Encuentro con editoriales: Zenda-Edhasa

A principios de este año se dio a conocer un nuevo proyecto editorial, la fusión de Zenda, el portal de libros y lectores impulsado por Arturo Pérez-Reverte y Edhasa, la editorial de larga trayectoria y de colecciones ya míticas como Narrativas Históricas. Conversamos con Penélope Acero (Editora de Edhasa) y María José Solano (Co-fundadora de Zenda), quienes dirigen esta gran aventura.

¿Cómo surge la idea de unir Zenda y Edhasa en un sello editorial?

María José: Se dio de manera muy natural y espontánea, pensamos que con la evolución que ha tenido Zenda en sus seis años de vida y con la tradición de referencia que es Edhasa tenía mucho sentido y sería muy bonito cruzar caminos, con el fondo y la tradición de clásicos y aventuras de Edhasa y nuestra pasión por recuperar clásicos, seguro nos podíamos encontrar y es así como nace Zenda-Edhasa, de alguna manera estábamos destinados a colaborar porque tenemos un espíritu muy similar.

¿Cómo definen la línea editorial?, ¿qué pueden esperar los lectores de esta unión?

Penélope: Los lectores pueden esperar de todo, nuestra idea es sorprender. En Edhasa teníamos publicados títulos que se consideran clásicos de aventura y, por su parte, Zenda había comenzado una colección con estas características. Ambas nos hemos caracterizado en nuestros años de vida por amar la historia, las aventuras y la literatura y si juntas estos tres paradigmas encuentras una serie de obras que se han convertido en clásicas del género pero también muchas otras olvidadas, nuestra intención es recuperarlas, ponerlas al alcance de los lectores que gustan de estos libros, sabemos que son muchos, para que las tengan disponibles en la librería, en Internet, donde ellos quieran, nos interesa dar a los lectores lo que buscan que a la final es pasárselo bien,  aprender y disfrutar de la historia, de las aventuras y de la literatura.

¿Hablamos entonces de recuperar obras descatalogadas?

María José: Sí, la idea es poder reservar un espacio en mesas de novedades para los clásicos olvidados, poco editados o que salieron en su momento y tuvieron éxito pero que por razones del azar editorial no han tenido una segunda vida, queremos dar nuevas oportunidades a esos libros. De alguna manera nos sentimos en deuda como lectores con aquellas historias que nos han hecho amar la literatura, que nos han hecho felices y nos han abierto la puerta a los libros, a las bibliotecas, a la aventura, a la vida. Son libros clásicos, pocos leídos, no reeditados que creemos que merecen un lugar destacado.

Penélope: Es cierto que puede haber alguna obra que esté editada pero el corazón de este proyecto está en las lecturas que nos hicieron felices a nosotros y que sabemos que son lecturas que hacen felices a mucha gente. Nos mueve la ilusión de dar esa biblioteca que todo el mundo puede tener en casa y que todo el mundo es capaz de leer, somos conscientes de que hay alta literatura que por muy maravillosa que sea no está al alcance de todo el mundo, no en términos econónimos, si no que no la disfrutas porque no te llega al alma; pero estas obras sí, son libros puede leer el padre y que le va a recomendar al hijo y también al amigo y al cuñado, que todos pueden disfrutar.

¿Podrían adelantar algún título o autor de los que publicarán?

María José: La idea es que cada título sea una sorpresa, que sea el anhelo potenciado. Más que desvelar el catálogo lo que queremos es esa fiesta de ir a comprar un libro, de esperar con ansia lo que saldrá el mes siguiente, no queremos quitarle esas sustancia de la emoción casi infantil de esperar un regalo, por eso mantenemos el silencio de los nuevos títulos pero sí podemos decir que habrá espadachines, piratas, aventuras en ciudades misteriosas, villanos y héroes. No habrá que esperar mucho ya que el próximo libro saldrá en primavera.

 ¿Cómo convertir en novedad un clásico?

María José: Nos va muy bien esta pregunta porque se relaciona con una de las frases que es el espíritu de Zenda y creo que también ahora de Zenda-Edhasa: «Lo moderno es lo olvidado». Nuestra modernidad es rescatar aquello que se ha quedado sin segunda vida.

Penélope: Esa modernidad se puede ver en todo el conjunto, son novelas que no han pasado de moda, porque hay obras que pueden ser estupendas y haber despuntado en algún momento de la historia de la literatura pero que ahora para el lector son rudas o no se comprenden si no eres buen conocedor del contexto histórico, nuestras novelas no van por ahí. Además hemos hecho una edición muy moderna en un tamaño que no es ni el habitual de bolsillo ni el estándar, con un papel especial satinado, con una faja que puedes usar como quieras, con prólogos especiales y desde la perspectiva de un lector actual, en los dos primeros libros vienen de la mano de Arturo Pérez-Reverte, y con ilustraciones de cubiertas hecha ex profeso para estos libros por Augusto Ferrer-Dalmau.

¿Pueden contarnos un poco más acerca de la relación que tanto Zenda como Edhasa mantiene con los lectores través de las redes sociales?

María José: Cómo sabéis, Zenda Libros nació como un medio digital de libros y lectores, para nuestra sorpresa venimos a llenar un espacio y nos convertimos en una referencia. Nosotros lo que queríamos era un grupo de amigos, un lugar, un territorio, una especie de «legión extranjera», como suele decir Pérez-Reverte, de lectores y amigos a quienes les interesa la literatura. Nos convertimos en una comunidad inmensa que ocupa España, gran parte de América Latina y también parte de Norteamérica,  precisamente fueron esos lectores fieles y su presencia en redes, su apoyo, su intercambio de ideas y de gustos lo que nos impulsó a acercarnos a ellos en forma de libro y la respuesta ha sido muy emocionante.

Penélope: Han sido impresionantes los comentarios de los lectores amigos, porque se convierten en eso, en compañeros. Es un no parar de gente que sugiere títulos, da ideas, agradece tu trabajo y no puedes nada menos que estar agradecido e intentar responder a todo el mundo con la mayor educación y cariño posible.

María José Solano (Zenda) y Penélope Acero (Edhasa)

¿Cuál fue el libro con el que descubrieron su pasión por la literatura?

Penélope: Desde los cinco años devoro las páginas que me ponen por delante, así que me cuesta decidir pero sí creo que puedo decir, ya siendo un poco más consciente de lo que lees, de muy pequeña me encantaban unas aventuras juveniles francesas de una chica que se ponía una máscara y ayudaba a atrapar a los malos, una especie de Robin Hood pero en los años ochenta. Posteriormente diría Los tres mosqueteros, a día de hoy cuando la releo sigo llorando.

María José: En mi caso tuve la suerte de tener hermanos mayores todos universitarios y cada uno tenía su propia biblioteca, cada una distinta, caí en una casa con muchos libros, quizá mi referencia lo que construyó ese armazón de lectora fue la Odisea, yo no leí la versión de Homero al principio, evidentemente, si no que tuve un álbum que venía en el Cola Cao, contaba como un cómic, con imágenes reales de las islas, ese fue el primer contacto con algo que ha sido definitivo en mi vida: el conocimiento del héroe clásico, posteriormente fui leyendo libros similares, comprendiendo que la literatura no es más que la reescritura de esa aventura y de ese héroe.

¿Cuál ha sido su gran descubrimiento literario?

Penélope: Penélope Fitzgerald, me gusta mucho tener libros sobre libros y un día paseando por la librería encontré un libro cuyo título era La librería, lo compré, es una autora maravillosa, llevo leídos tres o cuatro libros suyos y ninguno desmerece.  

María José: Karina Sainz Borgo me parece una de las escritoras más ambiciosas y más complejas del panorama actual en lengua española. Otro descubrimiento reciente ha sido Dorothy Johnson, una autora ya fallecida, norteamericana, Valdemar la ha publicado dentro de esa colección espléndida que todo lector debería tener que es la colección Frontera, de westerns, es la mano que hay detrás de obras famosísimas que se consolidaron en el cine, como Un hombre llamado caballo, El árbol del ahorcado, etc.

¿Por qué creer en la edición? ¿Por qué hacer libros?

Penélope: Por amor, ser editor tiene una parte que va más allá de lo laboral, es porque te apasiona la lectura, porque con los libros puedes viajar a diferentes lugares y épocas, la frase de «leer es vivir muchas vidas» es real. Saber que tu trabajo puedes compartir esa pasión y hacer feliz a otra gente, te reconforta, esas miles de horas –porque el trabajo de editor no acaba en la jornada laboral– valen la pena. También se hacen libros por convicción, porque el mundo que conocemos a cambiado muchísimo en los últimos veinte años, hay cosas que mueren, pero el libro está ahí, es el primer gran invento de la humanidad después del fuego y la rueda.

¡Gracias Penélope y María José por sus respuestas!

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Encuentro con editoriales: consonni

Es ante todo una productora de arte, consonni, escrito en minúscula, se crea en 1996 y desde el arte, la literatura, la radio y la educación se mueve para fomentar la cultura crítica en comunidad. Realiza proyectos de arte, talleres, encuentros y residencias artísticas. Publica libros con el objetivo de desbaratar los géneros literarios y traspasar el ensayo y la ficción. En esta entrevista conversamos con María Mur Dean, una de sus cabezas.

Consonni no es solamente una editorial. ¿Cómo surge este proyecto? ¿A qué responde el nombre de la editorial?

Surge en al año 1996 y lo funda un artista de Iparralde, Franck Larcade cuando descubre una fábrica abandonada llamada Consonni. De ahí se toma el nombre que es un apellido italiano de la familia que creó ese espacio industrial. Después, a finales de los noventa, creamos una asociación cultural con este nombre en la fábrica para mostrar trabajos de artistas contemporáneos. Más tarde, la comunidad artística estaba más necesitada de espacios de producción y consonni mutó a productora de arte produciendo proyectos de artistas y dejando de lado el espacio fabril. De ahí, tiempo después, artistas con quienes trabajábamos nos plantearon que publicáramos libros sobre los proyectos artísticos que producíamos. En el proceso de publicar mutamos de asociación a cooperativa y descubrimos un vacío en la divulgación de crítica cultural. Nos pusimos a ello. Y entonces de nuestro propio contexto lector y cómplice nos llegó el reclamo por traducir otros libros (un ensayo más político o narrativa) que no estaban accesibles. Y en ello estamos. 

Producen libros y podcasts, así como proyectos de arte, talleres y residencias artísticas en torno a la idea de cultura crítica ¿De qué manera se consigue lo crítico en la cultura y desde los feminismos?

Nos gusta decir que consonni es una criatura mutante con la escucha y los feminismos como súperpoder. Procuramos escuchar las necesidades del contexto cultural en el que nos inscribimos. Tenemos un grupo asesor muy amplio que por ejemplo posibilita un diálogo con nuestra comunidad para detectar textos necesarios. Partir de esa mirada colectiva facilita en gran medida la crítica ya que así huimos del relato único. También es importante procurar transformar el aparato de producción. Es decir, que las formas de hacer sean coherentes con los objetivos a alcanzar. No solo publicar un contenido político o feminista sino procurar hacerlo de forma feminista y política. Ahí está el reto.

Es una editorial atravesada por la idea de comunidad ¿nos podrían contar un poco más al respecto?

Como venimos diciendo a lo largo de la entrevista consonni y sus derivas a lo largo de estos años dependen de su comunidad de proximidad. Esta comunidad no tiene una ubicación geopolítica concreta y está más bien dispersa. Alimentamos complicidades en la ciudad de Bilbao desde la que operamos pero también en aquellos lugares en los que se distribuyen nuestros libros como por ejemplo Argentina o México o donde nos invitan a hacer un proyecto. La escucha para aprender es nuestra metodología principal y el objetivo es crear redes de colaboración para hacer las cosas con coherencia, compromiso y sentido del humor. Además la propia editorial es también una criatura policéfala que la encarnan diferentes cabezas, cuerpos con distintas trayectorias, experiencias e inquietudes que afectan y moldean a consonni. En la actualidad componemos consonni: Marta Alonso, Munts Brunet, Dina Camorino, Belén García, Maria Macia y María Mur Dean. consonni responde por tanto a las necesidades, sueños, deseos y ambiciones de quién la encarna.

Dentro del catálogo de la editorial encontramos la colección Paper que  publica ensayos, crónicas, biografías y textos experimentales donde convergen la ficción y el ensayo ¿Qué títulos propondrían a nuestra comunidad para acercase a esta?

Son títulos sobre crítica cultural. La mirada crítica de estos libros se dirige a la producción cultural. Así la mexicana Cristina Rivera Garza en Los muertos indóciles mira a las formas de escritura colectiva. Miguel Álvarez en La radio ante el micrófono se centra en la producción radiofónica y las implicaciones político poéticas de este medio de comunicación de masas. Verónica Gerber crea un diálogo entre la literatura y el arte contemporáneo o Angel Calvo Ulloa y Juan Canela analizan el comisariado de arte. En su gran mayoría son ensayos, no ficciones, aunque nos gusta desbaratar los géneros y en el caso de la crítica cultural Lucy Lippard su libro Yo veo / tú significas es una novela experimental  que analiza el contexto artístico del Nueva York de los setenta mejor que cualquier ensayo o en el caso de Veronica Geber y su Mudanza, estamos ante un obra de arte con forma de ensayo que se puede leer como una novela.

¿Qué pueden contar a los lectores sobre la colección El origen del mundo?, ¿Qué autores la conforman?

