Encuentro con editoriales: Babidi-Bú

En diciembre, mes dedicado a la literatura infantil y juvenil, compartimos con toda la comunidad esta entrevista con Paz Mateo, encargada de la gestión editorial en Babidi-Bú, sello especializado en este género y en hacer libros para la Generación Touch, con más de 400 títulos de autores noveles y varias colecciones que te invitamos a descubrir. 

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

En el año 2001, un grupo de docentes se unieron para crear Mater Ediciones, una editorial infantil y juvenil donde se fomentaban diferentes valores a través de la literatura. Fueron buenos años pero con la llegada de la crisis en 2013 estuvieron a punto de cerrar la editorial. En aquellos meses inciertos trabajamos en un nuevo modelo de negocio sostenible que nos permitía seguir trabajando en nuestras obras. Gracias a este nuevo modelo surgió un nuevo sello editorial, BABIDI-BÚ.

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

Realmente es muy sencillo. Son las palabras mágicas de la canción de Cenicienta: «dibidibabidibu» Son las palabras mágicas para «hacer realidad el sueño de publicar un libro».

Babidi-bú se presenta como una editorial infantil y juvenil para la Generación Touch ¿Puedes contarnos un poco más?

Comúnmente también se les conoce como los niños T y son todos aquellos pequeños nacidos a partir del año 2010 que para nosotros suponen el verdadero desafío educativo de la historia. Son pequeños que a los pocos meses de su nacimiento ya saben utilizar dispositivos electrónicos y acceder a todo tipo de contenidos. Por desgracia muchos de estos contenidos no son positivos para su formación pero ellos aún son demasiado jóvenes como para identificar qué es «bueno» o qué es «malo».
Nuestro objetivo principal es animar a la lectura con obras en las que priman los valores humanos, sin dejar por ello de ser divertidas y amenas, llenas de aventuras y misterio. También es importante para nosotros potenciar el desarrollo de su Inteligencia Emocional.

¿Cuáles son las colecciones más importantes de la editorial?, ¿puedes presentarlas a nuestra comunidad?

La mirada de Daniel es una colección que recoge obras en las que a través de sus contenidos se muestran diferentes formas de gestionar las emociones, ayudando a potenciar el desarrollo de la Inteligencia Emocional desde una edad temprana.

Recientemente también creamos una nueva colección, El planeta imaginario, donde recogemos obras en las que buscamos que los lectores se conciencien con el cuidado de nuestro planeta y conozcan la actual problemática climática y ambiental que vivimos.

En la colección LGTBI promueven la diversidad e inclusión en forma de cuentos ¿Cómo ha sido la recepción de estos títulos?

¡Estupenda! Notamos la ausencia en el sector editorial infantil de sellos que fomentaran la diversidad, la inclusión, la igualdad de géneros… por lo que comenzamos a buscar títulos que recogieran estas características. En seguida numerosas asociaciones, ayuntamientos, colegios… Contactaron con nosotros para completar sus bibliotecas con estos títulos. Era algo muy necesario en nuestra sociedad y nos sentimos orgullosos de poder aportar nuestro granito de arena, pero cuando ya no tengamos que hablar de siglas, ni englobar este tipo de historias en una colección concreta, habremos alcanzado nuestro cometido.

¿Cuáles son las mayores satisfacciones de publicar libros un público infantil?

Supongo que para cada editor la sensación será distinta. En mi caso lo mejor de la publicación es cuando un pequeño contacta con nosotros para decir cuánto aprendió con su lectura, que ya no se enfada tanto porque lo aprendió del protagonista de su libro, que han perdido sus miedos, que ahora saben cómo gestionar sus emociones… Es increíble ver cómo estamos formando a personas que podrán transmitir sus conocimientos a muchas otras generaciones.

La editorial recibe constantemente manuscritos ¿Qué determina su publicación?, ¿Qué debe tener indispensablemente una propuesta para ser tomada en cuenta por la editorial?

Para nosotros es imprescindible que una historia cuente con valores que permitan que nuestros lectores no solo se diviertan con la lectura, sino que también aprendan a ser mejores personas. Intentamos evitar las típicas historias de «príncipe salva a princesa». Queremos ir un paso más allá y demostrar que se puede hacer literatura de calidad en el sector infantil, ya que durante años se le ha considerado un género menor.

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros, si tuvieran que presentar
Babidi-bú con cinco títulos ¿Cuáles serían estos?

Soñando sueños, de Chelo Araque Jimenez e ilustrado por Sex- El niño de las pinturas y Lucas Carrillo.

Un pellizco en la barriga de Alma Serra e ilustrado por Marta López Palomo.

Las XLIII rimas más románticas para niñ@s enamoradiz@s de Gustavo Adolfo Bécquer , una selección de obras ilustradas por Marta Custardoy Ruiz.

Violetera , de Paqui Loli Tellado e ilustrado por José Ángel Jáimez.

Un abrazo para Púas , de Juani Velilla e ilustrado por Mamen Marcén.

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la
interacción?

Estamos constantemente en nuestras redes y siempre intentamos que la relación con nuestros lectores sea casi familiar. Que nos puedan decir qué les gustó más o qué no les terminó de gustar de nuestras obra para que podamos trabajar más sobre ello.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Estamos trabajando intensamente en nuestros álbumes de tapa dura, creemos que es sin duda nuestra seña de identidad. También estamos investigando cómo darle una mayor interactividad a nuestros libros así que ¡Estad atentos!

El editor es un gran lector

Paz Mateo, Gestora Editorial.

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

No comencé a leer hasta mi adolescencia realmente y fue a través del cine. Me encantó la adaptación de la obra de C.S. Lewis, Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario, y necesitaba saber más sobre aquel maravilloso mundo así que comencé a leer sus historias y descubrí el mundo literario.
No es muy habitual que una adolescente lea y en mi círculo de amigos no contaba con quién compartir mis impresiones sobre las lecturas, por lo que me atreví a crear un blog literario donde las reseñaba y pude conocer más detalles sobre el sector editorial.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

El señor de las moscas de William Golindg. Lo leí por primera vez siendo muy joven para un trabajo del instituto y se me hizo una lectura imposible. Me atreví a leerlo nuevamente ya en mi adultez y descubrí una historia con grandes tintes sociológicos, pude entender por qué debía leerlo en el instituto y cómo me marcó sin ni siquiera darme cuenta. Cada libro llega a tu vida en el momento indicado y se queda contigo para siempre, incluso aunque no te des cuenta.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

La saga de Las Crónicas de Narnia supuso un antes y un después en mi vida literaria así que no me lo puedo saltar. Otras autoras que también guardan un lugar importante en mi corazón son J.K. Rowling, Laura Gallego y Suzanne Collins. Gracias a ellas supe que quería dedicarme al sector infantil-juvenil.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Me encantaría poder editar algún día a Laura Gallego. Es una de las grandes voces literarias de nuestro país y a lo largo de los años ha hecho que muchísimos jóvenes descubrieran la lectura por sus historias (yo entre ellos).

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Para mi los libros siempre han sido una vía de evasión, de descubrimientos (y auto-descubrimientos), un billete a miles de mundos imaginados por otras personas que podía hacer míos… En mi opinión, la creatividad mueve el mundo, y el trabajo de la edición infantil y juvenil hoy en día es cultivar la imaginación de todos nuestros pequeños lectores para que nazcan ideas que en un principio pueden ser “alocadas” pero que en un futuro no lo serán tanto.

Conoce más sobre esta editorial en su página de Babelio.

Entra a www.babelio.es

Encuentro con editoriales: Vaso Roto

Fundada en Barcelona y con sede en Monterrey, Vaso Roto se presenta como una editorial al servicio de la poesía, de la plegaria con la estética de la palabra. En esta entrevista conversamos con Jeannette Lozano, su fundadora.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Nací en una familia en la cual se hablaban tres idiomas, crecí traduciendo. La editorial nace como un acto de soledad. Creí que los poemas que habían cambiado mi vida cambiarían la de los otros. Esa fue mi ficción suprema, para decirlo con Wallace Stevens. Ese fue el primer intento, dar a ver voces esenciales. Cada quien tiene la responsabilidad de hacerse presente o de ausentarse en de ese diálogo que es la poesía. 

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

De un poema de James Merrill, «El vaso roto», que después se incluyó en La escuela de Walace Stevens. Se relaciona de igual manera con la tradición de la Cábala y la ruptura de los recipientes. Por otra parte, con un fragmento de Hölderlin en su palabra previa a su Empédocles. 

La editorial busca unir la poesía como plegaria con la estética de la palabra ¿cómo se evidencia esto en su labor editorial?

La poesía suele ser un rezo, un ruego, una súplica. El libro inaugural de la editorial es precisamente Los cuatro salmos de William Merwin. Si te fijas, hay una repetición, hay un lamento:

Cuando suena el cuerno de buey en las colinas enterradas

de Islandia

estoy solo

vuelve a mí la sombra para ocultarse

y no hay espacio para los dos

y la amenaza

cuando cae el sonido del cuerno sobre las gradas azules

donde los ecos son el nombre de mi madre

estoy solo 

como leche derramada en la calle

blanco instrumento

blanca mano

blanca música

cuando el cuerno de buey se eleva como pluma en uno

de varios ríos

y no todos he alcanzado

la nota crece hacia el mar

estoy solo

como el nervio óptico del ciego

aunque frente a mí está escrito

Éste es el final del pasado

Sé feliz.

En la editorial se reúnen autores contemporáneos con poetas de épocas pasadas ¿qué es lo que los une para formar parte del mismo catálogo?

Te pongo un ejemplo: Elizabeth Bishop fue sin duda la poeta mayor del Siglo XX. Ella, a su vez se nutre de los metafísicos ingleses, como John Donne, y de la espiritualidad de George Herbert. Ambos están en nuestro fondo. Ella, como sabes vive en Brasil a partir de 1956, y permanece allí alrededor de 16 años. Carmen Oliveria hizo una biografía de Bishop y su relación con Lota de Macedo. Después, un estudioso de su obra, Michael Sledege, nutrido de su correspondencia (Bishop entendió la relación epistolar como genero mayor), escribe una novela bellísima de gran lirismo: Cuanto más te debo. Tenemos su obra completa, más los inéditos, con sus tachaduras, por primera vez publicados en español, la poesía completa en un tomo, y la prosa en otro tomo. Palabras en el aire, es la correspondencia que sostiene con Robert Lowell en donde hablan de sus autores favoritos y las razones. Luego sacamos todo Robert Lowell, uno de sus discípulos, Berryman. Por el lado de la literatura árabe tenemos a Adonis, pero antes sacamos unos ensayos de Shayegan en donde habla del sufismo, de Jayyam, Ferdousí, y las bases que sientan en la espiritualidad de la poesía árabe, que después vimos en Abbas Baydoun, Joumana Haddad, y en una antología de mujeres poetas árabes que estamos preparando. 

Uno de los proyectos de la editorial ha sido la Primera Convocatoria de Poesía en Braille ¿nos puedes contar un poco más sobre esto?

