lucha en solitario abrieron el proyecto a las demás para que pudiese ser sostenible, para que las dos ramas pudiesen beber la una de la otra pues las dos son pilares fundamentales. Desde entonces hemos podido ver como se abren las posibilidades y los horizontes. Y seguimos tendiendo puentes con librerías y editoriales feministas, autogestivas, pequeñas, que luchan por abrirse camino. Cada paso que hemos dado hacia la ayuda colectiva en este sentido nos ha ayudado a nosotras también, creemos que ese es el camino para que todas podamos crecer juntas. 

Además de publicar libros, realizan un trabajo de investigación sobre el papel de la mujer en el mundo literario. ¿Qué han descubierto en este proceso?

Hay muchísimo mundo desconocido en todo lo que es y lo que ha sido la mujer en la literatura, concretamente en la literatura hispanohablante. Normalmente cuando se reivindica la literatura de la mujer siempre salen a la palestra las mismas autoras como si por el hecho de conocerlas solo a ellas ya estuviera todo hecho. Mientras trabajábamos en esto nos hemos dado cuenta de que hay mucho movimiento ahora de parte de asociaciones, proyectos y mujeres a título personal que está intentando cambiar esta realidad. En nuestros talleres estamos armando una biblioteca de autoras entre todas, con todo lo que podemos aportar desde nuestra investigación y todo lo que traen las demás desde diferentes intersecciones, países y realidades. Y todo lo que se está escribiendo ahora. Queda mucho por hacer pero cada vez se amplía más el espectro de autoras conocidas, al menos entre nosotras.  

Si bien una editorial apuesta por todo su catálogo, ¿qué libros o autoras consideran indispensables o emblemáticos de Índigo Editoras?

Esto es muy difícil de decidir pues para nosotras el proceso del libro es algo pausado en el tiempo y algo que hacemos con mucho cariño junto con la autora y que acaba siendo parte al final de ti. Por ejemplo, Diarios de encierro fue para nosotras algo muy significativo. Cuando lanzamos la convocatoria de diarios de mujeres escritos durante la cuarentena no esperábamos tantísimos escritos y nos abrumó testimonial de estos.  Nos escribieron de muchísimos países, mujeres trans, mujeres precarizadas, mujeres que tuvieron que abortar o soportar muchísima soledad y dolor. Ahí hay experiencias que necesitaban ser contadas y que para nosotras fue un honor y una responsabilidad poder sacar la antología adelante. Nos quedó tan grande que solo pudimos sacarlo en digital, pero deseamos pronto poder sacarla en papel. 

Nos pueden contar ¿cómo es su relación con los lectores?

Nosotras siempre intentamos que interactúen lo máximo posible con el libro, recibir una comunidad también en los libros. Por ejemplo, cuando lanzamos nuestra primera novela, Los días mudos nos abrimos a una experiencia nueva que fue el club de lectura. Aprendimos mucho de esas semanas de lectura y de cómo puede ser la relación de la autora con su público, creemos siempre en la horizontalidad, en quitarle la dimensión solemne que suele disfrazar toda la literatura, no digamos ya la poesía, y bajar las cosas a la tierra, compartirlas, vivirlas de verdad.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Hay sorpresas que no esperábamos ni nosotras. Estamos apostando por un plan editorial próximo que nos haga seguir aprendiendo. Vienen cosas que no hemos hecho nunca y posibles colaboraciones muy especiales. Además hemos abierto una convocatoria de textos que termina ahora justo el último día de junio que no nos ha dejado parar en todo el mes. Tenemos muchísimo que leer y va a ser muy difícil decidir porque las autoras que se presentan están poniendo el nivel muy alto. 

Las editoras son grandes lectoras

Carla Santángelo y Marina Hernández, editoras fundadoras de Índigo.

¿Cuál es su relación personal con la lectura?

Somos ávidas lectoras todas. Cuando nos juntamos, cosa que ocurre poco y es algo especial, y vamos a alguna librería, nos esparcimos como pájaros y cada una va encontrando joyas que va señalándole a las otras. Solemos tener encuentros con libros que enviamos a otra porque sabemos que es un libro que conecta con ella. Disfrutamos de la parte objeto del libro, del olor, del tacto, de la belleza del título… También nos encanta subrayar en los libros, escribir en ellos, algo que hemos compartido con muchas de las chicas que vienen en los talleres, vivir de manera física también el libro. Nos gusta mucho además aprender de la parte más íntima de las autoras, saber siempre más de ella, conocer aquello que las atraviesa. Luego, en nuestro lado más político, en los talleres y las clases intentamos encontrar lo que nosotras llamamos una forma de leer. Huimos del lenguaje de clase y del academicismo, que es una forma de aprender las cosas construida desde el patriarcado, y buscamos que todas las que estamos y escribimos podamos compartir una forma de leer, un vocabulario conjunto que de cuenta de todo lo que aprendemos las unas de las otras. 

¿Cuál ha sido su mayor descubrimiento literario como lector?

El mayor es difícil de decir, un ejemplo de grandes últimos descubrimientos ha sido la poética de Hanni Ossott. También, en su momento, el libro de Leer poesía, de Alicia Genovese marcó un antes y un después en nuestras bibliotecas. Pero hay tantos de esos…

¿Gracias a qué lecturas se vincularon con la edición?

Más que con la edición, muchas autoras nos hacen aproximarnos a la amplitud de nuestro proyecto, editar y rescatar todo lo que ha quedado oculto. En este sentido nos inspiran libros como El infinito en un junco con ese cuidado que pone Vallejo en la profundidad de su estudio sin pudor por escribir desde una perspectiva íntima acerca del amor al libro. 

¿Qué libros o autores ya publicados les hubiese gustado editar?

Una autora por ejemplo a la que amamos es Camila Sosa Villada, a la que estuvimos soñando editar mucho tiempo y de la que hablamos siempre en Casa Índigo. Por supuesto nos hubiese encantado editar a Pizarnik, a Fuertes, pero también libros como Bluets de Maggie Nelson o, por ejemplo cualquier libro de Jazmina Barrera. Son muchísimas las autoras que nos hacen vibrar y desear acercarnos a ellas. 

¿Un libro que releen con frecuencia?

También hay muchos. Un libro al que siempre volvemos es La escritura indómita de Mari Oliver, hace poco volvimos a mencionarla en un círculo de poesía. Es de esos libros que en una segunda, tercera o cuarta lectura, gana cada vez más en profundidad. 

¿Qué libro están leyendo actualmente?

Siempre estamos leyendo cosas que nos vamos pasando, como ahora el último libro de Desirée Bela, Minorías o el libro de Val Flores Romper el corazón del mundo, que ha editado Contintametienes y que descubrimos en una maravillosa librería nueva que han abierto en Madrid que se llama Mary Read. Uno de esos lugares en los que puedes estar horas y perderte en las estanterías.

¿Por qué creer en los libros y en la edición, hoy en día?

Los libros, creemos, son una herramienta de libertad imprescindible. Las mujeres siempre hemos usado la escritura y la edición para ayudarnos entre nosotras y para impulsarnos, como ocurría en las cartas que antes se mandaban unas a otras donde podían dar rienda suelta a su voz o como nos ocurre a todas las que tenemos proyectos en el mundo editorial que vemos como, gracias a la democratización del conocimiento y a la perspectiva feminista que aportan todos estos proyectos, la escritura y la literatura es cada vez más un refugio, un lugar de descanso y de paz, pero también un lugar de empoderamiento y de lucha. 

Conoce más sobre la editorial en su página de Babelio.

www.babelio.es