La colección El origen del mundo, cuyo título es una resignificación irónica y feminista del famoso cuadro de Courbet, surge en 2019 con el objetivo de publicar otras formas de pensar, sentir y representar la vida, explorando las intersecciones entre ciencia, economía, cultura y territorio. En una misma colección reunimos ensayo y ficción, algo poco común. La premisa que liga textos de naturaleza tan diversa es la de imaginar mundos con más sentido. Esta es una de las reivindicaciones de la teórica feminista y multiespecies Donna Hawaray, cuyo título Seguir con el problema dio inicio a la colección. Tras ella, hemos publicado ensayo feminista interseccional vinculado al antirracismo y a los feminismos negros, de la mano de referentes como bell hooks, con ¿Acaso no soy yo una mujer?, y prometedoras autoras contemporáneas como Charlene Carruthers, Sin concesiones, así como voces no occidentales, como la de la teórica india Nivedita Menon y su Ver como feminista.

En otra senda de trabajo dedicada a la ficción especulativa, la ciencia ficción y la fantasía, hemos publicado a reconocidas autoras como Marge Piercy y su Mujer al borde del tiempo, o la afrofuturista Octavia Butler con Hija de sangre y otros relatos, así como la antología ensayística Hijas del futuro, uno de los escasos títulos en castellano sobre literatura no realista desde una mirada feminista. A estas y otras publicaciones, se suma recientemente Akwaeke Emezi, une autore no binarie de Nigeria cuya multipremiada novela debut Agua dulce nos ofrece una forma insólita y cautivadora de experimentar el mundo, poniendo en diálogo la cosmología igbo con otras formas occidentales de construcción identitaria. Por último, en lo que entendemos también como una apuesta y compromiso político, traducimos a autoras que escriben en lenguas minorizadas del Estado español con el propósito de amplificar sus voces: comenzamos con Jenisjoplin, de la escritora y bertsolari Uxue Alberdi y hemos publicado también a las autoras euskaldunes Alaine Agirre, con X ha muerto; Miren Amuriza con la salvaje Basa, y en breve publicaremos Quema de huesos, el último libro de narrativa de Miren Agur Meabe, ganadora este año del Premio Nacional de Poesía por una obra en euskera. A estas voces, se suma la traducción del catalán de La plaga blanca, de Ada Klein Fortuny, y próximamente contaremos con más traducciones también del galego. 

Suelen publicar en español a autoras que escriben en euskera, ¿Cómo llevan el proceso de traducción?

Para nosotras es muy importante el trabajo de traducción. Buscamos profesionales que se adecuen a cada obra, muchas veces son las mismas autoras la que tienen claro con quien trabajar. Para poner en valor su tarea de traducción el nombre de quien traduce siempre está en las portadas, incluimos una biografía suya en el interior del libro y siempre mencionamos en la contra de los libros que son obras traducidas. Traducir es poner en valor el idioma original. Es apostar por un diálogo entre dos culturas y la relación sociopolítica de esos dos idiomas. Bajo nuestro punto de vista, traducir idiomas minorizados como el euskera, el galego o el catalá a idiomas hegemónicos como el español se debe hacer con cuidado y respeto. Es una labor importante en la que se debe destacar el idioma original y en todo momento evidenciar que se trata de una traducción. Si no, sobre todo en los casos de auto/traducción, se puede fácilmente silenciar su procedencia. Por eso creamos materiales de promoción como videos subtitulados combinando ambos idiomas y pensamos bien en qué tipo de presentaciones es conveniente hacer cada vez, donde y cómo. Todo ello en interlocución constante con autoras.

Llevan 25 años de camino, ¿cuáles han sido las mayores sorpresas este tiempo?, ¿Alguna anécdota que nos puedan contar?

Durante 25 años consonni ha mutado mucho. Y sí ha habido muchas anécdotas curiosas. Vinculado al nombre las primeras. Ya que convivimos con la empresa de la que tomamos el nombre, la fábrica en concreto se cerró pero la empresa vinculada sigue en activo así que a veces nos llaman para ir a recoger toneladas de material al puerto o nos llegan curriculums muy curiosos. Vinculado al espacio que tomamos para trabajar también hemos vivido situaciones chocantes como cuando estuvimos trabajando en las oficinas del cura en una iglesia en activo. Oíamos oficiar misa mientras trabajábamos. En otro espacio hacia tanto frio que trabajamos con guantes. Cabe decir que consonni siempre es una anomalía, que trabaja en los intersticios, en los espacios “entre”. Entre idiomas, entre geografías, entre lenguajes artísticos. Así que muchas veces nos vemos trabajando en las claves del arte contemporáneo en un contexto literario o al revés, trabajando en un contexto artístico con las herramientas y signos de la literatura. También promoviendo autoras euskaldunes en contextos castellanoparlantes o en contextos euskaldunes hablando de las traducciones en castellano de estas autoras lo que suele generar muchas veces extrañamiento. Al mismo tiempo es nutritivo. El apoyo a nuestra propia cultura en idiomas minorizados nos está aportando la satisfacción de dar a conocer a autoras maravillosas como Uxue Alberdi, Alaine Agirre, Miren Amuriza, Miren Agur Meabe y la doctora que usa el pseudonimo de Ada Klein Fortuny con las que la complicidad es fabulosa, nos apoyamos mutuamente en el camino. Por otro lado, este lugar entre la literatura y el arte nos está generando muchas satisfacciones y una de las ultimas grandes y agradables sorpresas ha sido que nos inviten a participar en la 15 edición de documenta. Somos las editoras artísticas de las guías de la muestra de arte contemporáneo de Kassel que se inaugura el año que viene, en el 2022. También participamos con un proyecto en forma de libro literario y de red de editoriales internacionales.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?,

Cerraremos este año con Quema de huesos, el último libro de narrativa de Miren Agur Meabe que reúne en veintiún relatos las vivencias y recuerdos de la protagonista, una mujer decidida a quemar por medio de la escritura los huesos acumulados a lo largo de la vida: el haber y el debe, los aciertos y los errores, los pasos legítimos e ilegítimos.  En 2022, nos esperan más traducciones de autoras euskadunes, entre ellas, repetimos con Uxue Alberdi, en este caso con una crónica literaria que nos acerca a una librería y su contexto. Tendremos también la autobiografía de Gabourey Sidibe, actriz que se hizo mundialmente célebre por protagonizar la película Precious en 2009, y que nos ofrece un relato honesto y con tintes de humor sobre la salud mental, las amistades, la familia, el feminismo, la raza o el peso. Otras voces que publicaremos son las de Isabel de Naverán, con una luminosa crónica sobre el duelo, e Ixiar Rozas, reconocida artista que ha desarrollado una profunda investigación en torno a la voz. Se vienen muchas novedades y sorpresas, contaremos hasta con un premio Pulitzer.

Equipo consonni actual junto a la autora Alaine Agirre (de izq. a dcha.): Marta Alonso, María Mur Dean, Alaine Agirre, Munts Brunet Navarro, Dina Camorino Bua, Belén García y María Macía.

La editora como lectora

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

La lectura me ha acompañado desde pequeña. He crecido en una familia con gran afición por la lectura y escritura que se me ha fomentado desde siempre. De hecho esta mutación de consonni hacia la literatura sin dejar su pie en el arte, este diálogo entre ambos lenguajes, es para mi algo muy orgánico que me hace muy feliz. 

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lectora?

De pequeña recuerdo el impacto de Christine Nöstlinger o Jordi Sierra i Fabra. Guardo un recuerdo muy especial de Una habitación propia de Virginia Woolf o de El baile de Irene Nemirowsky que me lo recomendó mi madre y lo leí en un viaje y se lo regalé a gente a la que no conocía pero con quién compartí parte del viaje. Fueron libros que me marcaron y que me influyeron mucho. También leer a Oscar Wilde, Djuna Barnes, Sarah Waters, Virginie Despertnes, Walter Benjamin, Gilles Deleuze, Maite Larrauri, Marina Garcés, Remedios Zafra o a la teórica feminista Joe Freeman han tenido consecuencias sobre mi forma de pensar y actuar.  Últimamente me ha fascinado Carmen María Machado. Pero bueno, por mencionar algunos nombres…

¿Gracias a qué lecturas te vinculaste con la edición?

La ficción me ha llevado a editar. Desde el arte contemporáneo el ensayo y la reflexión de la no ficción es más habitual y cuando empezamos a editar en consonni, mi cuerpo demandaba la ficción que como lectora he devorado desde siempre. Creo mucho en la potencia política de imaginar mundos para mejorar este en el que ambicionamos vivir aunque realmente a veces tan solo lo sobrevivamos. 

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Ay, siempre he temido esta pregunta tan habitual a quienes nos dedicamos a esto de editar. No lo sé. Son tantos. Me habría encantado publicar a John Kennedy Toole y su Conjura de los necios y que no hubiera sido tan trágica su forma de publicarlo. O por primera vez a Paul B Preciado y su Testo yonqui o a Carmen María Machado. También haber publicado las Madres no de Katixa Agirre que Tránsito tan acertadamente tradujo. O Panza de burro de Andrea Abreu que la editorial Barret tuvo el ojo de publicar. Aunque en realidad que estas editoriales publiquen libros que admiras y que les vaya bien por ello es bueno para todas las editoriales pequeñas. Ganamos todas aportando biblio-diversidad. 

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Hoy en día y siempre. Desde consonni pensamos que la palabra, no solo escrita pero también, moviliza y une. Pensamos que, además de leer, es fundamental dedicar tiempo a buscar voces diversas, diferentes, que nos acerquen a otras realidades, a otras formas de habitar el mundo, que nos hagan, en definitiva y ojalá, perder pie, como dice Julia Kristeva. Abandonar certezas y prejuicios, y volvernos personas más porosas, sensibles, combativas y críticas. Aunque leer a menudo sea una actividad solitaria, nos conecta, nos vincula y es en esos vínculos donde creemos que las transformaciones pueden darse. ¿Quién no se ha encontrado en las palabras escritas con otra persona, quien no se ha transformado aunque sea un poco? Y lo importante además es quienes somos después de haber leído, qué hacemos con ello.

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Encuentro con editoriales: Diëresis

Periodismo y literatura, ficción romántica, literatura de viaje y libros de mejora personal son algunos de los pilares que sostienen a Diëresis, editorial de Barcelona, fundada por dos periodistas y editores, Teresa María Amiguet y José Ángel Martos. Conoce su propuesta y su catálogo en esta entrevista para la comunidad de Babelio.

¿Nos podrían contar un poco sobre el origen de la editorial?

Leer y escribir son dos de las grandes pasiones de quienes fundamos y dirigimos la editorial, Teresa Amiguet y yo mismo. Hemos trabajado la mayor parte de nuestras carreras en el ámbito de la prensa escrita, los contenidos, la comunicación, las bibliotecas… Cuando llegó el momento en que quisimos impulsar nuestro propio proyecto en alguno de esos ámbitos, una editorial nos pareció lo más natural del mundo para desarrollar nuestro potencial.

¿Cómo nace el nombre de la editorial?

Buscábamos una denominación que tuviera que ver con la escritura y el lenguaje. El signo de la diéresis destaca por su personalidad gráfica, su gran singularidad visual. Al mismo tiempo, una persona muy querida para nosotros, el gran periodista Vicente Amiguet, nos señaló que su sonoridad como palabra esdrújula era muy potente y elegante. Eso acabó de decidirnos.

Mencionan ofrecer a los lectores ocio inteligente ¿De qué manera aúnan cultura y entretenimiento?

Los ilustrados acuñaron en el siglo XVIII el lema «enseñar entreteniendo», una gran síntesis de cómo conectar la cultura con la sociedad. Con nuestra consigna de ofrecer ocio inteligente queremos actualizar ese mensaje y volver a llamar la atención, en el siglo XXI, sobre el carácter de diversión que tiene la propia lectura en sí, sobre cualquier materia. Leer es muchas cosas, pero entre otras, nos parece la forma más inteligente de ocio. Este lema lo concretamos a través de algunos de los temas que escogemos para nuestro catálogo, como los viajes, la gastronomía, las aficiones y hobbies… Pero en general intentamos que el conjunto de nuestra producción resulte de lectura atractiva y amena, sin que, por supuesto, seamos menos exigentes en su calidad.

¿Nos pueden contar sobre Primera Página, colección de la editorial ligada al periodismo?

Buscamos a aquellos periodistas que informan pero también escriben con voluntad literaria, periodistas que merecían cruzar el Rubicón del papel prensa al libro encuadernado. En Primera Página apostamos firmemente por el periodismo narrativo y tenemos la satisfacción de haber recuperado, por ejemplo, a Gaziel, una figura decisiva del periodismo español del primer tercio del siglo XX. Cuando, en 2009 y tras un arduo trabajo, reunimos sus textos como corresponsal en la Primera Guerra Mundial en el libro En las trincheras, Gaziel era mucho menos conocido de lo que se ha hecho unos años después y esperamos haber contribuido a ello con ese título y con su obra maestra, Diario de un estudiante en París.

