Encuentro con editoriales: Vaso Roto

Fundada en Barcelona y con sede en Monterrey, Vaso Roto se presenta como una editorial al servicio de la poesía, de la plegaria con la estética de la palabra. En esta entrevista conversamos con Jeannette Lozano, su fundadora.

¿Nos podrías contar un poco sobre el origen de la editorial?

Nací en una familia en la cual se hablaban tres idiomas, crecí traduciendo. La editorial nace como un acto de soledad. Creí que los poemas que habían cambiado mi vida cambiarían la de los otros. Esa fue mi ficción suprema, para decirlo con Wallace Stevens. Ese fue el primer intento, dar a ver voces esenciales. Cada quien tiene la responsabilidad de hacerse presente o de ausentarse en de ese diálogo que es la poesía. 

¿De dónde surge el nombre de la editorial?

De un poema de James Merrill, «El vaso roto», que después se incluyó en La escuela de Walace Stevens. Se relaciona de igual manera con la tradición de la Cábala y la ruptura de los recipientes. Por otra parte, con un fragmento de Hölderlin en su palabra previa a su Empédocles. 

La editorial busca unir la poesía como plegaria con la estética de la palabra ¿cómo se evidencia esto en su labor editorial?

La poesía suele ser un rezo, un ruego, una súplica. El libro inaugural de la editorial es precisamente Los cuatro salmos de William Merwin. Si te fijas, hay una repetición, hay un lamento:

Cuando suena el cuerno de buey en las colinas enterradas

de Islandia

estoy solo

vuelve a mí la sombra para ocultarse

y no hay espacio para los dos

y la amenaza

cuando cae el sonido del cuerno sobre las gradas azules

donde los ecos son el nombre de mi madre

estoy solo 

como leche derramada en la calle

blanco instrumento

blanca mano

blanca música

cuando el cuerno de buey se eleva como pluma en uno

de varios ríos

y no todos he alcanzado

la nota crece hacia el mar

estoy solo

como el nervio óptico del ciego

aunque frente a mí está escrito

Éste es el final del pasado

Sé feliz.

En la editorial se reúnen autores contemporáneos con poetas de épocas pasadas ¿qué es lo que los une para formar parte del mismo catálogo?

Te pongo un ejemplo: Elizabeth Bishop fue sin duda la poeta mayor del Siglo XX. Ella, a su vez se nutre de los metafísicos ingleses, como John Donne, y de la espiritualidad de George Herbert. Ambos están en nuestro fondo. Ella, como sabes vive en Brasil a partir de 1956, y permanece allí alrededor de 16 años. Carmen Oliveria hizo una biografía de Bishop y su relación con Lota de Macedo. Después, un estudioso de su obra, Michael Sledege, nutrido de su correspondencia (Bishop entendió la relación epistolar como genero mayor), escribe una novela bellísima de gran lirismo: Cuanto más te debo. Tenemos su obra completa, más los inéditos, con sus tachaduras, por primera vez publicados en español, la poesía completa en un tomo, y la prosa en otro tomo. Palabras en el aire, es la correspondencia que sostiene con Robert Lowell en donde hablan de sus autores favoritos y las razones. Luego sacamos todo Robert Lowell, uno de sus discípulos, Berryman. Por el lado de la literatura árabe tenemos a Adonis, pero antes sacamos unos ensayos de Shayegan en donde habla del sufismo, de Jayyam, Ferdousí, y las bases que sientan en la espiritualidad de la poesía árabe, que después vimos en Abbas Baydoun, Joumana Haddad, y en una antología de mujeres poetas árabes que estamos preparando. 

Uno de los proyectos de la editorial ha sido la Primera Convocatoria de Poesía en Braille ¿nos puedes contar un poco más sobre esto?

Tengo un amigo ciego. Me di cuenta de que en México los ciegos, por lo general no saben leer, no pueden estudiar, no pueden trabajar, y no pueden integrarse a la sociedad. En España están organizados, educados, y son integrados con gran humanismo. Durante el Foro Universal de las Culturas organicé unas conferencias para quienes tienen problemas de ceguera o debilidad visual. Imprimí el material que veríamos en braille. Uno de los conferenciantes les pidió que leyeran en voz alta, y su nivel estaba en 5º o 6º de primaria. Mientras nos aprobaban los derechos de Cuatro salmos, preparamos dos libros en braille, y trabajamos con diversos centros de México. Hay mucho por hacer. 

Hablemos de Anne Carson, una autora que vienen publicando y que ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras este año.

Sn dos las características de Anne Carson que la sitúan por encima de otras voces contemporáneas.

1). La ironía, entendida como la vio el crítico belga Paul De Man, como tropo. 

2) La humildad. Pocos autores han desarrollado esta virtud. Por lo mismo, cuando Carson declara «mi obra es un fracaso», nadie parece entender que habla de la incertidumbre propia del poeta que se aprecia y que, contraria a esta actitud, Carson suele sentir (genuinamente) que no ha alcanzado a saber suficiente sobre el griego, suficiente sobre sí misma, suficiente sobre su obra. De ahí su más alta forma de sinceridad, y por ende, su altura. Merecía con creces el Premio Princesa de Asturias, 2020. Por lo que he leído no fueron pocos los que no entendieron su decurso de recepción: la gratitud, que siempre es recíproca y universal, y dotada de la gracia, lo que los griegos conocieron como xenia

Si bien una editorial apuesta por todos sus libros ¿qué libros o autores de su catálogo consideras indispensables y recomendarías a nuestra comunidad?