Tengo un amigo ciego. Me di cuenta de que en México los ciegos, por lo general no saben leer, no pueden estudiar, no pueden trabajar, y no pueden integrarse a la sociedad. En España están organizados, educados, y son integrados con gran humanismo. Durante el Foro Universal de las Culturas organicé unas conferencias para quienes tienen problemas de ceguera o debilidad visual. Imprimí el material que veríamos en braille. Uno de los conferenciantes les pidió que leyeran en voz alta, y su nivel estaba en 5º o 6º de primaria. Mientras nos aprobaban los derechos de Cuatro salmos, preparamos dos libros en braille, y trabajamos con diversos centros de México. Hay mucho por hacer. 

Hablemos de Anne Carson, una autora que vienen publicando y que ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras este año.

Sn dos las características de Anne Carson que la sitúan por encima de otras voces contemporáneas.

1). La ironía, entendida como la vio el crítico belga Paul De Man, como tropo. 

2) La humildad. Pocos autores han desarrollado esta virtud. Por lo mismo, cuando Carson declara «mi obra es un fracaso», nadie parece entender que habla de la incertidumbre propia del poeta que se aprecia y que, contraria a esta actitud, Carson suele sentir (genuinamente) que no ha alcanzado a saber suficiente sobre el griego, suficiente sobre sí misma, suficiente sobre su obra. De ahí su más alta forma de sinceridad, y por ende, su altura. Merecía con creces el Premio Princesa de Asturias, 2020. Por lo que he leído no fueron pocos los que no entendieron su decurso de recepción: la gratitud, que siempre es recíproca y universal, y dotada de la gracia, lo que los griegos conocieron como xenia

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros ¿qué libros o autores de su catálogo consideras indispensables y recomendarías a nuestra comunidad?

Desde el momento en que se aprueba un libro en el Comité Editorial estamos dando por sentado que es un libro que merece ser leído, releído, analizado, y acompañado a su lector. Si la escritura está llena de hallazgos, la lectura debería estarla también. ¿Qué quiero decir? Ayer leía a Pitágoras. Se caracteriza por su respuesta del Sí y No. Tú sabes que Pitágoras concibe el número como un número. ¿Sabes cómo termina Anne Carson Economía de lo que no se pierde? Sí y no. Yo la traduje, y nunca caí en cuenta de que aludía al número, porque la jerga entera del libro y el campo semántico en el que se mueve va a ser siempre el número, el dinero, las pérdidas, las ganancias, los cobros, lo mercantil… ¿Qué es mi reflexión? Tengamos cuidado cuando hablemos de un autor o una autora cuya obra no conocemos bien. Corremos el riesgo de leer mal su emoción, no su punto de vista. Hace poco se le hizo una entrevista. Quien se la hace subió a redes; Anne Carson dice: «Mi obra poética es un fracaso». Antonio López nunca se dio cuenta de la ironía de Carson, quien, como Safo, trata de relativizar su altura. No olvidemos nunca los versos de Safo: «Luego de mi muerte nada quedará. No habrá memoria mía». ¡Y mira que sí la leemos! Todo tenemos el derecho a la opinión, pero ante todo la obligación a la opinión con un fundamento sólido. 

El sector editorial está abocado a la narrativa, sobre todo a la novela, ¿cómo se vive esta realidad en Vaso Roto?

Tenemos una Colección de Narrativa: Novela y cuento. Pero hemos centrado más nuestra atención en la poesía, porque así nace Vaso Roto, pero son novelas serias, como por ejemplo Rodenbach, Brujas la muerta, La dama de oro, Rojo París… Hemos buscado que la novela se relaciona con un aspecto del arte. 

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción?

En lo personal no lo hago. Contamos con el apoyo de personas talentosas que dan seguimiento a redes sociales, tanto en México como en España, y estamos diseñando un plan disruptivo.  Ellas reciben el material, las cubiertas, las reseñas, y las dan a conocer en las tres plataformas esenciales: Facebook, Instagram y Twitter. También nos damos en conocer a través de las reseñas de nuestros libros en prensa escrita, sea periódicos, revistas físicas y digitales, y hemos recibido mucho apoyo de los principales medios de comunicación, prensa, televisión, radios, redes, tanto en España como en México. Más todo lo que hacen los libreros en sus escaparates. 

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Sí, además del libro de Anen Carson que acaba de salir, Economía de lo que no se pierde. Leyendo a Simónides de Ceos con Paul Celan, que salió este octubre, sacamos Cleopatra, el segundo de una serie de cinco libros de Harold Bloom que escribió antes de morir, a manera de guía sobre diversos personajes de Shakespeare. De hecho, está por salir una nueva versión en cine del personaje Cleopatra, tan interesante por los aspectos que la mujer encierra. Harold Bloom entendió como pocos la pisque que subyace en cada personaje que representa la condición humana. Leerlo es la mejor manera de comprendernos. Chantal Maillard y Piedad Bonet, juntas, nos entregan el libro Daniel, el nombre del hijo de cada una de las dos poetas que muere casi el mismo mes, casi de la misma edad, y casi de la misma manera. Son dos voces inmensas cuya estética no deja ileso a quien a su obra se acerca. Y, para diciembre, sacaremos un libro-homenaje. Hemos llegado al número 150 de la Colección Poesía. Haremos un libro especial, que es nuestra apuesta navideña. Un poema de cada autor de los 149 libros anteriores, y dos versos, en caso de tratarse de una antología. Tendrá cintilla de registro, una bella cubierta, tapa dura, y dentro vendrá un grabado de regalo del artista Víctor Ramírez, firmado. El título del libro es: ¡Oh! Dejad que la palabra rompa el vaso para que lo divino se convierta en cosa humana. 

Jeannette Lozano, fundadora de Vaso Roto

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Cada casa editorial tiene una forma distinta de relacionarse con el libro. El libro siempre debe de proporcionar compañía. Es un instrumento capaz de sanar la herida más honda de toda sociedad. Yo leo hasta en los semáforos. Mi avidez por los libros nace desde niña. Y crecí con esa misma sed. Mi hija me confiesa ahora que cuando era niña tenía miedo de que se quemara la casa y yo sacara mis libros antes que a ella. Es una forma un poco burda, pero sí muy explícita de dejar ver cuál es mi relación con ellos. 

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Alda Merini. La encontré en Il duomo de Milán, en una estantería de la Librería Rizzoli. Allí vi un pequeño libro de Alda Merini publicado por Einaudi. Al leer el poema de la cubierta me percaté de que esa poeta, con dos líneas, me había dado a ver mi historia. ¿Qué más de puede pedir de un libro?

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

La Tierra Santa de Alda Merini, Cuerpo de amor de la misma autora, y La escuela de Wallace Stevens, poetas todos que leo y releo, y cada día me dicen algo nuevo. En los países de habla hispana suele existir una confusión que es la siguiente: los poetas norteamericanos viven en los Estados Unidos, por lo tanto, no pueden ser buenos poetas. Y, opera a la inversa: precisamente porque viven en un imperio es que se alzan con toda la fuerza del dolor. No tengo mucho conocimiento sobre los temas fiscales, pero me parece que allí se da un tratamiento especial a las donaciones de arte en los museos, y que las Universidades dan un trato justo y con grandes alicientes a sus maestros. Mira cómo los poetas de ese país dan clases en universidades. Charles Simic lo hizo hasta que cumplió 80 años; Charles Wright sigue; Harold Bloom lo hizo dos días antes de su muerte… de allí que los grandes poetas estén muy cerca de los alumnos, quienes, a su vez, sacan provecho mayor de esa cercanía. Pienso en pintores enormes como Willem De Kooning. ¿Por qué dejó Roterdam para abrirse camino en los Estados Unidos? ¿Por qué muere Josep Brodsky en Nueva York? Algo han recibido, sin duda. Y es que las Universidades tienen bibliotecas que son verdaderos templos. Y si hay bibliotecas, no hay la excusa de que no se lee porque el libro es caro. Hay que enseñar a leer, a investigar, a amar los libros. 

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

En lo personal prefiero responderte, qué libros o autores me ha llamado la atención que no se hayan sabido aceptar. James Merrill y Tracy Smith son dos de ellos. De ambos, Merrill y Tracy teníamos negociados más títulos que no pudimos sacar ya que los primeros no fueron acogidos como deseábamos. ¿Nos hemos equivocado en la selección? Yo podría decir que no. Que se requiere de tiempo, de apertura, se asociaciones en el cerebro, en la mente, y en lo espiritual, para que un poema se instale en todo nuestro ser, nos hable, nos mueva y nos conmueva. Para que eso suceda, a veces hay que esperar años. 


¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Porque el libro es sagrado, y los seres humanos lo somos en esencia. Todo nuestro yo propicia la belleza por el sacrificio, buscamos lo perdido, vamos en busca de los divinos, según dejó asentado Heidegger. Eso que nos hace uno, nos liga, y nos permite, oír los unos de los otros.

Conoce más sobre Vaso Roto en su página de Babelio.

Encuentro con editoriales: Tres hermanas

Con colecciones dedicadas a literatura extranjera, la editorial Tres hermanas propone a los lectores hispanohablantes una cuidada selección de literatura australiana, neozelandesa, croata y japonesa. Además de libros de autores españoles contemporáneos y  clásicos en formato ilustrado. En esta entrevista conversamos con Cristina Pineda, su editora. 

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Tres Hermanas surge de la voluntad de publicar literatura de calidad, alejada de lo mediocre, y del deseo de libertad, de búsqueda de una identidad propia en medio de un mercado saturado de pequeñas grandes editoriales. 

El nombre Tres Hermanas ¿es un homenaje?

Twin Brooks Press quiere emular a la Hogarth Press de Virginia Woolf. Dos sellos gemelos (de ahí TWIN) Tres Hermanas y Silonia. El nombre nace en honor a Chéjov, por este motivo su lema escogido del libreto de Las tres hermanas «La vida es maravillosa. Sí, pero ¿y si sólo lo parece?», Tres Hermanas por una razón emocional, en honor a nosotras, mi hermana melliza, mi hermana pequeña y yo, Tres Hermanas por las tres hermanas de Balthus, y, por supuesto, por las tres hermanas Brontë cuyas vidas, sobre todo la de Emily, me llevaron a Copenhague a escribir mi tesina. La imagen será la misma, esa delicada ilustración de Sara Morante que transformaron en logo los de Papeles Mínimos. Me ha costado llegar hasta aquí, entre otras cosas, por el miedo, que es lo que paraliza a muchas mujeres. Pero por eso, como escribiera Montaigne, la virtud es más grata. También él, en uno de mi ensayos que acompañan en mis noches de insomnio, dejó escrito algo que me ha servido a la hora de emprender el vuelo. Se atrevió a decir

«los dolores de parto, que los médicos consideran grandes y que rodeamos nosotros de tanta ceremonia no tienen la menor importancia para pueblos enteros. Para no hablar de las mujeres lacedemonias, ¿qué otro cambio notaréis después de parir en las mujeres suizas que acompañan a nuestra infantería? Nada, sino que trotando con sus maridos de aquí para allá las veréis hoy llevando a la espalda el crío que ayer llevaban en el vientre. Y esas falsas egipcias llevan ellas mismas a limpiar a sus recién nacidos al arroyo más cercano, donde ellas también se lavan».