Además, buscamos dar cabida a nuevas voces con una calidad enorme, algo perceptible desde el primer libro de la colección, escrito por Plàcid Garcia-Planas, La revancha del reportero, uno de los periodistas de guerra con más capacidad de observación. Por supuesto, también a Tomás Alcoverro, decano de los corresponsales españoles en Oriente Medio, de quien hemos editado tres libros. Y, en el último año hemos publicado a una prometedora periodista de investigación, Anna Teixidor, Los silencios del 17-A, y al corresponsal Isidre Ambrós, La cara oculta de China, admirado por su impecable trayectoria en uno de los países más difíciles del mundo para ejercer el periodismo.

¿Qué otras colecciones pueden encontrar los lectores en Diëresis?

Durante la pandemia, potenciamos nuestra colección Retos, para abordar los grandes cambios políticos, sociales, económicos y tecnológicos que están sucediendo. Hemos publicado dos excelentes ensayos: ¿Son demócratas las abejas? e Hiperaceleración.

Otra colección importante es la de Crecimiento Personal. La iniciamos a raíz de la crisis de 2011, con Reiníciate, del filósofo Antonio Fornés, una inspiración para mucha gente en un momento de enorme incertidumbre económica. Continuamos esta línea con Monterapia, de Juanjo Garbizu, nuestro gran best seller. Garbizu ha cambiado la visión que muchos tenemos sobre el montañismo, que es algo mucho más serio, filosófico, profundo y capaz de cambiar vidas que ir a hacer ochomiles al Himalaya.


La colección dedicada a los viajeros ofrece una gran amplitud de miras. La organizamos en dos ejes: las guías singulares, que buscan explicar una ciudad a través de aspectos culturales y los relatos de viajeros bien narrados que nos hagan vibrar. Ejemplo del primer eje es una de nuestras últimas novedades, Florencia a través de sus personajes, de la periodista Sílvia Colomé, mientras que el segundo lo ilustra a la perfección el viajero en moto Ricardo Fité.


También dedicamos mucho esfuerzo a la colección de novela romántica, que responde muy bien a nuestra idea del ocio inteligente, y donde contamos con una gran autora, muy popular y seguida, como es Raquel Villaamil.

Gran parte de su catálogo está dedicado a la no ficción ¿cómo ven la recepción de este tipo de libros actualmente?

Ha ido a más, por ejemplo en el ámbito del crecimiento personal, posiblemente por los cambios cada vez más constantes en nuestra forma de vida y la necesidad de replantearnos continuamente nuestras opciones. También en el ensayo, con el auge de los libros sobre política, y en el periodismo, ya que cada vez más periodistas encuentran en el libro una forma de desarrollar su vocación logrando un impacto más duradero.

Una editorial defiende todo su catálogo, pero si tuvieras que presentar a la editorial con 5 títulos emblemáticos ¿cuáles serían estos?

En las trincheras, de Gaziel.
Monterapia, de Juanjo Garbizu
¿Son demócratas las abejas?, de Antonio Fornés y Jesús Vila
Florencia a través de sus personajes, de Sílvia Colomé
No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto, de Ricardo Fité

También ofrecen servicios editoriales ¿Se trata de publicaciones fuera de catálogo?

Como en nuestro catálogo trabajamos con unos estándares de calidad muy altos en todo el proceso editorial, queremos ofrecer este know-how a terceros que lo puedan requerir. Hemos tenido entre nuestros clientes a la Feria de Barcelona y a muchos autores y asociaciones de escritores. Es un ámbito en el que estamos progresando mucho y podemos ofrecer una gama muy amplia de servicios con una calidad difícil de igualar.

¿Qué novedades tienen preparadas para el público lector?

Vamos a entrar en géneros que hasta ahora no habíamos tocado, como es el de la novela gráfica, con un título que sabemos tendrá una gran acogida. También publicaremos ensayos de alta divulgación sobre temas de gran relevancia social en la actual situación, como ya hicimos el año pasado con la colección Retos. Y entraremos en un universo maravilloso que nos es muy afín y de gran actualidad, el ajedrez.

El editor es un gran lector

José Ángel Martos, fundador y editor.

¿Cuál es su relación personal con la lectura?

Me ha acompañado siempre. Mi madre, Damiana Martín, me inculcó el amor por la lectura desde muy pequeño, sobre todo con libros de historia, con las novelas de Julio Verne y con enciclopedias, que son apasionantes.

¿Cuál ha sido su mayor descubrimiento literario como lector?

La Ilíada, desde que la descubrí muy joven, ha sido una fuente constante de diversión e inspiración. El mundo grecolatino, y en general el mundo antiguo, me apasionan. Posteriormente, cuando empezaba en el periodismo, un descubrimiento decisivo fue la obra de Tom Wolfe y de los grandes periodistas, tanto los de corte más narrativo como los de investigación.

¿Gracias a qué lecturas se vincularon con la edición?

Hubo varias autobiografías de editores que leí cuando iniciábamos Diëresis, como Editar la vida, de Michael Korda. También me parece apasionante Librerías, de Jorge Carrión.

¿Qué libros o autores ya publicados les hubiese gustado editar?

¡Hay tantos! En general, a los clásicos, pero a esos no pierdo la esperanza de que podamos editarlos algún día.

¿Un libro que releen con frecuencia?

La antología El nuevo periodismo, de Tom Wolfe.

¿Qué libro están leyendo actualmente?

Acabo de terminar de releer Madame Bovary.

¿Por qué creer en los libros y en la edición, hoy en día?

Porque leer un libro nos hace crecer. Leer prepara nuestro cerebro, lo ejercita y, a través de la capacidad descriptiva del lenguaje y de sus matices, nos permite apreciar la complejidad del mundo mucho mejor que cualquier otra forma de aprendizaje. Leer es un placer, y mucho más.

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Encuentro con editoriales: Índigo Editoras

En Índigo Editoras se publican libros, se realizan talleres, se organizan encuentros y se investiga sobre literatura íntima con perspectiva de género. Celebramos su quinto aniversario en esta entrevista a sus editoras, Marina Hernández y Carla Santángelo, para Babelio.

¿Nos podrían contar un poco sobre el origen de la editorial?

El proyecto de Índigo nació de un encuentro en un café de Madrid en el que Carla y Marina, las fundadoras, descubrieron que tenían el sueño común de editar a mujeres hispanohablantes y crear una comunidad de escritoras y lectoras que se nutra de su potencial y apoye la escritura de las otras. Desde ese encuentro, el sueño se fue materializando a través cartas en las que cada una volcaba todo lo que pensaba y todo lo que podían hacer posible. En poco tiempo se unió Fernanda, nuestra diseñadora, que le puso la luz al camino.

¿Qué representa el nombre de la editorial?

Nos llamamos Índigo por el color azul profundo. El color azul es el color del mar y atraviesa universos poéticos que admiramos y a los que queremos acercarnos. Nos gusta además vincularnos con esa profundidad que tienen a veces las cosas más sencillas.  

Índigo es un proyecto cultural conjunto que busca unir escritura e intimidad. ¿Cómo llegan a los libros que consiguen esta fusión?

Nosotras consideramos que la intimidad es una perspectiva, una forma de escribir sabiéndose atravesada por un cuerpo, por una mirada propia, y también una relación de distancia con las cosas, una proximidad sutil que atraviesa la experiencia del mundo. En este sentido, son muchas las escritoras que tienen como materia de escritura la intimidad, somos muchas las que estamos escribiendo y pensando desde este lugar. En Índigo nos llegan textos muy diversos, híbridos entre poemarios, diarios, cartas, ensayo… Y también, algo que es muy significativo para nosotras de que estamos dando los pasos correctos, a Índigo llegan escritoras de nuestros talleres que han ido labrando su voz o que han visto nacer y crecer un proyecto en ellos. Un ejemplo de ello es el libro de Ofrenda de Pilar Cimadevilla, una autora que queremos mucho y que lleva un tiempo siendo parte de la casa índigo y escribiendo y leyendo junto con nosotras. Ese es uno de los pilares de nuestro proyecto, crear un hogar compartido en el que escribir juntas, investigar juntas, leernos y darnos las alas las unas a las otras, darnos entre todas ese impulso para sabernos merecedoras de nuestro propio espacio y de que otres escuchen nuestra voz. 

¿Qué colecciones presenta la editorial?

Hasta ahora hemos trabajado con antologías, como La desconocida que soy o Diarios de encierro y con una colección de esos híbridos de literatura íntima que hemos llamado Los hilos en honor a Chantal Maillard, una filósofa y poeta que admiramos. De Los hilos aún quedan joyas por salir que estamos deseando que vean la luz, y las antologías siempre volverán, sin embargo Índigo se encuentra ahora en plena revolución, sentimos que estamos abriendo por dentro nuestros espacios, creciendo como editorial, y escuchando voces que se van a ir articulando en nuevas colecciones en las que exploraremos diferentes formas de entender y vivir la escritura íntima.

El equipo editorial conformado por mujeres se encuentra en España, Argentina y México ¿Cómo es el trabajo colectivo y autogestivo que desarrollan a distancia?

Es una labor hermosa y compleja a la vez el sostener este proyecto entre todas. Ahora mismo Carla y Marina llevan Casa Índigo, Fernanda diseña desde Argentina, Sam y Bea llevan los libros en España, Adri lleva los libros en México y Vanina lleva los libros en Argentina. Al ser la nuestra una editorial muy pequeña, tenemos que poner el foco primero siempre en los cuidados, luchando codo con codo contra la precariedad, los ritmos impuestos por el capitalismo patriarcal, y tratando de sacar adelante un proyecto en cuyo valor creemos mucho y que queremos que algún día cercano pueda sostenerse a sí mismo y crecer de forma que no sintamos que vamos siempre a la lucha. Para ello procuramos siempre no perder el cariño hacia la otra y la escucha. Se baja el ritmo cuando alguna lo necesita o se reorganiza el trabajo si alguna necesita parar. Valoramos mucho también tener espacios para labrar la amistad entre nosotras y poder sentirnos también en círculo íntimo. Trabajamos mucho todas y con mucha pasión, pero no queremos con esto perdernos en una forma de producir y de vivir que se lleve por delante la esencia de el proyecto. 

Cumplen 5 años de labor editorial. ¿Cómo ha sido tejido el proyecto? ¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones hasta ahora?

Poco a poco hemos ido creciendo, siempre buscando alimentar los talleres de los libros y viceversa. Marina y Carla, junto con Fer, después de años de lucha en solitario abrieron el proyecto a las demás para que pudiese ser sostenible, para que las dos ramas pudiesen beber la una de la otra pues las dos son pilares fundamentales. Desde entonces hemos podido ver como se abren las posibilidades y los horizontes. Y seguimos tendiendo puentes con librerías y editoriales feministas, autogestivas, pequeñas, que luchan por abrirse camino. Cada paso que hemos dado hacia la ayuda colectiva en este sentido nos ha ayudado a nosotras también, creemos que ese es el camino para que todas podamos crecer juntas. 

Además de publicar libros, realizan un trabajo de investigación sobre el papel de la mujer en el mundo literario. ¿Qué han descubierto en este proceso?

Hay muchísimo mundo desconocido en todo lo que es y lo que ha sido la mujer en la literatura, concretamente en la literatura hispanohablante. Normalmente cuando se reivindica la literatura de la mujer siempre salen a la palestra las mismas autoras como si por el hecho de conocerlas solo a ellas ya estuviera todo hecho. Mientras trabajábamos en esto nos hemos dado cuenta de que hay mucho movimiento ahora de parte de asociaciones, proyectos y mujeres a título personal que está intentando cambiar esta realidad. En nuestros talleres estamos armando una biblioteca de autoras entre todas, con todo lo que podemos aportar desde nuestra investigación y todo lo que traen las demás desde diferentes intersecciones, países y realidades. Y todo lo que se está escribiendo ahora. Queda mucho por hacer pero cada vez se amplía más el espectro de autoras conocidas, al menos entre nosotras.  

Si bien una editorial apuesta por todo su catálogo, ¿qué libros o autoras consideran indispensables o emblemáticos de Índigo Editoras?

Esto es muy difícil de decidir pues para nosotras el proceso del libro es algo pausado en el tiempo y algo que hacemos con mucho cariño junto con la autora y que acaba siendo parte al final de ti. Por ejemplo, Diarios de encierro fue para nosotras algo muy significativo. Cuando lanzamos la convocatoria de diarios de mujeres escritos durante la cuarentena no esperábamos tantísimos escritos y nos abrumó testimonial de estos.  Nos escribieron de muchísimos países, mujeres trans, mujeres precarizadas, mujeres que tuvieron que abortar o soportar muchísima soledad y dolor. Ahí hay experiencias que necesitaban ser contadas y que para nosotras fue un honor y una responsabilidad poder sacar la antología adelante. Nos quedó tan grande que solo pudimos sacarlo en digital, pero deseamos pronto poder sacarla en papel. 

Nos pueden contar ¿cómo es su relación con los lectores?

Nosotras siempre intentamos que interactúen lo máximo posible con el libro, recibir una comunidad también en los libros. Por ejemplo, cuando lanzamos nuestra primera novela, Los días mudos nos abrimos a una experiencia nueva que fue el club de lectura. Aprendimos mucho de esas semanas de lectura y de cómo puede ser la relación de la autora con su público, creemos siempre en la horizontalidad, en quitarle la dimensión solemne que suele disfrazar toda la literatura, no digamos ya la poesía, y bajar las cosas a la tierra, compartirlas, vivirlas de verdad.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Hay sorpresas que no esperábamos ni nosotras. Estamos apostando por un plan editorial próximo que nos haga seguir aprendiendo. Vienen cosas que no hemos hecho nunca y posibles colaboraciones muy especiales. Además hemos abierto una convocatoria de textos que termina ahora justo el último día de junio que no nos ha dejado parar en todo el mes. Tenemos muchísimo que leer y va a ser muy difícil decidir porque las autoras que se presentan están poniendo el nivel muy alto. 

Las editoras son grandes lectoras

Carla Santángelo y Marina Hernández, editoras fundadoras de Índigo.

¿Cuál es su relación personal con la lectura?

Somos ávidas lectoras todas. Cuando nos juntamos, cosa que ocurre poco y es algo especial, y vamos a alguna librería, nos esparcimos como pájaros y cada una va encontrando joyas que va señalándole a las otras. Solemos tener encuentros con libros que enviamos a otra porque sabemos que es un libro que conecta con ella. Disfrutamos de la parte objeto del libro, del olor, del tacto, de la belleza del título… También nos encanta subrayar en los libros, escribir en ellos, algo que hemos compartido con muchas de las chicas que vienen en los talleres, vivir de manera física también el libro. Nos gusta mucho además aprender de la parte más íntima de las autoras, saber siempre más de ella, conocer aquello que las atraviesa. Luego, en nuestro lado más político, en los talleres y las clases intentamos encontrar lo que nosotras llamamos una forma de leer. Huimos del lenguaje de clase y del academicismo, que es una forma de aprender las cosas construida desde el patriarcado, y buscamos que todas las que estamos y escribimos podamos compartir una forma de leer, un vocabulario conjunto que de cuenta de todo lo que aprendemos las unas de las otras. 

¿Cuál ha sido su mayor descubrimiento literario como lector?

El mayor es difícil de decir, un ejemplo de grandes últimos descubrimientos ha sido la poética de Hanni Ossott. También, en su momento, el libro de Leer poesía, de Alicia Genovese marcó un antes y un después en nuestras bibliotecas. Pero hay tantos de esos…

¿Gracias a qué lecturas se vincularon con la edición?

Más que con la edición, muchas autoras nos hacen aproximarnos a la amplitud de nuestro proyecto, editar y rescatar todo lo que ha quedado oculto. En este sentido nos inspiran libros como El infinito en un junco con ese cuidado que pone Vallejo en la profundidad de su estudio sin pudor por escribir desde una perspectiva íntima acerca del amor al libro. 

¿Qué libros o autores ya publicados les hubiese gustado editar?

Una autora por ejemplo a la que amamos es Camila Sosa Villada, a la que estuvimos soñando editar mucho tiempo y de la que hablamos siempre en Casa Índigo. Por supuesto nos hubiese encantado editar a Pizarnik, a Fuertes, pero también libros como Bluets de Maggie Nelson o, por ejemplo cualquier libro de Jazmina Barrera. Son muchísimas las autoras que nos hacen vibrar y desear acercarnos a ellas. 

¿Un libro que releen con frecuencia?

También hay muchos. Un libro al que siempre volvemos es La escritura indómita de Mari Oliver, hace poco volvimos a mencionarla en un círculo de poesía. Es de esos libros que en una segunda, tercera o cuarta lectura, gana cada vez más en profundidad. 

¿Qué libro están leyendo actualmente?

Siempre estamos leyendo cosas que nos vamos pasando, como ahora el último libro de Desirée Bela, Minorías o el libro de Val Flores Romper el corazón del mundo, que ha editado Contintametienes y que descubrimos en una maravillosa librería nueva que han abierto en Madrid que se llama Mary Read. Uno de esos lugares en los que puedes estar horas y perderte en las estanterías.

¿Por qué creer en los libros y en la edición, hoy en día?

Los libros, creemos, son una herramienta de libertad imprescindible. Las mujeres siempre hemos usado la escritura y la edición para ayudarnos entre nosotras y para impulsarnos, como ocurría en las cartas que antes se mandaban unas a otras donde podían dar rienda suelta a su voz o como nos ocurre a todas las que tenemos proyectos en el mundo editorial que vemos como, gracias a la democratización del conocimiento y a la perspectiva feminista que aportan todos estos proyectos, la escritura y la literatura es cada vez más un refugio, un lugar de descanso y de paz, pero también un lugar de empoderamiento y de lucha. 

Conoce más sobre la editorial en su página de Babelio.

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Encuentro con editoriales: Obscura Editorial

Obscura Editorial apuesta por convertirse en el referente de la literatura española de terror, fantasía y ciencia ficción. Da voz a autores reconocidos pero también da apertura a plumas inéditas. Otro pilar de su catálogo es la no-ficción: ensayos sobre lo oculto, lo misterioso y lo desconocido. Job Peró, director editorial, y Roser Vales, editora, comparten sus experiencias en esta entrevista para Babelio.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Job: Obscura nace, básicamente, de la pasión por la literatura de género y de las ganas de poder trabajar en aquello que realmente te gusta. Después de varias aventuras empresariales y de mucho tiempo trabajando en el mundo industrial, tenía muchas ganas de llevar a cabo un proyecto realmente ligado a mi gran pasión, la literatura, pero a la literatura que me roba horas y horas de sueño. Decidí informarme y formarme al máximo y me lancé al vacío. Porque te pueden explicar muchas cosas sobre cómo funciona el mundo editorial, pero cuando emprendes, lo que haces es dar un salto sin saber dónde vas a caer. Y es mejor lanzarse de cabeza por cosas que te gustan de verdad.

¿A qué responde el nombre Obscura?

El nombre quiere ser una forma de expresar el concepto en el que se engloban los libros que publicamos. Las novelas que configuran nuestro catálogo guardan relación con todo aquello que es incierto, misterioso, desconocido, que causa intranquilidad o que nos fascina, aunque no lo comprendamos.

Entre otros géneros, publican ciencia ficción. ¿Qué destacas de este género?

Lo cierto es que por el momento la ciencia ficción es el género que menos hemos publicado, pero precisamente por eso queremos ampliar esta rama de nuestro catálogo. Una de las cosas que más nos gusta de la ciencia ficción es que por mucho que pueda parecer eso, «ficción», a veces logra vaticinar cosas futuras con más exactitud de lo que nadie habría imaginado. La ciencia ficción no deja de ser una manera de poner en evidencia los problemas y conflictos que ya están presentes en nuestra actualidad. Como una denuncia. O una advertencia. Un ejemplo de ello es Janowitz, que sacamos como novedad de marzo y es la primera novela de ciencia ficción que publicamos en la editorial. Es un libro con tintes distópicos y ciberpunk que nos entusiasmó desde la primera vez que lo leímos, y estamos muy orgullosos de que represente nuestra incursión en este género. 

Uno de los principios de la editorial es sacar la literatura de género del nicho. ¿Cómo llegar a un público más amplio?

Con trabajo. En primer lugar, editando con paciencia y cuidando cada libro al máximo para que sea atractivo, ante todo, para los lectores de terror, fantasía y ciencia ficción, pero siempre de manera que pueda apelar a un público más amplio. Y promocionando nuestros libros de manera muy activa, por supuesto. A parte de las redes, en este aspecto es interesante participar en ferias del libro no específicas para lectores de género, puesto que allá las editoriales tenemos la gran oportunidad de darnos a conocer a lectores de todo tipo.

El lanzamiento de la editorial fue casi al mismo tiempo del inicio de la pandemia. ¿Cómo ha influido esta situación en el camino de la editorial?

Si una empresa editorial independiente ya de por sí comienza a crecer de manera muy lenta, el hecho de iniciar nuestras andanzas en el sector en plena pandemia no puso las cosas precisamente fáciles. Nuestra presentación oficial como editorial estaba prevista para la segunda semana de marzo de 2020 y se canceló; nuestro primer título, publicado el 12 de marzo de ese año, quedó dentro de las librerías cerradas junto con las demás novedades editoriales del mes, y los dos siguientes títulos tuvieron que esperar en el almacén durante muchas semanas. Esto, evidentemente, perjudicó las ventas, puesto que al reabrir las librerías había muchos más títulos con los que competir. Comenzar en plena época del COVID nos ha hecho darnos cuenta del importante peso que tiene en este sector la comunidad lectora online (revistas, plataformas, reseñadores, prensa…), una comunidad muy unida, interconectada. Agradecemos mucho todo el apoyo que nos han prestado en nuestro inicio, y el que nos siguen prestando. Poco a poco vamos viendo mejores resultados con cada libro. Será que estamos consiguiendo ganarnos la confianza de un número de lectores que va creciendo de forma constante.

La ficción y no ficción en las que confluyen el miedo, lo fantástico e insólito define su catálogo. ¿Nos podrías contar un poco más sobre este?

Nuestro catálogo consta, como bien indicáis, de libros que se desarrollan alrededor de los conceptos de obscuridad, inquietud y desconocimiento… Siempre y cuando un título encaje en esta descripción, nos interesará valorar la propuesta que el autor quiera hacernos. Publicamos en castellano y en catalán, e intentamos que entre los títulos que seleccionamos haya tanto originales de autores españoles y latinos como traducciones. Dirigimos nuestros libros a un público tanto adulto como juvenil, y cada vez estamos explorando más detenidamente el género young-adult: la primera autora de young-adult que publicamos fue Susan Ee, de quien traducimos al catalán su trilogía Penryn and the End of Days y su nueva saga Midnight Tales. La semana pasada salía a la venta Uno debe morir (All Your Twisted Secrets), el aclamado thriller juvenil de Diana Urban. Y ahora mismo estamos luchando por los derechos de otro libro juvenil que nos ha maravillado. Si bien casi todo nuestro catálogo es ficción, no nos cerramos para nada a publicar ensayo, pues hay temas como la religión, las leyendas y los mitos que están estrechamente vinculados al concepto de obscuridad. Un ejemplo que podéis encontrar entre los libros de Obscura es Los últimos días de Mahoma, un ensayo escrito por la tunecina Hela Ouardi en el que se relatan los últimos días del profeta partiendo de antiguas fuentes suníes y chiíes. 

Si bien una editorial defiende todo su catálogo, si tuvieras que presentar Obscura con 3 títulos emblemáticos ¿Cuáles serían estos? 

En primer lugar, Lengua de pájaros. Se trata de la novela de iniciación de Víctor Sellés, un autor que nos envió su manuscrito y del cual nos enamoramos al instante. Este libro significa mucho para nosotros, ya que fue nuestra primera apuesta por un autor nacional. Estamos muy contentos con la acogida que ha tenido en la comunidad lectora, y seguir siendo los editores de Víctor nos hace muy felices. En segundo lugar, diríamos L’exorcista. Este año hemos publicado la primera edición en catalán de este libro, coincidiendo con el 50 aniversario de la publicación de la primera edición en inglés. Para nosotros ha sido un honor editar este libro, es la novela de terror por excelencia, y hemos puesto mucho esfuerzo en esta edición. Finalmente proponemos Janowitz, de Macip Garzón. Se trata, como comentábamos antes, de nuestro primer título de ciencia ficción, escrito por dos autores: Ricard Ruiz Garzón y Salvador Macip. El manuscrito nos fascinó, especialmente el giro final, y es uno de los libros que mejor acogida está teniendo en librerías, y con el que nos presentamos a nuestro primer Sant Jordi. Publicamos y publicaremos a muchos autores españoles. En este país hay un plantel de escritores de género maravillosos, ¡y la gente debería conocerlos!

Como editorial especializada ¿Cómo ven la recepción de los géneros (terror, fantasía, ciencia ficción) entre los lectores?

Sigue siendo una literatura de nicho, pero poco a poco se ha ido haciendo un hueco en todas las librerías, e incluso en las mesas de novedades. Con la saga de Harry Potter se produjo como una explosión que generó una onda expansiva que no deja de crecer. El terror, la fantasía y la ciencia ficción siempre han tenido mucho éxito a lo largo de la historia en el cine y la TV, así que no se trata de que no gusten los temas, sino de que la gente se anime a leerlos y no solo a consumirlos en la pantalla. Es en un libro donde realmente uno puede sumergirse por completo en los mundos que apenas llegan a atisbarse a través de una pantalla, y cada vez hay más gente que se da cuenta y se anima perderse en ellos. La generación de lectores que crecieron con Rowling ha contribuido mucho a que esta tendencia se agudice.

¿Qué novedades tienen preparadas para los lectores? , ¿algún adelanto?

Por ahora, os podemos decir que este junio llega el segundo volumen de nuestra antología marca de la casa, Diez relatos. En esta nueva entrega tendremos diez relatos de diez nuevos autores que seguro que conocéis: Elia Barceló, Juan Miguel Aguilera, Yolanda Camacho, Víctor Sellés, Lola Robles, Núria C. Botey, Guillem López, Ivan Mourin, Emilio Bueso y Alicia Pérez Gil. Fantasía, terror y ciencia ficción para todos los gustos. En septiembre, no lo hemos anunciado de manera oficial todavía, pero publicamos la novela de un autor internacional que ya ha sido nominada a los Hugo, los Locus y los Nebula de este año. ¡Nos morimos de ganas de hablaros de ello con más detalle! Y a finales de año, tal y como hemos anunciado esta semana junto al autor a través de nuestras redes sociales, publicamos la nueva novela de Jesús Cañadas, uno de los grandes del terror. 

Los editores son grandes lectores

Roser Vales, editora y Job Peró, director editorial.