Este fragmento me sirve para ilustrar la idea de que «a este crío», a mis libros, me los tenía que llevar yo al arroyo a limpiarlos para lavarme yo también. Sé que podré hacerlo sola. Antes me faltaban arrestos y ahora ya me sobra coraje. No me queda más remedio si quiero que mi catálogo sea mío. Entonces la palabra «arroyo» tenía que estar en la razón social de esta nueva empresa: BROOK.

La editorial presenta varias colecciones ¿puedes hablarnos un poco de ellas?

Tierras de la Nieve Roja, de literatura en castellano y español de nuestro país y Latinoamérica; Otros Mares, de literatura de otros países incluida la anglosajona; Tierras de la Nube Blanca, de Australia y Nueva Zelanda y Classics Revisited, clásicos con nuevas traducciones ilustrados y en breve, Clepsidra, ensayos de filosofía y arte.

Tres hermanas publica autores de otras geografías ¿Cómo ves la recepción de la literatura australiana y neozelandesa entre los lectores españoles? 

Gustan porque revelan su manera de comprender la realidad y una identidad propia y singular. Nuestra intención es publicar más en estos años venideros.

¿Cómo llegan los autores a la editorial?, ¿de qué manera construyen su catálogo? 

Antes recibíamos manuscritos, pero ahora son tantos que preferimos rescatar textos ya agotados o escuchar a los agentes que han hecho una selección previa. No obstante, seguiremos buceando en primeras novelas de autores que tengan una trayectoria o que ofrezcan una garantía a través de concursos y en textos de autores que ofrezcan proyectos interesantes por medio de convocatorias muy concretas. Estos años estas novelas han construido una parte importante de nuestro catálogo y lo han dotado de sentido. Son autores de nuestro país que han encontrado un canal para que los lectores puedan ser testigos de su voz peculiar y su manera luminosa de percibir su entorno. Tenían una historia que contar y de «asaltar el lenguaje, en estallidos mordaces», como diría Céline.

¿Hay una intención firme y declarada de publicar literatura escrita por mujeres?

Por supuesto. En Tres Hermanas publicamos literatura escrita por hombres y mujeres pero somos conscientes de que las mujeres han encontrado pocas vías hasta ahora para dejar testimonio escrito de su historia y queremos ser una editorial donde su voz se despoje de esa piel patriarcal de la que hablaban Susan Gubar y Sandra Gilbert.

Llevan cinco años de labor editorial ¿cuál ha sido el mayor aprendizaje en este tiempo?, ¿qué anécdotas nos podrías contar? 

Mi mayor aprendizaje ha sido que en este camino pedregoso que es la edición y la gestión cultural hay que asumir que el riesgo es enorme y los frutos escasos y solo se recogen con el tiempo, pasados los años y entonces la alegría responde al entusiasmo inicial. Hay autores que confían en mí y eso es maravilloso. Autores y traductores con los que mantengo una relación especial. Puedo contaros que todavía hay algunos lectores que no saben que Tres Hermanas es una editorial independiente que camina de la mano del sello infantil y juvenil Silonia, mis sellos gemelos. Me preguntan si somos tres y no, aunque detrás de nuestro trabajo, el de mi socia y el mío, somos casi trescientas. 

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros, si tuvieras que presentar y recomendar Tres hermanas ¿con qué títulos lo harías? 

Las Mitford. Cartas entre seis hermanas, que inicia la publicación de género epistolar y que es un compendio de todos los géneros porque habla de la literatura, el arte, y la historia de todo el siglo XX, El Diario de Virgina Woolf, porque es la primera vez que se publican los treinta cuadernos recogidos en los cinco volúmenes que publicaremos íntegros, El mundo es redondo, único cuento escrito por Gertrude Stein. En castellano apuesto por La playa y el tiempo, de Ernesto Calabuig, que, en opinión de Santos Sanz Villanueva «debe figurar entre nuestros mejores libros de cuentos» y por Mares sin dueño, de Esther Ginés, un libro sobre las grandes pasiones y el modo de lidiar con las verdades ocultas que el mar o el devenir vuelve a traer siempre a la orilla despojadas de esa pátina de olvido con que queremos ocultarlas.

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción? 

Sí, nos escriben vía mensajes directos a IG, Twitter o Facebook y siempre es positiva, incluso cuando recibimos críticas negativas porque nos ayudan a rectificar y enmendar errores.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa? 

Las Cartas íntegras de Sylvia Plath, una nueva traducción de Madame Bovary a cargo de Mercedes Noriega e ilustrada por Fernando Vicente y una nueva colección de ensayo (la tercera de las hermanas) que iniciamos con una conferencia del músico Paul Hindemith, Johann Sebastian Bach, una herencia obligatoria, en el que se trasciende lo musical para hablarnos de la grandeza de la que somos capaces como seres humanos (algo que hoy en día, en plena pandemia, necesitamos escuchar).

El editor es un gran lector

Cristina Pineda, Editora

¿Cuál es tu relación personal con la lectura? 

No puedo leer al ritmo de antes, pero necesito leer para desconectar y para eso tengo que leer siempre en el idioma original: inglés, francés, catalán e italiano. Lamentablemente, no sé alemán. El día que deje de leer por placer, mi relación con los libros se habrá acabado para siempre. Mis lecturas son mi refugio y mi isla, donde puedo ausentarme y escuchar el silencio.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lectora? 

Mi mayor descubrimiento ha sido Por el camino de Swann, de Proust a los 11 años; Del tiempo y el río, de Thomas Wolfe, a los 13 años, y Cumbres Borrascosas a los 20 y por supuesto, Memorias de África, a los 23 que me llevaron a estudiar mi tesina a Copenhague. No habrá mayores tesoros que aquellos porque los leí con la inocencia y el arrobo de la juventud. Cuando apenas sabes de la vida y tus hallazgos los encuentras únicamente en los libros experimentas la belleza de lo sublime de la que hablaba Kant.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición? 

Gracias a los libros de los que he hablado antes pero también a Balzac, a Maupassant, a Ovidio, a Virgilio, a Jean Rhys, a Claudio Magris y a Carson McCullers. Recuerdo con claridad el momento en que los leí. Marcaron etapas de mi vida de las que podría escribir libros enteros. No sería yo sin la mitología, la sabiduría de los clásicos y las grandes novelas de las literatura inglesa y francesa que me acompañaron durante mi formación.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar? 

A Karen Blixen, a Carson McCullers, a Jean Rhys, a Cristina Fernández Cubas y al primer Aramburu. Me habría gustado ser Scott Fitzgerald y si volviera a nacer en la edición me gustaría editar casi todos los libros que ya he publicado. Y me gustaría haber escrito El molino en el Floss, de George Eliot, Ada o el ardor, de Nabokov, Ana Karenina de Tólstoi y El primer amor, de Turguenev. Ni siquiera con editarlos me habría conformado: me habría gustado escribirlos y haber sido dotada con el talento de los que sí lo hicieron.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Ayer leyendo a Iris Murdoch me encontré con un pasaje en el que el protagonista sueña que vuelve a ser joven. Yo leo para volver a ser la muchacha que fui en las páginas de las novelas porque ha llegado un momento de mi vida en que, a pesar de mis hijos y mi familia, estoy sola y solo sé hablarle al dolor, al miedo y a las incertezas a través de los libros que me salvan, y compartiendo el mismo bote salvavidas con los lectores editando esos libros que dan respuestas sin exigir ningún esfuerzo, tan solo el placer de leerlos.

Conoce más sobre Tres Hermanas en su página de Babelio.

Encuentro con editoriales: Paidós

A propósito de su 75 aniversario, conversamos con Elisabet Navarro, editora ejecutiva de Paidós, una editorial que siempre ha estado a la vanguardia del pensamiento, a través de 3 líneas fundamentales: humanismo, pensamiento crítico y curiosidad.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Paidós nació en 1945, en Argentina, cuando dos jóvenes profesores universitarios, Jaime Bernstein y Enrique Butterman decidieron traducir al español una obra de Carl Jung titulada Conflictos del alma infantil, esta obra no se había traducido hasta el momento y fue el inicio no de una primera etapa en Argentina de la editorial, en la cual se le dio más relevancia a contenidos vinculados al psicoanálisis y a la pedagogía. Paidós ha ido ampliando a lo largo de estos 75 años, sus publicaciones a otros temas que ahora son emblemáticos del sello, como la filosofía, el pensamiento político, la sociología, la comunicación, la ciencia, la antropología, y más recientemente a otros como arte, salud, nutrición y textos de psicología más divulgativa. En los años ochenta se fundó Paidós Ibérica en Barcelona y se produjo un crecimiento importante en colecciones más relacionadas el pensamiento político, como Contextos por ejemplo. En el año 2003, fue adquirido por el grupo Planeta y  a partir de ahí, ha desarrollado su labor, vinculada al mecanismo nodal del grupo editorial.

El nombre de la editorial es tomado del griego paido que significa niño ¿cómo se relaciona este con la labor editorial y su catálogo?

Paidós significa del niño. En este sentido la editorial, a los largo de estos 75 años de vida, ha ido, como un niño, desarrollando su curiosidad y si bien se dedicaba más exclusivamente a la pedagogía en sus inicios, esa curiosidad le ha permitido ampliarse y contar con más de 2000 títulos en su catálogo, de distintos temas y áreas del conocimiento.  

¿Nos puedes contar un poco cómo se han ido creando las colecciones y bibliotecas de autor que presenta la editorial?

Además de las colecciones que ya he mencionado, las bibliotecas más destacadas son aquellas que agrupan grandes títulos de grandes autores, de los cuales tenemos la gran la mayor parte de la obra. Una de las más conocidas es la Biblioteca Erich Fromm, que recoge desde el primer título que es El arte de amar, publicado en los cuarenta y a mediados de los cincuenta en Paidós, más adelante saldrían otros títulos como El miedo a la libertad, o De tener al ser. También está la Biblioteca Covey, del autor de Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, dentro del business y el managment; y más vinculado al arte y a la crítica literaria, una de las grandes colecciones que ahora vamos a relanzar es La Bibioteca Roland Barthes, con nuevas ediciones y portadas, el primer número de esta nueva colección es La cámara lúcida, uno de los grandes títulos del autor, un libro precioso que habla sobre la fotografía.

¿Dentro del sector editorial hispanohablante cómo se posiciona el ensayo y la publicación de libros de no ficción?

Yo creo cada vez más en la no ficción, es un género que está teniendo mucha relevancia a nivel mundial, estamos en un momento en el que es muy importante y necesario reflexionar sobre todos los temas que nos preocupan, en relación a lo que sea: cuestiones políticas, económicas, de pensamiento en general. En cuanto a Paidós, creo que se ha posicionado como un sello de relevancia en textos de no ficción vinculados al pensamiento, siempre intentando aportar ideas nuevas que se otean en el horizonte, con una voluntad vanguardista de intentar trabajar sobre aquellos conceptos no que se están proyectando, o de cara a explicar la realidad y adentrarnos en las grandes preguntas.