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Roser: Formo parte de la generación de jóvenes que se engancharon a la lectura con Harry Potter. A partir de esa época, he tenido periodos más y menos lectores, pero los libros para mí son un refugio que siempre he agradecido tener. Durante mi época universitaria, al estudiar una carrera de letras, vi claro que era el recorrido profesional que quería tomar.

Job: Digamos que no soy adicto, pero la necesito. Siempre.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Roser: R.F. Kuang y Leigh Bardugo

Job: Desde que iniciamos la editorial, básicamente he leído manuscritos. Muchos. Jesús Cañadas, Carlos Sisí y Víctor Sellés han pasado a ser imprescindibles para mí. Y Mari Carmen Copete. Y Macip Garzón. Y otros tanto que irán llegando. Y si tuviera treinta años menos, devoraría todo lo que me llegara de Susan Ee y Diana Urban. De hecho, lo hago de todas formas.

¿Gracias a qué lecturas te vinculaste con la edición?

Roser: Ninguna en particular. Supongo que el hecho de que haber sido siempre una apasionada de la lectura y haberme decantado por una carrera de letras me llevaron a tomar el siguiente paso. 

Job: No ha habido lecturas concretas. Quería trabajar en algo que me apasionase y no se me ocurrió mejor forma que esta.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Roser: Me habría gustado y me gustaría poder editar los libros de autores como Terry Pratchett y Leigh Bardugo

Job: Stephen King, sin ninguna duda. Hay libros en los que le hubiera pedido que redujera páginas (en algunos, muchas páginas), pero sigue siendo un genio.

¿Un libro que relees con frecuencia?

Roser: Lo cierto es que no tengo por costumbre releer libros. De pequeña solía hacerlo, pero ahora mi lista de lecturas pendientes es tan larga, y hay tantas novelas a las que quiero hincar el diente, que siento que releyendo se me perdería otros libros que todavía no he descubierto. Pero sí tengo una lista de libros que, de tener tiempo, me encantaría releer: This is how you loose the time war y El cuento de la criada son dos ejemplos.

Job: Me pasa lo mismo. No suelo releer libros, pero me encantaría tener tiempo para devorar de nuevo las primeras novelas de Stephen King, sobre todo las escritas bajo pseudónimo.

¿Qué libro estás leyendo actualmente?

Roser: Estoy con dos lecturas simultáneas: Pachinko, de Min Jin Lee, y Legendborn, de Tracy Deonn.

Job: Tengo exactamente catorce libros encima de la mesita de noche pendientes de leer. Acabo de ir a contarlos. Leigh Bardugo, Nieves Mories, Carlos Sisí, Jesús Cañadas, Thomas Olde Heuvelt, Ismael Martínez Biurrún… Necesito aire.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Roser: Porque los libros son y serán siempre una constante en nuestra historia.

Job: Sobre todo, hay que creer en los de editoriales independientes. El cuidado, el mimo y el trabajo que ponemos detrás de cada uno de los libros que publicamos es mayúsculo. Estamos convencidos de que son apasionantes, de que sus personajes enamorarán, de que sus historias son increíbles. No publicamos por publicar. Publicamos porque tenemos una fe ciega en cada uno de nuestros libros. A todos los lectores: confiad en las editoriales independientes. Son garantía de un trabajo excepcional.

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Encuentro con editoriales: Capitán Swing

No ficción, narrativa y libros ilustrados son los géneros por los que se mueve Capitán Swing, editorial que promueve el disfrute y la reflexión a través de la lectura, libros como herramientas políticas, científicas y culturales para comprender y criticar la realidad en que vivimos. Daniel Moreno, su editor, habla sobre el origen y la vida del Capitán, en esta entrevista para la comunidad lectora de Babelio.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

La editorial nació en otoño de 2010. El año pasado cumplimos nuestra primera década con mucho orgullo e ilusión por la siguiente. Han pasado diez años desde que Capitán Swing comenzara su andadura. Lo que empezó siendo la fantasía de unos estudiantes de Sociología y Ciencia Política por intentar reactivar un inexistente servicio de publicaciones de la Universidad Complutense, romper con el prejuicio de que el ensayo crítico no tenía lectores y ganarse unos cuartos se convirtió, con tiempo y esfuerzo, en el proyecto personal de un lector en busca de otros lectores con gustos similares. Así nacía esta editorial, con el propósito de publicar en castellano ensayo de calidad contrastada pero poco conocido en el mercado español. Irrumpimos en las librerías con Florencia insurgente, de Nicolás Maquiavelo.

Capitán Swing ¿A qué responde el nombre?

Cuando creas una empresa, una asociación, cooperativa, etc., donde hay que poner un nombre social, siempre piensas que se te ocurrirá el nombre perfecto hasta que das cuenta de que no los hay y los que mejor semántica tienen ya están pillados. En nuestro caso se hizo una lista tremenda con multitud de nombres, casi todos ellos absurdos, y vía asamblearia se decidió este de Capitán Swing. El nombre viene de unas revueltas obreras del siglo XIX en la Inglaterra Victoriana que se combinaron tanto en el campo como en la ciudad. A lo mejor te suena más el nombre de Luditas. Eran los llamados destructores de máquinas. Esta gente frente a los tijeretazos salariales, a los despidos, etc. ejercían el sabotaje industrial; cuando esto fallaba se dedicaban a redactar cartas amenazadoras a los patronos de entonces en las cuales se reivindicaban una serie de derechos; estas cartas siempre estaban firmadas por un tal Capitán Swing; puedes encontrar muchas en internet. El personaje  por supuesto no existía pero daba un carácter de unificación al movimiento. Se trata de un nombre múltiple o genérico que engloba a todas las partes. Durante años el tal Capitán Swing fue perseguido; naturalmente nunca se le encontró. Nos parecía un nombre sugerente, por ser genérico y no identificarse a primera vista con nadie; y luego por que pegaba bien con el tipo de historias que queríamos rescatar. Pequeñas historias que fueron aniquiladas pero que permanecen en el imaginario colectivo. La editorial se concibe como un espacio de diálogo entre culturas intelectuales y académicas diversas, entre variadas y plurales tradiciones de pensamiento, y como un sitio de intercambios críticos y de encuentros entre disciplinas, modos y estilos de saber.

La editorial propone psicoactivos para la crítica ¿Qué hace que un libro tenga cumpla esta condición?

Todos nuestros ensayos comparten una visión y análisis crítico de la realidad que nos rodea. No entendemos comprender el mundo sin hacernos preguntas y cuestionar todas las posturas de los hechos que acontecen. El espíritu crítico es el alma de nuestro sello.

¿Qué colecciones presenta la editorial? Cuéntanos un poco sobre estas.

Las temáticas de la editorial y sus colecciones son diversas, pero podemos encontrar algunas líneas de estudio e investigación muy concretas que se repiten bastante: ciencia, feminismo, sociología, colectivismo social, historia, ecologismo, economía, antifascismo, antirracismo…

Cumplieron 10 años de labor editorial ¿Cómo ves el recorrido de la editorial desde sus inicios hasta ahora?

Tras haber sobrevivido a la peor década del sector editorial, la celebración nos permite echar la vista atrás. Aquel objetivo inicial arroja el balance satisfactorio de haber publicado un número notable de ediciones de grandes nombres que nos enorgullece albergar en nuestro catálogo, haber sabido crear un estilo propio y haber gozado de la atención y el prestigio entre la prensa y el público. Nos alegra haber conseguido despertar interés por nuestros libros y haber encontrado una identidad y un carácter que permite a los lectores adquirir un título o un autor que desconocen, principalmente, porque valoran el historial de nuestras publicaciones. Una biblioteca de 300 libros ha servido para consolidar la marca del indómito Capitán Swing, encontrando un pequeño éxito en cada temporada y un fondo que sigue vivo y que cada día descubren más lectores. Nos hace felices que el éxito tras todo este tiempo no solo pasa por cumplir diez años, sino por haber crecido ampliando el proyecto personal a un equipo de cuatro personas y muchos colaboradores. Todo ello en un tiempo de crisis en el que, por paradójico que pueda parecer, han nacido otros sellos similares y han contribuido a una renovación muy potente del panorama editorial nacional.

Si bien una editorial defiende todo su catálogo, ¿qué libros o autores consideran indispensables o emblemáticos de Capitán Swing?

Elegir un solo nombre sería denostar al resto y los queremos a todos, mucho. Pero si te sirve de referencia, Rebecca Solnit es nuestra autora más publicada: tenemos seis ensayos suyos editados en el sello y apostamos por ella cuando nadie lo hacía. Nos enorgullece haber ayudado a descubrir su obra y su perfil académico, filosófico y activista en España y Latinoamérica.

El pensamiento político, filosófico y científico, así como el estado de las sociedades dibujan la línea de esta editorial ¿Cambian los lectores según los cambios que va teniendo la sociedad?

Sí y no. La editorial, al igual que sus apuestas temáticas, tiene lectores fieles porque las líneas son similares desde el principio. No obstante, ahora que llevamos por ejemplo varios años muy volcados en los ensayos científicos, lógicamente, hemos ganado lectores nuevos procedentes de este campo de interés que antes no nos conocían o nos leían menos.

¿Los libros son siempre una herramienta para conocer y comprender la realidad?

No la única, pero sí definitiva, para nosotros al menos lo es.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Nuestro catálogo editorial de 2021 está online, en nuestra web, abierto a toda aquella persona que sienta interés por los títulos que el Capitán lanzará a lo largo de este semestre. El resto no podemos avanzarlo, es así, es sorpresa, tendrán ustedes que esperar… Y nos parece una incertidumbre preciosa, ahora que todos estamos aprendiendo a vivir al día.

Daniel Moreno, Editor de Capitán Swing.

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Gran parte de mi actividad laboral es leer y seleccionar títulos para la editorial, así que es una relación privilegiada. Como la editorial es mía esta actividad va más allá de lo laboral, así que todo lo que tiene que ver con las lecturas que hago a día de hoy tiene algo que ver con el trabajo. A día de hoy solo me da tiempo a leer lo que tiene relación directa con la editorial. Ya no leo fuera de lo que es el trabajo en sí mismo. Así que podría decir que tengo una relación estrictamente profesional, no me da la vida para leer por placer o por curiosidad, aunque afortunadamente leyendo en el trabajo muchas (casi todas) veces resulta la lectura placentera y enriquecedora.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Seguramente sea más redescubrimiento que descubrimiento; casi siempre esa sensación me la provocan los clásicos; son esas (re)lecturas que admiten tiempos, momentos y edades distintas y que nos acompañan en toda nuestra biografía lectora. Por ejemplo Los Episodios Nacionales de Galdós, la mejor obra de uno de nuestros mejores escritores, a la altura de otros grandes clásicos como Balzac, Flaubert…etc.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

Bueno, yo no soy un editor vocacional, acabe siendo editor un poco por casualidad, aunque la pasión por los libros siempre estuvo ahí. Creo que lo que hizo que al final acabara montando un editorial es una mezcla de desmotivación por el horizonte laboral que tenía  delante al terminar la carrera y la visión sobre un posible nicho de mercado que no estaba del todo cubierto; cuando empezamos el ensayo no gozaba de muy buena salud y había muchos autores no traducidos al castellano.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

No es algo a lo que un editor le guste mucho pensar. Muchos de esos libros quizás se escaparon de sus manos por falta de tiempo, de decisión, de dinero o algún motivo frustrante de esos que hacen que tengas que prescindir de aquella obra y no por falta de ganas. Normalmente en la reflexión mental del editor solo caben aquellos libros que ha podido editar y no aquellos que quiso y no pudo, eso hace pupa. Especialmente dolorosos por que combinaron muy bien ventas y buen contenido, y los tuvimos en la mano cuando era posible: El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty y Stoner, de John Williams. Y otros tres que eran de la casa y con los que nos hubiera gustado seguir, ya que representaban a la perfección a la editorial: El Establishment, de Owen Jones, Capitalismo canalla, de César Rendueles y Comportarse como adultos, de Yanis Varoufakis.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Creo que actualmente vivimos en un realidad social tan agitada que necesitamos historias ambientadas en ella y análisis que nos ayuden a comprenderla. Desde un punto de vista tanto lector como editorial son tiempos muy interesantes. Además son tiempos donde los competidores de la lectura (nuevos hábitos de ocio, dispositivos electrónicos, plataformas) se pueden convertir no en un obstáculo para lectura como podían ser antes sino en algo complementario (hace poco había un titular que decía que Netflix buscaba historias para producir en los libros de ensayo). La realidad actoral hace que un libro o un tema político-social pueda competir con un partido de fútbol, más allá del puro entretenimiento.

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Encuentro con editoriales: Wonder Ponder

Editorial independiente ubicada en Madrid, dedicada a hacer libros infantiles. Lo hace huyendo de la generalidad pues esta editorial está especializada en literatura y filosofía o filosofía visual para los lectores más pequeños. En esta entrevista conversamos con Raquel Martínez, su editora, quien además de hablar sobre su propuesta editorial, comparte algunas experiencias de lectura.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Fundamos Wonder Ponder en 2014: Ellen Duthie, filósofa y escritora; Daniela Martagón, ilustradora y diseñadora; y yo, que soy editora. Ese año, en noviembre, publicamos nuestro primer libro, Mundo cruel, una invitación a mirar, leer, jugar y reflexionar sobre varias escenas relacionadas con la crueldad. Pero nació, en realidad, un poco antes, con Filosofía a la de tres, un proyecto de Ellen donde hacía filosofía con los niños y niñas de preescolar de un colegio público de Madrid. Allí, entre sesiones que trataban temas como la justicia y la belleza, se dio cuenta de que había un interés en ese tema tan complejo, la crueldad. Ellen le pidió a Daniela una serie de ilustraciones para poder hablarlo desde distintas perspectivas y el resultado en la clase fue fantástico. Cuando me lo enseñaron a mí (ya éramos amigas) me entusiasmé. Y así nació Wonder Ponder. 

¿A qué responde el nombre de la editorial?

Wonder significa «sorprenderse, asombrarse», y Ponder «reflexionar, pararse a pensar sobre aquello que te ha sorprendido». Pensamos que refleja bastante bien el espíritu juguetón con el que creamos los libros y con el que nos gustaría que se recibieran. También nos parecía un nombre bien sonoro. 

Literatura y filosofía para niños es lo que define a la editorial ¿cómo introducen la filosofía en los libros infantiles?

Hay muchas maneras de crear una literatura «filosófica», y se dice que, de alguna manera, toda buena literatura lo es, porque te lleva a hacerte buenas preguntas, porque te invita a ver el mundo con sus múltiples capas y matices y grises. En nuestro caso, en la colección de filosofía visual para todas las edades, es en la imagen donde ponemos la intención filosófica. Concebimos imágenes que generen preguntas en las personas que las observan. Imágenes «provoca preguntas» donde hay una situación curiosa, enigmática, humorística, exagerada… Y luego ponemos algunas preguntas detrás de cada escena. Esas preguntas, desordenadas y colocadas en todas las direcciones, y la ausencia de respuestas, también son ya una buena invitación a la reflexión filosófica. Como lo son las breves (y únicas) instrucciones del lomo de la caja: «Abre, mira, piensa», a modo de frontispicio. Por otro lado, hace poco hemos decidido renombrar la colección de filosofía visual. En lugar de «filosofía visual para niños» ahora se llama «filosofía visual para todas las edades». Esta denominación respondía mejor al proceso de creación de los libros, donde involucramos a personas de diferentes edades, adultos incluidos, y también a la recepción que han tenido. 

¿Cuáles son las colecciones más importantes de la editorial?, ¿puedes presentarlas a nuestra comunidad?

Eso es muy fácil, porque son solo dos. Wonder Ponder. Filosofía visual para todas las edades, una colección de (por ahora) cuatro libros-caja que abordan temas clásicos de la filosofía (la crueldad, la identidad, la libertad y la realidad) a partir de una serie de imágenes con escenas y situaciones curiosas, divertidas y que invitan a reflexionar y dialogar. Los títulos son Mundo cruel, Yo, persona, Lo que tú quieras y ¡Pellízcame! Y Wonder Ponder mini. Libros para pararse a mirar, dirigida a la primera infancia, que por ahora cuenta con dos títulos en cartoné, Niño, huevo, perro, hueso y Niña, gato, agua, pato, que juegan con el lenguaje y con la imagen para convocar trabaojos, onomatopeyas, diferencias y comparaciones de una manera muy divertida. Hasta ahora los seis títulos tienen como autoras a Ellen Duthie y Daniela Martagón, las socias fundadoras, pero ahora estamos creando libros con otras personas también, y para unas slow-publishers como nosotras está siendo un proceso de lo más interesante. 

La editorial además ha impulsado Wonder Ponder Academy, una escuela online de filosofía, literatura, arte e infancia ¿Cómo se desarrolla este espacio?

Wonder Ponder Academy, que nació muy oportunamente en enero de 2020, poco antes de la pandemia, es una continuación natural del proyecto Wonder Ponder, sustentado desde el principio sobre tres patas: la edición, la investigación y la formación. Tiene que ver también con el Curso Internacional de Filosofía, Literatura, Arte e Infancia (FLAI), que codirigimos en la ciudad de Albarracín junto a la Fundación Santa María de Albarracín, y que explora una pregunta sobre la infancia a partir de las visiones de cuatro especialistas de estas áreas. Los primeros cursos que hemos creado, impartidos ambos por Ellen Duthie, son Mirar, leer y pensar, una exploración de la Filosofía visual para todas las edades desde la perspectiva de los centros educativos, las bibliotecas, etcétera. Y luego el curso Resucitar preguntas muertas. El arte de hacer y generar buenas preguntas, que ha tenido una excelente acogida por parte de personas de muchísimos y muy variados ámbitos: psicología, educación, creación, teatro, trabajo social… 

¿Cuáles son las mayores satisfacciones que les ha dejado la publicación de sus libros?

La posibilidad de encontrar un espacio estable entre las miles de novedades del mercado editorial infantil para una propuesta innovadora y retadora como la nuestra. La recepción entusiasta y cómplice por parte de tantas personas de todas las edades y procedencias (geográficas y profesionales) que se han visto intrigadas, interpeladas, estimuladas, y han decidido jugar y pensar y disfrutar con los libros. Personas que han aceptado nuestra invitación a tomar el proyecto y convertirlo en algo propio con alegría y mucha chispa. Como un colegio de Madrid, que ha creado su propio libro-caja sobre el tema del género, o como todos esos lectores y lectoras infantiles y adultos que nos mandan sus escenas propias dibujadas para invitar a otras personas a pensar. 

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros ¿cuál sería uno de los títulos más emblemáticos y que recomendarían a ojo cerrado a nuestra comunidad?

Mundo cruel, nuestro primer título, es una manera perfecta de zambullirse sin preámbulos en el universo Wonder Ponder. Aunque, por nuestra experiencia, después de Mundo cruel sobreviene el deseo irrefrenable de tener todos los demás. Si es para personas de 0 a 5, entonces cierro el ojo y apuesto por Niño, huevo, perro, hueso, un libro redondo como un reloj, muy sorprendente también para mayores juguetones.  

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción?

Desde el principio hemos entablado una relación muy cercana con los lectores y lectoras de Wonder Ponder a través de las redes. Publicamos muchos contenidos gratuitos como artículos teóricos en el blog, descargables temáticos para pensar sobre la escuela, sobre la muerte o sobre la Navidad. Y muchas personas nos cuentan sus experiencias de lectura, tanto individual como en grupo. A veces también empleamos las redes para dar a conocer iniciativas de participación colectiva. Durante el periodo del confinamiento más estricto, por ejemplo, propusimos que niñas y niños de todo el mundo se auto-entrevistaran sobre su situación, que nos contaran cómo lo estaban llevando en el proyecto Me pregunto. Auto-entrevistas desde el confinamiento, que acabó siendo una web que recogía sus voces, dibujos, textos sobre cómo se sentían en ese momento, lo que pensaban, las preguntas que se hacían. 

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿Alguna sorpresa?

Vamos despacio, pero estamos preparando varios libros muy interesantes. Por ejemplo, una exploración en forma de preguntas -esta vez sí, ¡con respuestas!- sobre la muerte. También está previsto el quinto título de la colección de filosofía visual para todas las edades, que abordará el espinoso pero fascinante tema de la democracia, de la filosofía política. Tenemos alguna novedad dirigida a público adulto y también nuestro primer proyecto de ficción (con componente filosófico) para personas que están en edad de aprender a leer.

El editor es un gran lector

Raquel Martínez, Editora de Wonder Ponder

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

De niña vivía la lectura como una especie de revelación generosa que esas personas, los escritores y escritoras, te hacían. El mundo adulto resultaba de lo más enigmático y opaco para mí, pero estas personas venían y te dejaban asomarte a su cabeza y observar tranquilamente lo que yo pensaba entonces que eran sus pensamientos. Probablemente esta imagen tiene mucho que ver con la lectura temprana de Peter Pan, y esa inquietante escena en la que la madre ordena los pensamientos de Wendy y sus hermanos por las noches, mientras duermen, pero yo estaba de lo más agradecida porque Christine Nöstlinger, Michael Ende, Angela Sommer-Bodenburg, Roal Dahl y tantos otros «se dejaran» escudriñar. Miraba la biblioteca de lecturas adultas de mi casa como una especie de montaña de la felicidad de la que me encargaría a su debido tiempo. De adulta pasé un bache lector que, curiosamente o no, coincidió con mis primeras experiencias editoriales, cuando la lectura se convirtió en una obligación, un trabajo constante. Por suerte ese bache ya es historia y vuelvo a ser muy capaz de enzarzarme con autores y autoras generosos que me dejan mirar dentro de su cabeza. 

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

En mi infancia, me moría por cuanta literatura sobre brujas, vampiros y fantasmas y cosas sobrenaturales caía en mis manos, especialmente El manual de la bruja, de Malcolm Bird, y Matilda, de Roal Dahl. En la adolescencia, me desmayé con Bradbury, con Lovecraft y, por ejemplo, con Buenos días, tristeza, de Françoise Sagan y Pedro Páramo, de Juan Rulfo. A los veinte me dio duro con la literatura inglesa del siglo XVIII y si me preguntabas, te habría dicho que La vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, de Laurence Sterne, era mi novela favorita. Los treinta me trajeron la mirada implacable de Vivian Gordnick y su Apegos feroces. En esta época descubrí también los libros de William Steig y de Astrid Lindgren, que no leí de niña, y que  disfruté de lo lindo. Y llego a los últimos tiempos. Recientemente me he leído Las malas, de Camila Sosa y El consentimiento, de Vanessa Springora. Los dos me han impresionado. 

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

Más que un libro o un autor concreto, tiene que ver con el momento en que descubrí que existía el oficio de editar. Siempre había sido consciente de que existían los autores, las editoriales e incluso identificaba cuáles eran las colecciones que más feliz me hacían, las buscaba en la librería: desde la colección amarilla y morada de Alfaguara, o la de Barco de Vapor en mi infancia, a la de Fábula, de Tusquets, con su marco de cuadritos blancos y negros, o los amarilloclaritos de Anagrama, o los clásicos de Alianza o Austral, que en mi casa había a montones. Pero no sabía yo -no había nadie a mi alrededor con esa profesión- que detrás de eso había unas personas que leían, elegían, revisaban, corregían, iban a ferias, maldecían o celebraban en torno a los libros. No recuerdo en qué momento exacto lo descubrí pero sí recuerdo haber sentido una curiosidad y una atracción inmediatas por el asunto. 

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Haber estado en el lugar de Michi Strausberg en los años ochenta en Alfaguara. Poder escoger lo mejor de lo mejor de todos los países porque el campo estaba abierto, habría sido toda una aventura. 

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

No veo a mi alrededor ninguna razón para no creer en los libros y la edición.

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Encuentro con editoriales: Babidi-Bú

En diciembre, mes dedicado a la literatura infantil y juvenil, compartimos con toda la comunidad esta entrevista con Paz Mateo, encargada de la gestión editorial en Babidi-Bú, sello especializado en este género y en hacer libros para la Generación Touch, con más de 400 títulos de autores noveles y varias colecciones que te invitamos a descubrir. 

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

En el año 2001, un grupo de docentes se unieron para crear Mater Ediciones, una editorial infantil y juvenil donde se fomentaban diferentes valores a través de la literatura. Fueron buenos años pero con la llegada de la crisis en 2013 estuvieron a punto de cerrar la editorial. En aquellos meses inciertos trabajamos en un nuevo modelo de negocio sostenible que nos permitía seguir trabajando en nuestras obras. Gracias a este nuevo modelo surgió un nuevo sello editorial, BABIDI-BÚ.

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

Realmente es muy sencillo. Son las palabras mágicas de la canción de Cenicienta: «dibidibabidibu» Son las palabras mágicas para «hacer realidad el sueño de publicar un libro».

Babidi-bú se presenta como una editorial infantil y juvenil para la Generación Touch ¿Puedes contarnos un poco más?

Comúnmente también se les conoce como los niños T y son todos aquellos pequeños nacidos a partir del año 2010 que para nosotros suponen el verdadero desafío educativo de la historia. Son pequeños que a los pocos meses de su nacimiento ya saben utilizar dispositivos electrónicos y acceder a todo tipo de contenidos. Por desgracia muchos de estos contenidos no son positivos para su formación pero ellos aún son demasiado jóvenes como para identificar qué es «bueno» o qué es «malo».
Nuestro objetivo principal es animar a la lectura con obras en las que priman los valores humanos, sin dejar por ello de ser divertidas y amenas, llenas de aventuras y misterio. También es importante para nosotros potenciar el desarrollo de su Inteligencia Emocional.

¿Cuáles son las colecciones más importantes de la editorial?, ¿puedes presentarlas a nuestra comunidad?

La mirada de Daniel es una colección que recoge obras en las que a través de sus contenidos se muestran diferentes formas de gestionar las emociones, ayudando a potenciar el desarrollo de la Inteligencia Emocional desde una edad temprana.

Recientemente también creamos una nueva colección, El planeta imaginario, donde recogemos obras en las que buscamos que los lectores se conciencien con el cuidado de nuestro planeta y conozcan la actual problemática climática y ambiental que vivimos.

En la colección LGTBI promueven la diversidad e inclusión en forma de cuentos ¿Cómo ha sido la recepción de estos títulos?

¡Estupenda! Notamos la ausencia en el sector editorial infantil de sellos que fomentaran la diversidad, la inclusión, la igualdad de géneros… por lo que comenzamos a buscar títulos que recogieran estas características. En seguida numerosas asociaciones, ayuntamientos, colegios… Contactaron con nosotros para completar sus bibliotecas con estos títulos. Era algo muy necesario en nuestra sociedad y nos sentimos orgullosos de poder aportar nuestro granito de arena, pero cuando ya no tengamos que hablar de siglas, ni englobar este tipo de historias en una colección concreta, habremos alcanzado nuestro cometido.