Las preguntas siguen es el lema con el que la editorial ha decidido celebrar sus 75 años de trayectoria…

Las preguntas siguen porque de alguna manera la idea es intentar preguntarse sobre qué está sucediendo ahora mismo en el mundo y cómo podemos aportar nosotros con libros que puedan dar esas claves para comprender e intentar hacerse una idea de la complejidad que ahora mismo afecta a todos los ámbitos, al pensamiento político, a lo económico, a lo cultural, etcétera. En ese aspecto, uno de los grandes libros que hemos publicado es La era del capitalismo de la vigilancia de Shoshana Zuboff, un libro de 900 páginas de una catedrática emérita de la Facultad de Derecho en Harvard, que intenta explicar cómo las grandes empresas que se han posicionado en el ámbito digital (Amazon, Google y Facebook) recopilan nuestros datos para obtener grandes beneficios económicos y cómo este excedente de información se está utilizando para mover una nueva industria, la de la vigilancia, en la que se sustenta el actual capitalismo. Es uno de esos libros que marcan época y que Paidós publica con la voluntad de dar una herramienta de análisis del mundo actual.

Paidós es una editorial de larga trayectoria ¿cómo se ha tenido que adaptar a los cambios tecnológicos y también de consumo de los lectores?

Precisamente con la irrupción del mundo digital en el que las formas de comunicarse son distintas, uno de los grandes retos que está abordando Paidós es llegar a ese público más joven presente en Internet, con contenidos y con fórmulas que les interesen. Por ejemplo, hemos lanzado la colección 75 Aniversario, en la que reunimos títulos de relevancia para el catálogo, son grandes best sellers, que a lo mejor el público joven justamente no conoce y para eso, lo que hemos hecho es darles un formato y una imagen mucho más llamativas, un precio más asequible a este público y los hemos puesto en Instagram que inauguramos a propósito del aniversario, ya que es una de las grandes plataformas en las que se comunica el público más joven.

También hemos puesto en marcha una colección nueva, dirigida a un público más joven Paidós Contemporánea, que busca abordar todos los ámbitos del pensamiento actual vinculado a los estudios de género, política y pensamiento filosófico, cambio climático, a las crisis más recientes, con una estética mucho más moderna, a través de autores jóvenes que nos parecen muy relevantes para denunciar y reflexionar sobre el mundo actual y que por su tipo de enfoque, van dirigidos a un público más joven. El primer autor de esta colección es el filósofo, de origen croata, Srecko Horvat, autor de Poesía del futuro, o Humanidad, libro de la activista chino, Ai Weiwei.

En relación, justamente, a la colección conmemorativa ¿Qué características tienen en común estos 6 títulos?

La voluntad justamente era que fuesen considerados de gran relevancia en el catálogo y que por su importancia pudieran considerarse clásicos. Por otra parte, Paidós tiene unas áreas de trabajo muy específicas que hemos agrupado en seis: arte, psicología y psicoanálisis, comunicación, filosofía, religión y educación. Entonces, los títulos responden a cada una de estas áreas. En el ámbito de arte, decidimos relanzar De lo espiritual en el arte de Vasili Kandinsky, una de las obras más emblemáticas sobre arte y teoría del arte del siglo XX; dentro de la psicología, hemos recuperado El arte de amar de Erich Fromm; en comunicación, El medio es el masaje de Marshall McLuhan y Quentin Fiore; en el ámbito de la filosofía, Invitación a la filosofía de André Comte-Sponville, otro de los grandes autores clásicos de Paidós; en relación a la religión, un libro de Karen Amstrong, quizás menos conocido, pero sin embargo mucho más accesible al público, porque habla sobre la compasión, sobre la meditación y sobre los elementos comunes de las religiones, titulado Doce pasos hacia una vida compasiva; y por último, un libro de Bauman, que es el gran sociólogo y otro de los grandes nombres relevantes de nuestro catálogo, Sobre la educación en un mundo líquido. Estos seis títulos responden a la voluntad de hacer llegar Paidós a un público más joven hacerles partícipes de que existen libros clásicos que han sido publicados desde principios del siglo XX y que tienen absoluta vigencia en la actualidad.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Justo dentro de esta colección Paidós Contemporánea y de cara al próximo año, estamos trabajando con grandes autores, que serán sorpresa. Por otro lado, esperamos una posible obra del psicólogo experimental, Steven Pinker, quien no tenía planeado publicar pero por el confinamiento parece que ha podido dedicarle más tiempo a la escritura. No te puedo decir el título ni de qué vea pero te dejo, de todas maneras, una pequeña primicia.

Elisabet Navarro, Editora ejecutiva de Paidós

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Leo desde que soy muy joven, creo que los grandes lectores se forman en la infancia, pero cuando realmente yo me vi capturada y empecé a construir mi mundo y mi identidad a través de los libros fue en la adolescencia. La relación que yo tengo con los libros es la entrada al mundo, a través de grandes lecturas y no tan grandes, porque a veces cuando uno se descubre adicto a los libros, lo que hace es leer todo lo que le llega a tus manos y luego es más tarde, con el tiempo, acabas haciéndote un criterio. Eso es lo que a mí me sucedió, pues leía desde fotonovela hasta libros de grandes autores, sin tener muy claro qué es lo que era alta literatura o literatura más popular, y sin embargo, con el tiempo uno se va haciendo un gusto y decidiendo qué es lo que más le encaja. Pero la relación es obviamente una relación de adicción.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lectora?

Siempre es difícil mencionar solo uno, yo para eso soy muy ecléctica y muy promiscua. Tal vez Cien años de soledad fue la gran novela de mi juventud. Recuerdo también El cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell, que en su momento también me impactó muchísimo. Y también El arte de amar, cuando lo leí tenía 15 años y fíjate cómo ha acabado la cosa, al final he terminado trabajando en la editorial que publicó un libro que en mi época de fue muy revelador.

¿Qué te proporciona en concreto la lectura?

Una de las cosas que da sentido a mi vida es saber. Entonces, la lectura, ante todo me proporciona conocimiento. El mundo de las ideas, del arte, es lo que nos hace especiales como seres humanos, que nos permite desarrollarnos en nuestra máxima complejidad y plenitud. Es ahí donde yo realmente creo que me siento más feliz. Y es eso lo que me proporciona la lectura. También creo que las grandes novelas te hacen comprender la condición humana a un nivel de profundidad y de sutileza que muchas veces los grandes tratados filosóficos no son capaces.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Muchísmos lilbros. Pero por decir uno más reciente, me hubiera gustado publicar Todos deberíamos ser feministas de Chimamanda Ngozi Adichie. Me considero feminista y creo que este es uno de los libros de gran, gran, gran alcance popular. Me hubiera gustado publicarlo porque es justo la conexión entre un tema importante a nivel sociopolítico, vinculado ahora mismo a la eclosión y al desarrollo del feminismo, con la divulgación y la distribución a una gran cantidad de gente, y eso es lo ideal. Es decir, que algo que es real, importante y relevante llegue a mucho público y ese libro lo ha conseguido.  

¿Un libro que relees con frecuencia?

Ahora, en estos momentos tan duros y complicados, uno de los libros que tengo en mi mesilla es Las meditaciones de Marco Aurelio. En los momentos que estamos, en los cuales parece que tenemos que encontrar fórmulas para intentar controlar la situación sin perder la serenidad, regreso con cierta frecuencia sus meditaciones.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Pues porque justamente en estos momentos en los que hay tanta información, información no fiable o no de calidad, también desinformación. Cuando realmente lo que tenemos es un mundo en el cual las fake news están gobernando todo y la veracidad y la fiabilidad están perdiendo cada vez más espacio, la labor del editor adquiere muchísima más relevancia.

Conoce más sobre Paidós, en su página de editorial en Babelio.

Entra a www.babelio.es

Encuentro con editoriales: Blatt & Ríos

Desde Argentina, una editorial independiente dedicada a la literatura, a la investigación y a las traducciones de calidad acaba de llegar a España. Fundada en 2010 por Mariano Blatt y Damián Ríos, lleva publicados más de 70 libros de autores argentinos, latinoamericanos y del resto del mundo. En esta entrevista conversamos con Mariano Blatt.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Blatt & Ríos es una editorial que fundamos junto a Damián Ríos en Buenos Aires en 2010. Nosotros ya veníamos trabajando juntos desde hacía varios años. Primero yo hice unos trabajos para Damián en Interzona, editorial que él había cofundado junto a Edgardo Russo. Luego, seguimos trabajando en forma independiente para otras editoriales. Hasta que finalmente en 2010 decidimos emprender nuestro propio sello. Es una editorial que surge de una amistad que a su vez había surgido del mundo de los libros y del mundo de la poesía. 

La editorial publica varios géneros ¿cuál es entonces la línea que sigue para conformar su catálogo?

Publicamos autores, obras. Principalmente narrativa de ficción, pero también, en menor medida, se cuelan la poesía, el ensayo y los libros de “género más dudoso”, para citar a un autor de la casa. La línea, quizás, sería una línea que va siguiendo nuestras lecturas y la escritura de las y los autores que publicamos. Somos una editorial de editores y, por lo tanto, una editorial de lectores.

Blatt & Ríos se presenta como una editorial dedicada a la literatura, la investigación y las traducciones de calidad. Si bien una editorial defiende todo su catálogo ¿qué libros o autores consideran indispensables y recomendarían?

Es cierto, uno quisiera poder contestar esta pregunta con: “Todos los que publicamos”. Pero también podríamos elegir algunos, pensando sobre todo en nuestro desembarco en España: Carolina Sanín es una autora colombiana que nos parece fundamental, de una lucidez extraordinaria y una prosa bellísima. Edmund White es un clásico contemporáneo de la literatura norteamericana que quizás no ha sido todo lo difundido que uno quisiera en español, y por eso apostamos a hacerle justicia con nuestras traducciones de su obra. César Aira, el gran escritor argentino de las los últimos cuarenta años. Liliana Villanueva, una cultora de la escritura de viajes excelente. Marina Yuszczuk, una poeta y narrador argentina contemporánea que es de las más importantes y brillantes de su generación. Y así podría seguir…

Acaban de abrir una sede en España ¿cómo está siendo esta experiencia en relación a los lectores?

Hay que decir que, aunque modestamente, nosotros ya teníamos nuestros lectores en España. Esta apertura de una oficina de la editorial en Madrid apunta a estar más cerca de ellos, y a ampliarlos. Que nuestros libros se empiecen a ver en las librerías españolas, y que de a poco más lectores nos vayan conociendo. Publicar libros es querer que otros lean lo que uno leyó y le pareció importante. A eso venimos.

¿Con qué títulos aparece Blatt & Ríos en el sector editorial español?

Hemos entrado con un paso doble. Por un lado, con dos títulos de Lee Child: Noche caliente y Mañana no estás. Child es un autor súper ventas que a priori puede parecer ajeno a nuestro catálogo, aunque nosotros estamos convencidos de lo contrario. Basta con leer sus novelas, cargadas de acción pero también de construcción maravillosa de escenas, de diálogos fascinantes. Los libros de Lee Child son puro disfrute de lector. Y por el otro lado, dos libros de autores latinoamericanos: Somos luces abismales, de Carolina Sanín, de quien ya hablamos; y Las tres carabelas, un volumen que recoge dos novelas bellísimas de Blas Matamoro, un autor argentino emigrado a España hace más de 40 años, y que será familiar para muchos lectores de por aquí.

¿Nos podrían contar un poco más acerca de el Club del Libro que mantiene la editorial desde su página?

El Club del Libro Blatt & Ríos es una suscripción anual que funciona en Argentina. Los socios reciben cada dos meses uno de los libros que publicamos durante el año en su casa. Lo pensamos como un club en el sentido de que los socios son socios de nuestra editorial, socios en la lectura.

¿Cómo es la relación que tienen con los lectores en Internet y redes sociales?

Tenemos cuenta en Instagram y en Twitter, tanto de la casa argentina como de la casa española. En cada una nos comunicamos con nuestros lectores acorde a los códigos que piden cada red social. Para nosotros las redes son importantes porque no sólo podemos mostrar lo que hacemos, sino que también podemos conversar con nuestros lectores. Compartir sus experiencias, y también las nuestras. Nuestro Twitter argentino, por ejemplo, tiene un tono muy personal, íntimo. Pero de una intimidad de la editorial. Nosotros somos editores acostumbrados a estar en la primera línea de contacto con los lectores. En ferias, nos encuentran atendiendo nuestros propios stands.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Además de los ya mencionados, podemos adelantar la publicación de dos traducciones: la de A Boy’s Own Story, de Edmund White (La historia de un muchacho), y la de Swimming Studies, de Leanne Shapton, un libro realmente hermoso alrededor de la experiencia de nadar. 

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Sinceramente: la amo. Me gusta, me salva, me consuela cuando estoy triste, me entusiasma, me provoca ganas de hablar, de compartir, de viajar, de conocer gente, épocas, cosas. Me da ganas de escribir y de seguir leyendo. La considero una bendición y se la deseo a todo el mundo.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

La poesía. Así, en general. Porque ser lector de poesía, creo, eleva el nivel de exigencia sobre todas las otras lecturas. 

¿Gracias a qué lecturas te vinculaste con la edición?

Cuando yo tenía 12 o 13 años leía todas las novelas juveniles que escribía Pablo de Santis. Era fanático. La mayoría las publicaba en una editorial argentina que se llama Colihue. Un día descubrí que De Santis también dirigía en esa editorial una colección, “La movida”. Todo lo que salía en esa colección me gustaba. Creo que esa experiencia fue fundamental, porque ahí estaba todo: el autor y el editor, o director de colección. Y también el concepto de colección, de sello. Yo quería ser escritor pero también quería ser editor, porque mi escritor favorito era ambas cosas.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

A Marcel Proust. Hace poco nos entusiasmamos durante unas semanas con la posibilidad de publicar en español un libro con cuentos inéditos suyos que se descubrieron hace unos años en Francia. Y mientras esperábamos la respuesta de la editorial francesa para ver si los derechos de esa edición estaban disponibles para traducir, me imaginé por un momento que quizás iba a ser el primer editor en español de un texto de Marcel Proust, y se me puso la piel de gallina. Finalmente, la traducción ya estaba comprada por otra editorial. Pero la emoción que sentí fue auténtica.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Porque los libros son objetos perfectos que nos hacen felices.

Conoce más sobre Blatt & Ríos en su página de Babelio.

Encuentro con editoriales: Contraseña

Desde Zaragoza, una editorial independiente cuyo catálogo está formado por obras inéditas u olvidadas pero también por autores contemporáneos. Con mucho cuidado en la traducción y especial atención al diseño e ilustración, Contraseña se abre paso en el sector editorial con propuestas de calidad. En este encuentro conversamos con Alfonso Castán, su editor. 

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

La editorial surge cuando dos amigos (Francisco Muñiz y Alfonso Castán) entusiastas de la literatura y de los libros bien hechos se dan cuenta de que pueden aportar algo diferente al —saturado— mercado editorial.

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

No fue una decisión sencilla; de hecho, fue una de las que más tiempo nos llevó. Queríamos que la editorial tuviera un nombre sencillo, fácil de recordar y que aludiera a lo que nosotros entendemos que es un libro. Tras darle muchas vueltas y descartar muchos nombres, nos decidimos por este. Un libro, en cierta forma, es una contraseña que se le da a un lector para que acceda a un mundo al que de otra forma no podría llegar.

La editorial presenta un catálogo en el que convivan tanto obras inéditas o editadas hace mucho tiempo de autores muy conocidos por el lector ¿Cómo escogen los títulos a publicar?

Podría decirse que cada libro ha llegado hasta nuestro catálogo por un camino diferente. Las hermanas Bunner o Eugene Pickering, por ejemplo, son obras de dos autores a los que hemos leído mucho, Edith Wharton y Henry James, y que, incomprensiblemente, no estaban a disposición de los lectores españoles. Descubrimos Un matrimonio de provincias, de Marquesa Colombi, gracias a que averiguamos que se trataba de un libro que habían recuperado en Italia dos autores a los que admiramos, Natalia Ginzburg e Italo Calvino. El silbido del arquero fue una propuesta que nos hizo su autora, Irene Vallejo. El papel pintado amarillo, de Charlotte Perkins Gilman, o Toba Tek Singh, de Saadat Hasan Manto, fueron sendas propuestas de las traductoras María José Chuliá y Rocío Moriones. Los cuentos de violencia machista de Emilia Pardo Bazán fueron un descubrimiento nuestro para cuya edición contamos con la inestimable colaboración de Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela. He de decir que, en ocasiones, a la hora de decidir si publicamos un título o no, hemos tenido en cuenta la opinión de varias amigas que son excelentes lectoras y de cuyo criterio nos fiamos (Yolanda, Lydia, Elena, los libreros Marta y Chema, de Anónima, y Cristina, de Masdelibros). Como veis, cada libro tiene su historia.

Las portadas de su catálogo destacan por ser elaboradas por un ilustrador diferente cada una ¿Nos puedes contar un poco más sobre esto?

Esta fue una de las primeras decisiones que tomamos cuando pusimos en marcha la editorial: que cada una de las cubiertas de nuestros libros llevaría una ilustración realizada ex profeso por una ilustradora o un ilustrador. En este aspecto fue fundamental el trabajo de dos excelentes profesionales aragoneses: el diseñador Fernando Lasheras y el ilustrador y diseñador Jesús Cisneros. Ellos fueron quienes decidieron todo lo que tiene que ver con el aspecto físico del libro: diseño de la cubierta, contracubierta y solapas; formato; tipo de papel; tipo de letra… 

En la página de la editorial se reconoce también el trabajo del traductor y el prologuista, ya que podemos seleccionar los libros en función de quien los haya escrito, ilustrado, traducido o prologado ¿Cómo es su relación con traductores y prologuistas?

Como creemos que debe ser la relación entre un editor y cualquiera de los profesionales que intervienen en un libro. Por resumir: respetamos su trabajo (en el sentido de que cualquier cambio, por mínimo que sea, se lo consultamos), no les agobiamos con los plazos y les pagamos lo antes posible y lo que ellos consideran que tienen que cobrar. En el caso de una editorial como la nuestra, cuyo catálogo está compuesto sobre todo por traducciones, la labor de un traductor es fundamental e indispensable, algo que queda patente en la propia cubierta.

Gran parte del catálogo está ocupado por autores fallecidos. ¿Cómo hacen para que estos lleguen a los lectores actuales?

En el caso de autores conocidos (Edith Wharton, Henry James o Emilia Pardo Bazán, por ejemplo) es más sencillo porque ya hay lectoras y lectores que los conocen y han leído algunas de sus obras. En el caso de autores inéditos es más difícil, claro. Curiosamente, el primer éxito de la editorial (entendiendo por éxito que fue el primer libro que tuvimos que reimprimir varias veces) fue Un matrimonio de provinicias, de una autora de la que hasta entonces no se había publicado nada en España, Marquesa Colombi.

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros, si tendrían que presentar Contraseña Editorial con cinco títulos. ¿Cuáles serían estos?

Esta es la respuesta más difícil, que conste:

La señal y otros relatos, de Vsévolod Garshin

Las hermanas Bunner, de Edith Wharton

Claroscuro, de Nella Larsen

El silbido del arquero, de Irene Vallejo

El encaje roto (Antología de cuentos de violencia contra las mujeres), de Emilia Pardo Bazán

¿Cuál han sido las mayores satisfacciones y decepciones en estos años de labor editorial?, ¿alguna anécdota?

Estos diez años de vida de la editorial nos han deparado, sobre todo, satisfacciones: la satisfacción de publicar a escritoras estupendas con las que mantenemos una buena relación (Irene Vallejo, Ana Alcolea y Patricia Esteban Erlés), la satisfacción de conocer a grandes profesionales de todos los ámbitos relacionados con el mundo del libro (traductores, ilustradores, libreros, distribuidores, periodistas, bibliotecarios, escritores, profesores), la satisfacción de ver que nuestro trabajo es apreciado, la satisfacción de enterarnos de que una librería recomienda un título nuestro, la satisfacción de recibir correos o mensajes de lectoras y lectores que nos dan las gracias por haber publicado un libro o que nos cuentan lo que han disfrutado y aprendido con un título nuestro… Como ves, muchas satisfacciones. En cuanto a las decepciones, por suerte, han sido pocas, y casi todas relacionadas con la imposibilidad de publicar un libro que nos interesaba mucho.

Una anécdota: estábamos a punto de encargar la traducción de una novela de un autor norteamericano que nunca se había editado en España y que estábamos seguros de que podía resultar un descubrimiento para muchos lectores cuando, un buen día —o, mejor dicho, un mal día—, me la encuentro en la mesa de novedades de una librería de Burgos (editada por una editorial estupenda, por cierto). Aclaro que la novela era una obra huérfana de derechos de autor. Aclaro también que la novela se convirtió en un pequeño éxito de ventas. Creo que todavía no me he recuperado del disgusto.

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción?

Para nosotros, esa interacción es muy enriquecedora, ya que nos permite conocer qué es lo que opinan los lectores de nuestros libros, algo que antes de que existieran las redes sociales era más difícil. El feedback que se establece, en nuestro caso, entre un editor y sus lectores es muy gratificante. No siempre la opinión sobre un libro es buena, pero somos conscientes de que es imposible que todos nuestros libros gusten por igual a todo el mundo.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Nuestra próxima novedad será Míster Witt en el Cantón, de uno de mis escritores preferidos, Ramón J. Sender; a continuación publicaremos La buhardilla, de Marlen Haushofer, una autora austríaca muy interesante de la que Volcano ha publicado este año La pared, y, para terminar este año tan raro, Alberte y Jakob, de la noruega Cora Sandel, que estamos seguros de que va a ser un descubrimiento para muchos lectores.