¿Cuáles son las mayores satisfacciones de publicar libros un público infantil?

Supongo que para cada editor la sensación será distinta. En mi caso lo mejor de la publicación es cuando un pequeño contacta con nosotros para decir cuánto aprendió con su lectura, que ya no se enfada tanto porque lo aprendió del protagonista de su libro, que han perdido sus miedos, que ahora saben cómo gestionar sus emociones… Es increíble ver cómo estamos formando a personas que podrán transmitir sus conocimientos a muchas otras generaciones.

La editorial recibe constantemente manuscritos ¿Qué determina su publicación?, ¿Qué debe tener indispensablemente una propuesta para ser tomada en cuenta por la editorial?

Para nosotros es imprescindible que una historia cuente con valores que permitan que nuestros lectores no solo se diviertan con la lectura, sino que también aprendan a ser mejores personas. Intentamos evitar las típicas historias de «príncipe salva a princesa». Queremos ir un paso más allá y demostrar que se puede hacer literatura de calidad en el sector infantil, ya que durante años se le ha considerado un género menor.

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros, si tuvieran que presentar
Babidi-bú con cinco títulos ¿Cuáles serían estos?

Soñando sueños, de Chelo Araque Jimenez e ilustrado por Sex- El niño de las pinturas y Lucas Carrillo.

Un pellizco en la barriga de Alma Serra e ilustrado por Marta López Palomo.

Las XLIII rimas más románticas para niñ@s enamoradiz@s de Gustavo Adolfo Bécquer , una selección de obras ilustradas por Marta Custardoy Ruiz.

Violetera , de Paqui Loli Tellado e ilustrado por José Ángel Jáimez.

Un abrazo para Púas , de Juani Velilla e ilustrado por Mamen Marcén.

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la
interacción?

Estamos constantemente en nuestras redes y siempre intentamos que la relación con nuestros lectores sea casi familiar. Que nos puedan decir qué les gustó más o qué no les terminó de gustar de nuestras obra para que podamos trabajar más sobre ello.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Estamos trabajando intensamente en nuestros álbumes de tapa dura, creemos que es sin duda nuestra seña de identidad. También estamos investigando cómo darle una mayor interactividad a nuestros libros así que ¡Estad atentos!

El editor es un gran lector

Paz Mateo, Gestora Editorial.

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

No comencé a leer hasta mi adolescencia realmente y fue a través del cine. Me encantó la adaptación de la obra de C.S. Lewis, Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario, y necesitaba saber más sobre aquel maravilloso mundo así que comencé a leer sus historias y descubrí el mundo literario.
No es muy habitual que una adolescente lea y en mi círculo de amigos no contaba con quién compartir mis impresiones sobre las lecturas, por lo que me atreví a crear un blog literario donde las reseñaba y pude conocer más detalles sobre el sector editorial.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

El señor de las moscas de William Golindg. Lo leí por primera vez siendo muy joven para un trabajo del instituto y se me hizo una lectura imposible. Me atreví a leerlo nuevamente ya en mi adultez y descubrí una historia con grandes tintes sociológicos, pude entender por qué debía leerlo en el instituto y cómo me marcó sin ni siquiera darme cuenta. Cada libro llega a tu vida en el momento indicado y se queda contigo para siempre, incluso aunque no te des cuenta.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

La saga de Las Crónicas de Narnia supuso un antes y un después en mi vida literaria así que no me lo puedo saltar. Otras autoras que también guardan un lugar importante en mi corazón son J.K. Rowling, Laura Gallego y Suzanne Collins. Gracias a ellas supe que quería dedicarme al sector infantil-juvenil.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Me encantaría poder editar algún día a Laura Gallego. Es una de las grandes voces literarias de nuestro país y a lo largo de los años ha hecho que muchísimos jóvenes descubrieran la lectura por sus historias (yo entre ellos).

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Para mi los libros siempre han sido una vía de evasión, de descubrimientos (y auto-descubrimientos), un billete a miles de mundos imaginados por otras personas que podía hacer míos… En mi opinión, la creatividad mueve el mundo, y el trabajo de la edición infantil y juvenil hoy en día es cultivar la imaginación de todos nuestros pequeños lectores para que nazcan ideas que en un principio pueden ser “alocadas” pero que en un futuro no lo serán tanto.

Conoce más sobre esta editorial en su página de Babelio.

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Encuentro con editoriales: Vaso Roto

Fundada en Barcelona y con sede en Monterrey, Vaso Roto se presenta como una editorial al servicio de la poesía, de la plegaria con la estética de la palabra. En esta entrevista conversamos con Jeannette Lozano, su fundadora.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Nací en una familia en la cual se hablaban tres idiomas, crecí traduciendo. La editorial nace como un acto de soledad. Creí que los poemas que habían cambiado mi vida cambiarían la de los otros. Esa fue mi ficción suprema, para decirlo con Wallace Stevens. Ese fue el primer intento, dar a ver voces esenciales. Cada quien tiene la responsabilidad de hacerse presente o de ausentarse en de ese diálogo que es la poesía. 

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

De un poema de James Merrill, «El vaso roto», que después se incluyó en La escuela de Walace Stevens. Se relaciona de igual manera con la tradición de la Cábala y la ruptura de los recipientes. Por otra parte, con un fragmento de Hölderlin en su palabra previa a su Empédocles. 

La editorial busca unir la poesía como plegaria con la estética de la palabra ¿cómo se evidencia esto en su labor editorial?

La poesía suele ser un rezo, un ruego, una súplica. El libro inaugural de la editorial es precisamente Los cuatro salmos de William Merwin. Si te fijas, hay una repetición, hay un lamento:

Cuando suena el cuerno de buey en las colinas enterradas

de Islandia

estoy solo

vuelve a mí la sombra para ocultarse

y no hay espacio para los dos

y la amenaza

cuando cae el sonido del cuerno sobre las gradas azules

donde los ecos son el nombre de mi madre

estoy solo 

como leche derramada en la calle

blanco instrumento

blanca mano

blanca música

cuando el cuerno de buey se eleva como pluma en uno

de varios ríos

y no todos he alcanzado

la nota crece hacia el mar

estoy solo

como el nervio óptico del ciego

aunque frente a mí está escrito

Éste es el final del pasado

Sé feliz.

En la editorial se reúnen autores contemporáneos con poetas de épocas pasadas ¿qué es lo que los une para formar parte del mismo catálogo?

Te pongo un ejemplo: Elizabeth Bishop fue sin duda la poeta mayor del Siglo XX. Ella, a su vez se nutre de los metafísicos ingleses, como John Donne, y de la espiritualidad de George Herbert. Ambos están en nuestro fondo. Ella, como sabes vive en Brasil a partir de 1956, y permanece allí alrededor de 16 años. Carmen Oliveria hizo una biografía de Bishop y su relación con Lota de Macedo. Después, un estudioso de su obra, Michael Sledege, nutrido de su correspondencia (Bishop entendió la relación epistolar como genero mayor), escribe una novela bellísima de gran lirismo: Cuanto más te debo. Tenemos su obra completa, más los inéditos, con sus tachaduras, por primera vez publicados en español, la poesía completa en un tomo, y la prosa en otro tomo. Palabras en el aire, es la correspondencia que sostiene con Robert Lowell en donde hablan de sus autores favoritos y las razones. Luego sacamos todo Robert Lowell, uno de sus discípulos, Berryman. Por el lado de la literatura árabe tenemos a Adonis, pero antes sacamos unos ensayos de Shayegan en donde habla del sufismo, de Jayyam, Ferdousí, y las bases que sientan en la espiritualidad de la poesía árabe, que después vimos en Abbas Baydoun, Joumana Haddad, y en una antología de mujeres poetas árabes que estamos preparando. 

Uno de los proyectos de la editorial ha sido la Primera Convocatoria de Poesía en Braille ¿nos puedes contar un poco más sobre esto?

Tengo un amigo ciego. Me di cuenta de que en México los ciegos, por lo general no saben leer, no pueden estudiar, no pueden trabajar, y no pueden integrarse a la sociedad. En España están organizados, educados, y son integrados con gran humanismo. Durante el Foro Universal de las Culturas organicé unas conferencias para quienes tienen problemas de ceguera o debilidad visual. Imprimí el material que veríamos en braille. Uno de los conferenciantes les pidió que leyeran en voz alta, y su nivel estaba en 5º o 6º de primaria. Mientras nos aprobaban los derechos de Cuatro salmos, preparamos dos libros en braille, y trabajamos con diversos centros de México. Hay mucho por hacer. 

Hablemos de Anne Carson, una autora que vienen publicando y que ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras este año.

Sn dos las características de Anne Carson que la sitúan por encima de otras voces contemporáneas.

1). La ironía, entendida como la vio el crítico belga Paul De Man, como tropo. 

2) La humildad. Pocos autores han desarrollado esta virtud. Por lo mismo, cuando Carson declara «mi obra es un fracaso», nadie parece entender que habla de la incertidumbre propia del poeta que se aprecia y que, contraria a esta actitud, Carson suele sentir (genuinamente) que no ha alcanzado a saber suficiente sobre el griego, suficiente sobre sí misma, suficiente sobre su obra. De ahí su más alta forma de sinceridad, y por ende, su altura. Merecía con creces el Premio Princesa de Asturias, 2020. Por lo que he leído no fueron pocos los que no entendieron su decurso de recepción: la gratitud, que siempre es recíproca y universal, y dotada de la gracia, lo que los griegos conocieron como xenia

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros ¿qué libros o autores de su catálogo consideras indispensables y recomendarías a nuestra comunidad?

Desde el momento en que se aprueba un libro en el Comité Editorial estamos dando por sentado que es un libro que merece ser leído, releído, analizado, y acompañado a su lector. Si la escritura está llena de hallazgos, la lectura debería estarla también. ¿Qué quiero decir? Ayer leía a Pitágoras. Se caracteriza por su respuesta del Sí y No. Tú sabes que Pitágoras concibe el número como un número. ¿Sabes cómo termina Anne Carson Economía de lo que no se pierde? Sí y no. Yo la traduje, y nunca caí en cuenta de que aludía al número, porque la jerga entera del libro y el campo semántico en el que se mueve va a ser siempre el número, el dinero, las pérdidas, las ganancias, los cobros, lo mercantil… ¿Qué es mi reflexión? Tengamos cuidado cuando hablemos de un autor o una autora cuya obra no conocemos bien. Corremos el riesgo de leer mal su emoción, no su punto de vista. Hace poco se le hizo una entrevista. Quien se la hace subió a redes; Anne Carson dice: «Mi obra poética es un fracaso». Antonio López nunca se dio cuenta de la ironía de Carson, quien, como Safo, trata de relativizar su altura. No olvidemos nunca los versos de Safo: «Luego de mi muerte nada quedará. No habrá memoria mía». ¡Y mira que sí la leemos! Todo tenemos el derecho a la opinión, pero ante todo la obligación a la opinión con un fundamento sólido. 

El sector editorial está abocado a la narrativa, sobre todo a la novela, ¿cómo se vive esta realidad en Vaso Roto?

Tenemos una Colección de Narrativa: Novela y cuento. Pero hemos centrado más nuestra atención en la poesía, porque así nace Vaso Roto, pero son novelas serias, como por ejemplo Rodenbach, Brujas la muerta, La dama de oro, Rojo París… Hemos buscado que la novela se relaciona con un aspecto del arte. 

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción?

En lo personal no lo hago. Contamos con el apoyo de personas talentosas que dan seguimiento a redes sociales, tanto en México como en España, y estamos diseñando un plan disruptivo.  Ellas reciben el material, las cubiertas, las reseñas, y las dan a conocer en las tres plataformas esenciales: Facebook, Instagram y Twitter. También nos damos en conocer a través de las reseñas de nuestros libros en prensa escrita, sea periódicos, revistas físicas y digitales, y hemos recibido mucho apoyo de los principales medios de comunicación, prensa, televisión, radios, redes, tanto en España como en México. Más todo lo que hacen los libreros en sus escaparates. 

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Sí, además del libro de Anen Carson que acaba de salir, Economía de lo que no se pierde. Leyendo a Simónides de Ceos con Paul Celan, que salió este octubre, sacamos Cleopatra, el segundo de una serie de cinco libros de Harold Bloom que escribió antes de morir, a manera de guía sobre diversos personajes de Shakespeare. De hecho, está por salir una nueva versión en cine del personaje Cleopatra, tan interesante por los aspectos que la mujer encierra. Harold Bloom entendió como pocos la pisque que subyace en cada personaje que representa la condición humana. Leerlo es la mejor manera de comprendernos. Chantal Maillard y Piedad Bonet, juntas, nos entregan el libro Daniel, el nombre del hijo de cada una de las dos poetas que muere casi el mismo mes, casi de la misma edad, y casi de la misma manera. Son dos voces inmensas cuya estética no deja ileso a quien a su obra se acerca. Y, para diciembre, sacaremos un libro-homenaje. Hemos llegado al número 150 de la Colección Poesía. Haremos un libro especial, que es nuestra apuesta navideña. Un poema de cada autor de los 149 libros anteriores, y dos versos, en caso de tratarse de una antología. Tendrá cintilla de registro, una bella cubierta, tapa dura, y dentro vendrá un grabado de regalo del artista Víctor Ramírez, firmado. El título del libro es: ¡Oh! Dejad que la palabra rompa el vaso para que lo divino se convierta en cosa humana. 