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Me sigue deparando el mismo placer que cuando de niño me pasaba horas y horas embebido en un libro.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Por suerte, sigo descubriendo obras y autores cada día —lo malo es no tener tiempo para leer todo lo que descubro—. Recuerdo la conmoción que me produjo la primera lectura de La metamorfosis, de Kafka, de Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y de El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

Todo lo que había leído hasta entonces me animó, en cierta forma, a convertirme en editor.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Muchos, muchísimos. Por decir tres libros: A sangre fría, de Truman Capote, Jakob von Gunten, de Robert Walser, y La modificación, de Michel Butor. Por decir tres autores: Thomas Bernhard, Pío Baroja y Natalia Ginzburg.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Hoy en día, como siempre, sigue siendo fundamental —aunque algunos piensen que no— el papel que desempeña una editorial como intermediaria entre los escritores y los lectores. También me parece importante, con vistas a que el panorama editorial sea más rico y variado, el empeño que ponemos editoriales como la nuestra en rescatar o dar a conocer a los lectores obras no publicadas nunca en España o que, incomprensiblemente, habían caído en el olvido, obras que, por lo general, suelen ser más difíciles de vender.

Conoce más sobre la Editorial Contraseña en su página de Babelio.

Encuentro con editoriales: Insólita

«Libros que revientan la cabeza» es el lema con el que se presenta Insólita Editorial, fundada en Barcelona en el 2017 y especializada en fantasía, ciencia ficción y terror. Conversamos con Christian Rodríguez, su editor, a propósito de septiembre, el mes de la fantasía en nuestra comunidad.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Insólita Editorial nació en Barcelona en 2017, pero yo ya llevaba dándole vueltas a la idea desde hacía bastante tiempo. Antes había trabajado en Libros del Asteroide y luego en el Grupo Planeta, y en cuanto tuve la ocasión de dar el salto —o sea, cuando pude reunir algo de dinero— me lancé de cabeza a publicar aquellos libros que a mí, como lector, me gustaba leer, pero que por el motivo que fuera no llegaban a publicarse en España.

Publicamos libros que revientan la cabeza, con esta frase se presenta la editorial ¿qué debe tener un libro para conseguirlo?

Cuando la editorial estaba empezando alguien comentó en twitter que ese podría ser un buen lema, y lo cierto es que me hizo gracia y lo incorporamos. Hay libros que disfrutas mientras dura el viaje pero que luego te olvidas de ellos (y eso está bien), y libros que se resisten a abandonarte una vez los has terminado de leer. Un buen libro debe dejarte una cicatriz, debe plantearte preguntas, debe cambiarte aunque no te des cuenta. En los libros que publicamos siempre buscamos que tengan ese algo que te reviente la cabeza.

Insólita es una editorial especializada en fantasía, ciencia ficción y terror ¿qué es lo que más destacan de estos géneros?

La literatura realista es tremendamente limitada porque solo concibe una manera de entender la realidad y nos enseña que las cosas son como son, ¿no? Esto es lo que hay… La fantasía, la ciencia ficción o el terror no están encorsetados por los límites que impone la realidad, en ellos cualquier premisa es posible. Por eso son un campo muy fértil para plantear cualquier idea, desarrollarla y ver a dónde nos conduce.

Hay una apuesta de la editorial por los autores contemporáneos tanto en español como en otras lenguas ¿Cómo llegan estos autores a formar parte de su catálogo?

Desde el principio nos propusimos publicar tanto autores nacionales como extranjeros, idealmente mitad y mitad. Supongo que la respuesta corta sería que llegan a formar parte de nuestro catálogo escribiendo novelas que me apetezca mucho compartir con nuestros lectores.

Si bien una editorial defiende todo su catálogo ¿qué libros o autores consideran indispensables y recomendarían?

Esto es un poco como que te pregunten a cuál de tus hijos quieres más. Si no habéis leído El largo viaje a un pequeño planeta iracundo o Una órbita cerrada y compartida, de Becky Chambers, os animaría a descubrir a esta autora. Si queréis ciencia ficción nacional, no os podéis perder Ciudad nómada, rebaño miseria, de Pablo Loperena. Si os gusta la fantasía más oscura, Ayantek, de Miriam Jiménez Iriarte, es para vosotros. Y si lo que os va es el terror, os reto a que os atreváis con las dos partes de La saga de la Ciudad de Juan Cuadra.

En su experiencia como editorial ¿Qué visión tienen sobre la literatura de fantasía en el mundo hispanohablante?

No diré nada nuevo si respondo que la literatura de fantasía —casi toda la literatura de género, a excepción del género negro— lleva arrastrando el sambenito de ser un mero producto de evasión, «menos seria» o de menor calidad que la literatura realista, que es la que se escribe con ele mayúscula. Como si todo en la literatura realista fueran obras maestras. Confiemos en que las nuevas generaciones de lectores no se dejen condicionar por estos prejuicios y se atrevan a acercarse a descubrir lo que otros se han estado perdiendo.

¿Cómo es la relación que tienen con los lectores en Internet y redes sociales?, ¿hay una comunidad?

Sí, desde luego. Existe una comunidad muy activa de lectores, autores, reseñadores… Las redes sociales nos han permitido desde el inicio estar en contacto con nuestros lectores, y desde hace unos meses tenemos activo un Patreon y un grupo de Telegram donde charlamos sobre libros y, en general, cualquier cosa que se nos ocurra. Creemos que es importante que los lectores sepan quién hay detrás del proyecto.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

El cierre de las librerías durante el confinamiento retrasó la publicación de Meddling Kids, de Edgar Cantero, un divertido y terrorífico homenaje a las historias de detectives adolescentes como los Cinco o Scooby-Doo, que llegará a las librerías en los próximos meses. Y tenemos algunas sorpresas guardadas, pero aún es demasiado pronto para anunciarlas…

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Empecé a leer bastante pronto. A mí me dabas un libro y me tenías entretenido durante horas. Siempre llevo un libro encima, y suelo aprovechar los ratos muertos o los viajes en transporte público para leer, aunque reconozco que últimamente me distraigo bastante con el móvil, así que en casa suelo guardarlo en un cajón cuando quiero leer.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Como no se me ocure qué contestar, diré que el descubrimiento reciente que ha revolucionado mi vida como lector ha sido que no es necesario terminar un libro que se te ha atravesado. Cada vez tengo menos tiempo libre y me he dado cuenta de que no quiero desperdiciarlo peleándome con un libro. Sé que hay una escuela de pensamiento que defiende que los libros que empiezas los tienes que terminar, pero yo ya estoy demasiado viejo para eso.

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

Recuerdo con mucho cariño lo bien que me lo pasé con ocho años leyendo un libro que a mí me parecía «de verdad» porque tenía muchas páginas y casi no había dibujos: Las aventuras de Vania el forzudo. Luego continué con la colección de Barco de Vapor y de ahí pasé a Julio Verne y luego ya mi abanico de intereses se amplió muchísimo. Yo soy de los que se leen hasta la etiqueta de los botes de champú, así que cuando me enteré que existía un trabajo que consistía en estar rodeado de libros y leer, me fui para allá.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Octavia E. Butler y Ray Bradbury. Ah, y Terry Pratchett.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Frente al mundo gris, monolítico y materialista que algunos nos querrían imponer si les dejáramos, creer en los libros, en quienes los escriben, en las librerías y en las editoriales es un auténtico acto de resistencia. Nos quieren acríticos y dormidos, y no se me ocurre nada mejor que un buen libro para despertar la conciencia.

Conoce más sobre Insólita Editorial en su página de Babelio.

Encuentro con editoriales: La Navaja Suiza

Tres grandes lectores conforman esta editorial joven e independiente, esta pequeña casa de grandes propuestas literarias inéditas y recuperadas del olvido: La Navaja Suiza. Su catálogo no se inserta en un género, nacionalidad o idioma determinados, si no que se abre como las partes de una navaja para ofrecer placer estético y reflexión. En esta entrevista conversamos con dos de sus creadores, Bárbara Pérez de Espinosa y Agustín Márquez.

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¿Nos pueden contar cómo surgió la editorial?

Bárbara: La editorial nació en el 2017, el primer título lo sacamos a finales del mes de enero. Este es un proyecto que nació porque nosotros antes teníamos un blog cultural que sigue existiendo en Internet y se llama Libros e instrucciones de uso y dio la coincidencia de que tanto Agustín, Pedro y yo habíamos hecho un máster de edición y teníamos el sueño compartido de crear una editorial, teníamos muy claro que lo que queríamos era publicar libros que nos llamaran la atención como lectores. Teníamos varios títulos que habíamos leído en otros idiomas y que queríamos compartir con lectores españoles y el primero fue un autor quien aparece como emblema de la editorial: William H. Gass. Estábamos enamorados de En el corazón del corazón del país, nos lanzamos a comprar los derechos de este libro que llevaba cuarenta años publicado pero que no estaba en el mercado español y tampoco se podían encontrar otros títulos suyos traducidos. Ese fue el empuje que necesitábamos y que dio nacimiento a la editorial, una apuesta de tres lectores que querían compartir lecturas.

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¿A qué responde el título de la editorial?, ¿por qué una navaja suiza?

Bárbara: Resulta que el blog que teníamos, Libros e instrucciones de uso,  un homenaje a la novela de Georges Perec, tenía como logo una navaja multisusos que adaptamos un poco a la editorial. Decidimos aprovechar nuestros orígenes y no renegar de ellos. El logo tenía todo el sentido porque somos tres socios con gustos muy diversos pero con una base común. Además venimos de lugares distintos, Agustín es ingeniero en telecomunicaciones, Pedro es biólogo pero también es editor de libro de texto, yo soy abogada en ejercicio, somos las diferentes piezas de un mismo engranaje y nos complementamos.

¿Qué debe tener un título para ser publicado en La Navaja Suiza?, ¿cómo se ha ido formando el catálogo de la editorial?

Agustín: Somos bastante eclécticos pero una cosa que intentamos desde el principio para publicar un libro, aunque resulte muy obvio, es que nos guste a los tres. A la hora de sacar un título, si te gusta pues apuestas por él y lo defiendes mucho mejor. Como somos una editorial pequeña, cada libro para nosotros no es una apuesta, es la apuesta. Y otra cosa que sí miramos mucho es que en los libros que publicamos el lector forme parte, nos interesa la literatura que involucra al lector.

Han mencionado a William H. Gass como uno de los autores fundamentales de la editorial ¿Qué otros títulos autores pondrían en este lugar? A pesar de que una editorial defienda todo su catálogo.

Bárbara: A lo mejor podemos coincidir con Agustín en esto, que en realidad es como quienes tienen muchos hijos y podemos preferir o a unos o a otros. En mi caso Gass es un autor clave en nuestro catálogo, a quien le debemos mucho y además nos hemos llevado una alegría inmensa poder publicarlo para España y América Latina y saber que él estaba muy contento con ser traducido al español. También me ha hecho muy feliz el libro de Natalia García Freire, Nuestra piel muerta, que lleva ya tres ediciones y ha tenido una acogida por parte de los lectores fantástica, además es una persona estupenda; creo que los tres sabemos que va a tener un futuro muy prometedor, ya lo tiene en la literatura. También recuperar la obra de Concha Alós, una autora tremendamente innovadora en la España de los sesenta y setenta y que cayó en el olvido, pues a mí me ha producido mucha alegría y a pesar de ser una editorial pequeña creemos que poco a poco se puede ir reivindicando su figura.