Jeannette Lozano, fundadora de Vaso Roto

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Cada casa editorial tiene una forma distinta de relacionarse con el libro. El libro siempre debe de proporcionar compañía. Es un instrumento capaz de sanar la herida más honda de toda sociedad. Yo leo hasta en los semáforos. Mi avidez por los libros nace desde niña. Y crecí con esa misma sed. Mi hija me confiesa ahora que cuando era niña tenía miedo de que se quemara la casa y yo sacara mis libros antes que a ella. Es una forma un poco burda, pero sí muy explícita de dejar ver cuál es mi relación con ellos. 

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Alda Merini. La encontré en Il duomo de Milán, en una estantería de la Librería Rizzoli. Allí vi un pequeño libro de Alda Merini publicado por Einaudi. Al leer el poema de la cubierta me percaté de que esa poeta, con dos líneas, me había dado a ver mi historia. ¿Qué más de puede pedir de un libro?

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

La Tierra Santa de Alda Merini, Cuerpo de amor de la misma autora, y La escuela de Wallace Stevens, poetas todos que leo y releo, y cada día me dicen algo nuevo. En los países de habla hispana suele existir una confusión que es la siguiente: los poetas norteamericanos viven en los Estados Unidos, por lo tanto, no pueden ser buenos poetas. Y, opera a la inversa: precisamente porque viven en un imperio es que se alzan con toda la fuerza del dolor. No tengo mucho conocimiento sobre los temas fiscales, pero me parece que allí se da un tratamiento especial a las donaciones de arte en los museos, y que las Universidades dan un trato justo y con grandes alicientes a sus maestros. Mira cómo los poetas de ese país dan clases en universidades. Charles Simic lo hizo hasta que cumplió 80 años; Charles Wright sigue; Harold Bloom lo hizo dos días antes de su muerte… de allí que los grandes poetas estén muy cerca de los alumnos, quienes, a su vez, sacan provecho mayor de esa cercanía. Pienso en pintores enormes como Willem De Kooning. ¿Por qué dejó Roterdam para abrirse camino en los Estados Unidos? ¿Por qué muere Josep Brodsky en Nueva York? Algo han recibido, sin duda. Y es que las Universidades tienen bibliotecas que son verdaderos templos. Y si hay bibliotecas, no hay la excusa de que no se lee porque el libro es caro. Hay que enseñar a leer, a investigar, a amar los libros. 

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

En lo personal prefiero responderte, qué libros o autores me ha llamado la atención que no se hayan sabido aceptar. James Merrill y Tracy Smith son dos de ellos. De ambos, Merrill y Tracy teníamos negociados más títulos que no pudimos sacar ya que los primeros no fueron acogidos como deseábamos. ¿Nos hemos equivocado en la selección? Yo podría decir que no. Que se requiere de tiempo, de apertura, se asociaciones en el cerebro, en la mente, y en lo espiritual, para que un poema se instale en todo nuestro ser, nos hable, nos mueva y nos conmueva. Para que eso suceda, a veces hay que esperar años. 


¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Porque el libro es sagrado, y los seres humanos lo somos en esencia. Todo nuestro yo propicia la belleza por el sacrificio, buscamos lo perdido, vamos en busca de los divinos, según dejó asentado Heidegger. Eso que nos hace uno, nos liga, y nos permite, oír los unos de los otros.

Conoce más sobre Vaso Roto en su página de Babelio.

Encuentro con editoriales: Tres hermanas

Con colecciones dedicadas a literatura extranjera, la editorial Tres hermanas propone a los lectores hispanohablantes una cuidada selección de literatura australiana, neozelandesa, croata y japonesa. Además de libros de autores españoles contemporáneos y  clásicos en formato ilustrado. En esta entrevista conversamos con Cristina Pineda, su editora. 

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Tres Hermanas surge de la voluntad de publicar literatura de calidad, alejada de lo mediocre, y del deseo de libertad, de búsqueda de una identidad propia en medio de un mercado saturado de pequeñas grandes editoriales. 

El nombre Tres Hermanas ¿es un homenaje?

Twin Brooks Press quiere emular a la Hogarth Press de Virginia Woolf. Dos sellos gemelos (de ahí TWIN) Tres Hermanas y Silonia. El nombre nace en honor a Chéjov, por este motivo su lema escogido del libreto de Las tres hermanas «La vida es maravillosa. Sí, pero ¿y si sólo lo parece?», Tres Hermanas por una razón emocional, en honor a nosotras, mi hermana melliza, mi hermana pequeña y yo, Tres Hermanas por las tres hermanas de Balthus, y, por supuesto, por las tres hermanas Brontë cuyas vidas, sobre todo la de Emily, me llevaron a Copenhague a escribir mi tesina. La imagen será la misma, esa delicada ilustración de Sara Morante que transformaron en logo los de Papeles Mínimos. Me ha costado llegar hasta aquí, entre otras cosas, por el miedo, que es lo que paraliza a muchas mujeres. Pero por eso, como escribiera Montaigne, la virtud es más grata. También él, en uno de mi ensayos que acompañan en mis noches de insomnio, dejó escrito algo que me ha servido a la hora de emprender el vuelo. Se atrevió a decir

«los dolores de parto, que los médicos consideran grandes y que rodeamos nosotros de tanta ceremonia no tienen la menor importancia para pueblos enteros. Para no hablar de las mujeres lacedemonias, ¿qué otro cambio notaréis después de parir en las mujeres suizas que acompañan a nuestra infantería? Nada, sino que trotando con sus maridos de aquí para allá las veréis hoy llevando a la espalda el crío que ayer llevaban en el vientre. Y esas falsas egipcias llevan ellas mismas a limpiar a sus recién nacidos al arroyo más cercano, donde ellas también se lavan».

Este fragmento me sirve para ilustrar la idea de que «a este crío», a mis libros, me los tenía que llevar yo al arroyo a limpiarlos para lavarme yo también. Sé que podré hacerlo sola. Antes me faltaban arrestos y ahora ya me sobra coraje. No me queda más remedio si quiero que mi catálogo sea mío. Entonces la palabra «arroyo» tenía que estar en la razón social de esta nueva empresa: BROOK.

La editorial presenta varias colecciones ¿puedes hablarnos un poco de ellas?

Tierras de la Nieve Roja, de literatura en castellano y español de nuestro país y Latinoamérica; Otros Mares, de literatura de otros países incluida la anglosajona; Tierras de la Nube Blanca, de Australia y Nueva Zelanda y Classics Revisited, clásicos con nuevas traducciones ilustrados y en breve, Clepsidra, ensayos de filosofía y arte.

Tres hermanas publica autores de otras geografías ¿Cómo ves la recepción de la literatura australiana y neozelandesa entre los lectores españoles? 

Gustan porque revelan su manera de comprender la realidad y una identidad propia y singular. Nuestra intención es publicar más en estos años venideros.

¿Cómo llegan los autores a la editorial?, ¿de qué manera construyen su catálogo? 

Antes recibíamos manuscritos, pero ahora son tantos que preferimos rescatar textos ya agotados o escuchar a los agentes que han hecho una selección previa. No obstante, seguiremos buceando en primeras novelas de autores que tengan una trayectoria o que ofrezcan una garantía a través de concursos y en textos de autores que ofrezcan proyectos interesantes por medio de convocatorias muy concretas. Estos años estas novelas han construido una parte importante de nuestro catálogo y lo han dotado de sentido. Son autores de nuestro país que han encontrado un canal para que los lectores puedan ser testigos de su voz peculiar y su manera luminosa de percibir su entorno. Tenían una historia que contar y de «asaltar el lenguaje, en estallidos mordaces», como diría Céline.

¿Hay una intención firme y declarada de publicar literatura escrita por mujeres?

Por supuesto. En Tres Hermanas publicamos literatura escrita por hombres y mujeres pero somos conscientes de que las mujeres han encontrado pocas vías hasta ahora para dejar testimonio escrito de su historia y queremos ser una editorial donde su voz se despoje de esa piel patriarcal de la que hablaban Susan Gubar y Sandra Gilbert.

Llevan cinco años de labor editorial ¿cuál ha sido el mayor aprendizaje en este tiempo?, ¿qué anécdotas nos podrías contar? 

Mi mayor aprendizaje ha sido que en este camino pedregoso que es la edición y la gestión cultural hay que asumir que el riesgo es enorme y los frutos escasos y solo se recogen con el tiempo, pasados los años y entonces la alegría responde al entusiasmo inicial. Hay autores que confían en mí y eso es maravilloso. Autores y traductores con los que mantengo una relación especial. Puedo contaros que todavía hay algunos lectores que no saben que Tres Hermanas es una editorial independiente que camina de la mano del sello infantil y juvenil Silonia, mis sellos gemelos. Me preguntan si somos tres y no, aunque detrás de nuestro trabajo, el de mi socia y el mío, somos casi trescientas. 

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros, si tuvieras que presentar y recomendar Tres hermanas ¿con qué títulos lo harías? 

Las Mitford. Cartas entre seis hermanas, que inicia la publicación de género epistolar y que es un compendio de todos los géneros porque habla de la literatura, el arte, y la historia de todo el siglo XX, El Diario de Virgina Woolf, porque es la primera vez que se publican los treinta cuadernos recogidos en los cinco volúmenes que publicaremos íntegros, El mundo es redondo, único cuento escrito por Gertrude Stein. En castellano apuesto por La playa y el tiempo, de Ernesto Calabuig, que, en opinión de Santos Sanz Villanueva «debe figurar entre nuestros mejores libros de cuentos» y por Mares sin dueño, de Esther Ginés, un libro sobre las grandes pasiones y el modo de lidiar con las verdades ocultas que el mar o el devenir vuelve a traer siempre a la orilla despojadas de esa pátina de olvido con que queremos ocultarlas.

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción? 

Sí, nos escriben vía mensajes directos a IG, Twitter o Facebook y siempre es positiva, incluso cuando recibimos críticas negativas porque nos ayudan a rectificar y enmendar errores.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa? 

Las Cartas íntegras de Sylvia Plath, una nueva traducción de Madame Bovary a cargo de Mercedes Noriega e ilustrada por Fernando Vicente y una nueva colección de ensayo (la tercera de las hermanas) que iniciamos con una conferencia del músico Paul Hindemith, Johann Sebastian Bach, una herencia obligatoria, en el que se trasciende lo musical para hablarnos de la grandeza de la que somos capaces como seres humanos (algo que hoy en día, en plena pandemia, necesitamos escuchar).

El editor es un gran lector

Cristina Pineda, Editora

¿Cuál es tu relación personal con la lectura? 

No puedo leer al ritmo de antes, pero necesito leer para desconectar y para eso tengo que leer siempre en el idioma original: inglés, francés, catalán e italiano. Lamentablemente, no sé alemán. El día que deje de leer por placer, mi relación con los libros se habrá acabado para siempre. Mis lecturas son mi refugio y mi isla, donde puedo ausentarme y escuchar el silencio.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lectora? 

Mi mayor descubrimiento ha sido Por el camino de Swann, de Proust a los 11 años; Del tiempo y el río, de Thomas Wolfe, a los 13 años, y Cumbres Borrascosas a los 20 y por supuesto, Memorias de África, a los 23 que me llevaron a estudiar mi tesina a Copenhague. No habrá mayores tesoros que aquellos porque los leí con la inocencia y el arrobo de la juventud. Cuando apenas sabes de la vida y tus hallazgos los encuentras únicamente en los libros experimentas la belleza de lo sublime de la que hablaba Kant.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición? 

Gracias a los libros de los que he hablado antes pero también a Balzac, a Maupassant, a Ovidio, a Virgilio, a Jean Rhys, a Claudio Magris y a Carson McCullers. Recuerdo con claridad el momento en que los leí. Marcaron etapas de mi vida de las que podría escribir libros enteros. No sería yo sin la mitología, la sabiduría de los clásicos y las grandes novelas de las literatura inglesa y francesa que me acompañaron durante mi formación.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar? 

A Karen Blixen, a Carson McCullers, a Jean Rhys, a Cristina Fernández Cubas y al primer Aramburu. Me habría gustado ser Scott Fitzgerald y si volviera a nacer en la edición me gustaría editar casi todos los libros que ya he publicado. Y me gustaría haber escrito El molino en el Floss, de George Eliot, Ada o el ardor, de Nabokov, Ana Karenina de Tólstoi y El primer amor, de Turguenev. Ni siquiera con editarlos me habría conformado: me habría gustado escribirlos y haber sido dotada con el talento de los que sí lo hicieron.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Ayer leyendo a Iris Murdoch me encontré con un pasaje en el que el protagonista sueña que vuelve a ser joven. Yo leo para volver a ser la muchacha que fui en las páginas de las novelas porque ha llegado un momento de mi vida en que, a pesar de mis hijos y mi familia, estoy sola y solo sé hablarle al dolor, al miedo y a las incertezas a través de los libros que me salvan, y compartiendo el mismo bote salvavidas con los lectores editando esos libros que dan respuestas sin exigir ningún esfuerzo, tan solo el placer de leerlos.

Conoce más sobre Tres Hermanas en su página de Babelio.