Y hay otros como Autogol, de Ricardo Silva Romero, uno de los mejores escritores colombianos junto con Juan Gabriel Vásquez o Héctor Abad Faciolince o Tomás González, entonces es un placer publicar aquí ese libro que no solamente habla de fútbol, del mundial de Estados Unidos en los noventa, si no que habla profundamente de su país. También y dentro de los libros que vendrán, la novela de Ce Santiago, El mar indemostrable, que lo tuvimos que retirar por el confinamiento y tenemos muchísimas ganas de que los lectores puedan al fin conocerlo. Confiamos en todos nuestros títulos pero hay libros a los que les tenemos especial cariño.

Agustín: Coincido en todo, a lo mejor está mal decirlo pero William Gass está por encima, es un autor que me parece imprescindible. Siempre decimos que los autores lo son pero de verdad creo que este lo es. Y claro, publicar autores nóveles como Natalia García y Ce Santiago, es muy bonito ir de la mano con escritores que empiezan y confían en la editorial, además en el caso de Natalia su padre literario es precisamente William Gass y Ce Santiago quien tiene mucho también de este autor a quien ha traducido.

Hablamos de una propuesta estética que se aleja de lo mercantil ¿hay un posicionamiento político en este sentido? 

Bárbara: Como grandes compradores de libros teníamos claro qué tipo de editorial queríamos construir. Como era realmente un proyecto, una pasión y no un negocio pues queríamos darnos ciertos gustos sin dejar de tomar en cuenta los números porque buscábamos tener un proyecto económicamente viable. Ponemos mucho empeño en que el objeto sea atractivo, que las cubiertas sean cuidadas, trabajamos con buenos ilustradores, con  buenos traductores y el papel que a mucha gente no le importa, para nosotros es una cuestión fundamental. No sé si es una posición política pero tal vez sí una forma de entender la cultura: cuidar los detalles, saber que los libros son caros y que deben tener determinados precios para que todos los agentes de la cadena del libro puedan llegar a fin de mes, pero hay que respetar un poco lo que es el texto y el objeto y que hay que ofrecer productos de buena calidad que sobrevivan además el paso del tiempo, hay que tratar con respeto al lector.

Agustín: Precisamente, nuestra visión es la del respeto hacia el lector porque aunque hay que tener los números en cuenta, nos gustaría que nuestros libros se releyesen, que perduren. También se trata de respeto por los autores que le han dedicado mucho años al texto, a los traductores y otros actores. En definitiva, respeto  hacia la cultura.

En relación con el respeto justamente, en la página de la editorial vemos que se da un lugar importante al traductor ¿cómo es su relación con los traductores y su importancia en la editorial?

Agustín: Nuestra relación con los traductores es un tanto peculiar en el sentido de que no los consideramos agentes externos que nos da un servicio. Por ejemplo, Ce santiago, nuestro traductor de cabecera del inglés yo diría que es de la familia, lo sentimos parte de la editorial. Lógicamente ellos tienen que cobrar y comer y hay dinero de por medio pero eso no implica que el trato con autores, traductores o ilustradores no sea personal. Siempre trabajamos con gente que nos sentimos cómodos a nivel personal y luego eso se junta con que a nivel profesional es también muy buena. El trato siempre es cercano y familiar, eso es importante para nosotros.

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¿Cómo se relaciona la editorial con los lectores en redes sociales e Internet?

Bárbara: Tratamos de ser activos en las redes sociales, hay muchos lectores que nos envían mensajes privados y nos encanta ver cómo comparten fotografías y críticas de nuestros libros e intentamos compartirlas también pues nos hace una ilusión tremenda. Ver una reseña en prensa nos parece estupendo claro, pero lo mismo nos emociona si viene de un buen lector, en este sentido también intentamos tener un ritmo de publicación alto, que cualquier lector se pueda comunicar con nosotros para lo que necesite. Es una parte fundamental, el Internet lo que posibilita es un contacto directo que antes las editoriales no tenían para saber las impresiones de los lectores. En este sentido, las redes sociales nos han aportado muchas alegrías.

¿Qué novedades pueden esperar los lectores de La Navaja Suiza en los próximos meses?

Bárbara: La novela de Ce Santiago, El mar indemostrable, que tuvimos que retirar por el confinamiento saldrá a finales de agosto e inicios de septiembre. Es un libro maravilloso. Cuando uno lee esta novela ve que tiene un estilo bastante cuidado y no muy común en España, es un texto muy especial en el que confiamos mucho, una voz a descubrir muy interesante.

Vida económica de Tomi Sánchez, de Javier Sáez de Ibarra que ha publicado cuentos en Páginas de Espuma y ha ganado algunos premios. Es un autor con una trayectoria muy reconocida y su novela es bastante política, un texto que hace reflexionar mucho sobre los tiempos que vivimos. Saldrá en septiembre.

En octubre tenemos la recuperación de Nada es crucial, una novela que se publicó en 2010, de Pablo Gutierrez. Él ha publicado algunas novelas posteriores en Seix Barral y pa los tres este un título nos apasiona, es  una novela que revolucionó lo que era la narrativa española en su momento, además tiene un compromiso político muy fuerte. Un texto fundamental para entender la literatura española del siglo XXI.

Agustín: En noviembre haremos una reedición de En el corazón del corazón del país, con cubierta nueva, nueva revisión del texto y una introducción que hizo el mismo William Gass para este obra, esto nos emociona mucho. Y para el año que viene tenemos un nuevo libro de Rosario Ferré, autora puertorriqueña de quien  ya hemos publicado Papeles de Pandora.

El editor es un gran lector

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Fotografía de Isabel Hernández

¿Cuál fue su primer descubrimiento literario?

Agustín: La ciudad en invierno, de Elvira Navarro. Había leído a los clásicos antes pero ese fue un libro que me marcó muchísimo a nivel literario.

Bárbara: Más allá de las lecturas infantiles, leí con diez u once años, Nubosidad variable, de Carmen Martín Gaite y fue un libro que descubrió para mí otra narrativa.

¿Qué título les llevó a relacionarse de manera más estrecha con la literatura?

Agustín: Podría decir el mismo de Elvira Navarro, en el momento que lo leí literariamente en mí algo cambió.

Bárbara: He leído desde muy pequeña y en ese sentido no sé si haya un libro que me haya acercado más a lo que ya venía haciendo. Pero hubo un libro que me sorprendió porque lo leí en el colegio y fui la única a la que le encantó, Pedro Páramo, de Juan Rulfo que es una maravilla. Ahí descubrí que tal vez yo entendía la literatura de una forma diferente al resto.

¿Cómo llegaron al mundo de la edición?

Agustín: Llegamos por culpa de otros editores, cuando hacíamos entrevistas para el blog, los editores que entrevistábamos nos preguntaban porqué no montábamos una editorial. Y ahí fue un poco que empezó a pasarme por la cabeza la idea de tener, fuera de ser lector, un proyecto editorial.

Bárbara: Siempre había tenido el sueño de convertirme en editora o de trabajar en el ámbito relacionado con la edición, aunque yo era abogada pero siempre estuve ligada a la lectura y a la literatura y por eso decidí hacer un máster en edición y empecé a trabajar en el sector y supe también que lo que quería era la edición independiente.

¿Qué títulos o autores que han leído les hubiese gustado editar y publicar?

Agustín: Aparte de los típicos como Raymond Carver, creo que Édouard Levé, un autor francés que se suicidó joven y me parece que está publicado en la editorial argentina Eterna Cadencia.

Bárbara: En mi caso me hubiera encantado recuperar Claus y Lucas, de Agota Kristof que lo publicó hace poco Libros del Asteroide. Y también La vida perra de Juanita Narboni, de Ángel Vásquez que lo tenía antes Cátedra y lo ha reeditado Seix Barral. Estos y muchos más si me pongo a pensar.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Bárbara: Para nosotros es una respuesta bastante obvia, la gente que lee tiene una mente mucho más abierta, más respetuosa. Al relacionarte con la lectura entiendes mucho más las posiciones de las personas, las cosas a las que te enfrenta la vida; si no tienes la posibilidad de viajar te abre la puerta a otros mundos. Creo que son todas ventajas y para mí, aunque sea una frase muy manida, si tienes un libro en la mano nunca estás solo, nunca te aburres. La vida interior que desarrollas con la literatura siendo una actividad muy solitaria es fantástica y luego, cuando te encuentras con otros lectores con los que compartes la pasión por determinados textos es maravilloso, tienes una comunión con esas personas que a veces no llegas a tener con familiares o amigos de toda la vida.

Agustín: Creer en los libros y en la edición es más necesario que nunca porque es cuando más información tenemos, cuando más información nos avasalla pero cuando menos críticos estamos siendo. Una persona que tiene el hábito de leer no se queda en los titulares. Leer te permite ser consciente, ser crítico y eso es algo que siempre ha sido necesario, si no somos muy manejables. Sobre todo ahora hay que saber y entender lo que nos está pasando.

¡Gracias Bárbara y Agustín por sus respuestas!

Conoce más de La Navaja Suiza en su página de editorial en Babelio.

Encuentro con editoriales: Dibbuks

Dibbuks aparece en el mundo editorial español, en el 2004 con la publicación de cómics y libros para niños. En su catálogo puedes encontrar  álbumes, series, novelas gráficas y cuentos ilustrados de autores noveles y confirmados, españoles y extranjeros, junto a grandes talentos gráficos contemporáneos. Esther Villardón Grande, su editora, nos cuenta más sobre el sello en esta entrevista.

Dibbuks-Destacada¿Nos puedes contar un poco sobre la historia de la editorial?

Dibbuks se creó en 2004 y se ha nutrido de autores españoles y franco-belgas. De la mano de sus anteriores editores, ha sido una editorial que ha ido creciendo hasta lo que es a día de hoy. Yo me formé en Dibbuks hace unos años como becaria y ahora tomo el testigo, conservando a los autores favoritos, apostando por nuevos creadores españoles y aportando los gustos personales que cada editor tiene.

¿A qué responde el título de la editorial?

Dibbuks es un juego de palabras que hace alusión a «libros dibujados».

Del 2004  hasta ahora ¿cómo ven el desarrollo del cómic y de la novela gráfica en España?

La diversificación es más que notoria. El público al que el cómic estaba dirigido antes era bastante reducido y por ende la temática también. Apenas había cómic infantil y la novela gráfica costumbrista no encontraba su hueco en muchos sectores de la sociedad.

Por suerte, la diversificación de lectores y su consiguiente ampliación de la demanda, ha provocado que todo tipo de preocupaciones e intereses se satisfagan en el cómic. Hemos visto un auge de autoras, ilustradoras y editoras que nos apartamos de cierto tipo de cómic que no nos gusta y abrazamos los cómics que más nos representan.

La editorial presenta varias series y colecciones ¿podrían presentarlas a nuestros lectores?

Yo lo englobaría en tres tipos de colecciones. Tenemos una colección infantil y juvenil. También adulto con una temática en su mayoría de ficción y por último, la colección del mundo Spirou.

Una editorial defiende todo su catálogo, sin embargo ¿qué libros o autores consideran indispensables y recomendarían?

Diario de un Ingenuo y los cuatro volúmenes de la serie La esperanza pese a todo de Émile Bravo son de nuestros favoritos; Shangri-La y La bella muerte de Mathieu Bablet también nos encantan. Y por último, mi ojito derecho, Skip, de Molly Mendoza.

¿Cómo definirían a la comunidad lectora de cómic y libros ilustrados?

Como he dicho antes, muy diversa. El cómic ya es leído por niños, adolescentes, hombres y mujeres. En nuestro Instagram, por ejemplo, hay una herramienta que muestra la edad y el sexo de nuestros seguidores y un 52% son mujeres.

Los libros ilustrados son eminentemente infantiles, pero no dejan de ser joyas de la edición y muchos adultos también elegimos tenerlos en nuestras bibliotecas.

Frente a la presencia del libro digital y la lectura digital ¿cómo ven la inclusión del cómic en este formato?

Adaptarse al mundo digital es un paso necesario, nos guste o no. Es cierto que muchos cómics se conciben directamente para el formato digital y los que son creados para libro físico tienen unas características especiales, la composición de las dobles páginas, los juegos de colores… Esto puede provocar que se pierda un poco ese extra añadido y por eso prefiero el texto corrido en digital y el cómic en formato físico, a no ser, como ya he dicho, que se ha concebido como un webcómic.

¿Hay algún título en su catálogo que resultó ser un éxito inesperado?

La serie de Solos de Gazzotti y Vehlmann. Gusta a niños y adultos y esperan cada nuevo volumen con fervor.

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¿Qué iniciativas han surgido para estos días de confinamiento?, ¿qué pueden hacer y descubrir los lectores?

Para los más peques hemos preparado unas fichas para que los padres impriman para sus hijos. Pueden colorear personajes, rellenar bocadillos reinventando una historia y después, subirlas para realizar un concurso en el que regalaremos un lote de cómics.

Estamos también en contacto con autores para realizar vídeos y directos para que hablen sobre sus trabajos, etc.

Por último, nuestra máxima preocupación es cómo afectará esta cuarentena a las librerías y estamos en contacto con ellos, a toda disposición para cualquier colaboración, facilitarles y obsequios para sus lectores.

 

El editor es un gran lector

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Esther Villardón Grande, Editora.

¿Cuál fue tu primer descubrimiento literario?

Para mí hay dos momentos de descubrimientos literarios. Uno es de niña, cuando mi madre me dejaba a los 5 años en la biblioteca mientras se iba a hacer la compra y yo me pasaba dócilmente dos horas con la cabeza sobre los libros. Aprendí a leer con El Barco de Vapor y mis cómics favoritos eran los de La Rue del Percebe.

El segundo momento fue al estudiar Filología Inglesa e Hispánica, época en la que me sumergí en la poesía modernista y T.S. Eliot, Cummings y W.C. Williams me marcaron profundamente, así como la literatura hispanoamericana, siendo el Realismo Mágico de mis movimientos literarios favoritos para siempre.

¿Gracias a qué libros te vinculaste en el mundo del cómic?

Las novelas gráficas de Daniel Clowes y Charles Burns determinaron mucho qué tipo de cómic me gustaba. Por otra parte, Akira también ha ejercido mucha influencia en mí.

¿Cómo llegaste a la edición de cómic y libros ilustrados?

Mientras cursaba el máster de Edición, leí Un cero a la izquierda de Dibbuks y en ese momento deseé realizar las prácticas en esa editorial. Tras esas prácticas, fundé un aeditorial infantil, La Tribu Ediciones, un proyecto pequeño y con pocos recursos, pero me habilitó para entender cada parte del proceso editorial, ya que, por así decirlo, te tocaba hacer de todo.

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¿A qué autores de cómic o ilustrado te hubiese gustado editar?

Soy una ferviente seguidora del colectivo Icinori, cuyos álbumes ilustrados son de lo mejor que hay en la actualidad. Roman Muradov y sus cómics densos y sesudos. Como ya dije antes sobre mis grandes influencias, publicar Akira hubiera sido magnífico y a día de hoy, Megg & Mogg de Simon Hanselmann es lo que más me divierte y no deja de sorprenderme.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Los libros son una constante. Han estado desde el principio de la historia y continuarán. Aportan a lo sociedad más de lo que somos conscientes. Informan, divierten, ayudan a recordar lo que no debe ser olvidado así como a crear lo que todos necesitamos y aún ni lo sabemos.

¡Gracias Esther por tus respuestas!

Conoce más sobre Dibbuks en su página de Babelio.

Encuentro con editoriales: Gallonero

Fundada en el 2010, Gallonero  se presenta como una editorial que publica lo que le gusta: los libros que les han sorprendido, los libros que les han hecho soñar, los que les han dado consuelo, los que les han ayudado a olvidar y los que les han susurrado quienes son. Donatella Iannuzzi, editora fundadora del sello, nos cuenta más sobre la editorial en esta entrevista.

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¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Fundé Gallo Nero en 2010 en pleno auge de las editoriales independientes, pensé que el mercado español estaba maduro para acoger proyectos diferentes y más personales. Los primeros títulos fueron sentimentales, progresivamente tuve que ajustar mis gustos literarios a los gustos del mercado sin perder nunca de vista mi idea literaria. Ha sido un proceso de crecimiento muy satisfactorio porque paralelamente a la editorial yo también he ido creciendo como editora.   

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

El nombre de la editorial tiene su origen en el sello de garantía de calidad del vino toscano Chianti. Estudié en Florencia y quería que estuviera un guiño a mi pasado y también a mi país de origen.

Publicaremos lo que nos gusta: los libros que nos han sorprendido (…) y los que nos han susurrado quienes somos. Bajo esta premisa ¿cómo escogen los títulos que publican?

Creo en un tipo de literatura absoluta, no estrictamente ligada a la actualidad. Intento que mi catálogo no responda a modas literarias pasajeras, no creo en la obvia literatura de la felicidad, la intención es que los libros de Gallo Nero iluminen nuestras zonas de sombras.

¿Nos pueden hablar, brevemente, de las colecciones que presenta la editorial?

Nunca veo mi catálogo en forma de colección, para mí todos los títulos de Gallo Nero podrían estar en una única colección independientemente del género (ilustrado, novela gráfica, manga, ficción y no ficción). Todos los libros son piezas fundamentales de un discurso y han contribuido a crear esa «atmósfera» del sello. Una idea de literatura universal, voces más allá del tiempo y del espacio y una esencia de eternidad. 

¿Cómo se produjo la incursión de la editorial en el mundo del manga?

Fue una casualidad. Me enamoré literalmente de un manga: El hombre sin talento de Yoshiharu Tsuge. Compré la edición francesa en el Festival de Agoulême y lo leí en el viaje de vuelta en avión. La idea era publicarlo en la colección de gráficos como un libro más pero la acogida del libro fue tan espectacular que tuve que plantearme seguir publicando a más autores de esa brillante generación de mangakas. 

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Gran parte de los autores que publican son figuras que han querido rescatar del olvido ¿Cómo hacen para que estos lleguen a  lectores actuales?

Para mí la idea de contemporaneidad en literatura no va ligada obligatoriamente a la fecha de publicación de un libro. Todos y cada uno de nuestros títulos son contemporáneos ya que sus voces siguen gritando una verdad muy actual.

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros, si tendrían que presentar Gallo Nero con cinco títulos ¿Cuáles serían estos?

El  hombre sin talento de Yoshiharu Tsuge

Eterno anochecer de Forugh Farrojzad

Hotel Madrepatria de Yusuf Atilgan

Trieste de Jan Morris

Elogio de la errancia de Akira Mizubayashi

¿Cuál han sido las mayores satisfacciones y decepciones en estos años de labor editorial?, ¿alguna anécdota?

Sin duda El hombre sin talento. La negociación de los derechos duró tres años pero nunca me desanimé. Quería publicarlo a toda costa, creo que ha sido el libro que más he deseado. La negociación con el autor fue complicada, es mayor, y toda la comunicación con su editorial japonesa fue por correo postal.  

¿Cómo hace Gallo Nero, una editorial pequeña e independiente, para promocionar sus libros en España y América Latina?

La comunicación editorial ha cambiado muchísimo en los últimos diez años, las redes sociales han adquirido mucho protagonismo y la relación con el lector es mucho más directa de lo que podía ser hace unos años. También consideramos que muchos de los libreros independientes hacen una inestimable labor de promoción de nuestro catálogo. 

La prensa también nos apoya aunque el gran protagonismo suele estar reservado a los grandes grupos y a los lanzamientos mediáticos.

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Estrenamos el año con un nuevo manga Los sentimientos de Miyoko en Asagaya de Shin’ichi Abe. Estoy enamorada de este autor. Es la historia de una pareja en el barrio de Asagaya que vive sus días bohemios de alcohol, sexo y música en los que se mezclan conversaciones con su círculo de amigos sobre el arte y la vida.

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Quizás la gran sorpresa será una antología de historias de Pimpa, una perrita creada por Altan, arquitecto y colaborador del periódico italiano La República. Muchas generaciones de niños italianos crecimos con sus aventuras. Para mí será una publicación muy sentimental.

 

El editor es un gran lector

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¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

La lectura es mi espacio íntimo y solitario, me devuelve al silencio y alimenta una parte de mí que es solo mía. Comparto muchos secretos con la lectura. 

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lectora?

Los descubrimientos más emocionantes pertenecen a mi adolescencia, una época en la que las emociones se manifiestan con mucha intensidad. Diría que dos libros me han marcado: El maestro y Margherita de Bulgakov y El viejo y el mar de Hemingway.  Pero si hablamos de un autor que literalmente me hechizó éste fue Samuel Beckett.

¿Gracias a qué lecturas te vinculaste con la edición?

Mi vínculo con la edición ha sido totalmente casual, nunca me había planteado ser editora. Hice un Máster en Edición sin pensar mucho en las posibilidades laborales. Finalmente creo que todas mis lecturas han sido la mejor formación que pude tener, para un editor el bagaje cultural es fundamental, ese mapa mental de lecturas es mi gran inspiración.

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

Son millones de libros… haré una injusta selección:

Memorias de Adriano de Marguertitte Yorcenar

Stoner de John Williams

El desierto de los Tártaros de Dino Buzati

El extranjero de Albert Camus

El día de la lechuza de Leonardo Sciascia

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Porque los libros siguen representando esa necesidad humana y primitiva de transmitir historias. El editor es simplemente la personificación de la sofisticación de esa misma necesidad, creo todavía en la idea romántica de que el editor así como el escritor transmite una gran historia con su catálogo y crea un mundo literario único. 

 

¡Gracias Donatella por tus respuestas!

Conoce más sobre Gallo Nero en su página de Babelio.