Desde el momento en que se aprueba un libro en el Comité Editorial estamos dando por sentado que es un libro que merece ser leído, releído, analizado, y acompañado a su lector. Si la escritura está llena de hallazgos, la lectura debería estarla también. ¿Qué quiero decir? Ayer leía a Pitágoras. Se caracteriza por su respuesta del Sí y No. Tú sabes que Pitágoras concibe el número como un número. ¿Sabes cómo termina Anne Carson Economía de lo que no se pierde? Sí y no. Yo la traduje, y nunca caí en cuenta de que aludía al número, porque la jerga entera del libro y el campo semántico en el que se mueve va a ser siempre el número, el dinero, las pérdidas, las ganancias, los cobros, lo mercantil… ¿Qué es mi reflexión? Tengamos cuidado cuando hablemos de un autor o una autora cuya obra no conocemos bien. Corremos el riesgo de leer mal su emoción, no su punto de vista. Hace poco se le hizo una entrevista. Quien se la hace subió a redes; Anne Carson dice: «Mi obra poética es un fracaso». Antonio López nunca se dio cuenta de la ironía de Carson, quien, como Safo, trata de relativizar su altura. No olvidemos nunca los versos de Safo: «Luego de mi muerte nada quedará. No habrá memoria mía». ¡Y mira que sí la leemos! Todo tenemos el derecho a la opinión, pero ante todo la obligación a la opinión con un fundamento sólido. 

El sector editorial está abocado a la narrativa, sobre todo a la novela, ¿cómo se vive esta realidad en Vaso Roto?

Tenemos una Colección de Narrativa: Novela y cuento. Pero hemos centrado más nuestra atención en la poesía, porque así nace Vaso Roto, pero son novelas serias, como por ejemplo Rodenbach, Brujas la muerta, La dama de oro, Rojo París… Hemos buscado que la novela se relaciona con un aspecto del arte. 

¿Se relacionan con los lectores a través de las redes sociales?, ¿cómo es la interacción?

En lo personal no lo hago. Contamos con el apoyo de personas talentosas que dan seguimiento a redes sociales, tanto en México como en España, y estamos diseñando un plan disruptivo.  Ellas reciben el material, las cubiertas, las reseñas, y las dan a conocer en las tres plataformas esenciales: Facebook, Instagram y Twitter. También nos damos en conocer a través de las reseñas de nuestros libros en prensa escrita, sea periódicos, revistas físicas y digitales, y hemos recibido mucho apoyo de los principales medios de comunicación, prensa, televisión, radios, redes, tanto en España como en México. Más todo lo que hacen los libreros en sus escaparates. 

¿Qué novedades podrá esperar el público lector en los meses que vienen?, ¿alguna sorpresa?

Sí, además del libro de Anen Carson que acaba de salir, Economía de lo que no se pierde. Leyendo a Simónides de Ceos con Paul Celan, que salió este octubre, sacamos Cleopatra, el segundo de una serie de cinco libros de Harold Bloom que escribió antes de morir, a manera de guía sobre diversos personajes de Shakespeare. De hecho, está por salir una nueva versión en cine del personaje Cleopatra, tan interesante por los aspectos que la mujer encierra. Harold Bloom entendió como pocos la pisque que subyace en cada personaje que representa la condición humana. Leerlo es la mejor manera de comprendernos. Chantal Maillard y Piedad Bonet, juntas, nos entregan el libro Daniel, el nombre del hijo de cada una de las dos poetas que muere casi el mismo mes, casi de la misma edad, y casi de la misma manera. Son dos voces inmensas cuya estética no deja ileso a quien a su obra se acerca. Y, para diciembre, sacaremos un libro-homenaje. Hemos llegado al número 150 de la Colección Poesía. Haremos un libro especial, que es nuestra apuesta navideña. Un poema de cada autor de los 149 libros anteriores, y dos versos, en caso de tratarse de una antología. Tendrá cintilla de registro, una bella cubierta, tapa dura, y dentro vendrá un grabado de regalo del artista Víctor Ramírez, firmado. El título del libro es: ¡Oh! Dejad que la palabra rompa el vaso para que lo divino se convierta en cosa humana. 

Jeannette Lozano, fundadora de Vaso Roto

El editor es un gran lector

¿Cuál es tu relación personal con la lectura?

Cada casa editorial tiene una forma distinta de relacionarse con el libro. El libro siempre debe de proporcionar compañía. Es un instrumento capaz de sanar la herida más honda de toda sociedad. Yo leo hasta en los semáforos. Mi avidez por los libros nace desde niña. Y crecí con esa misma sed. Mi hija me confiesa ahora que cuando era niña tenía miedo de que se quemara la casa y yo sacara mis libros antes que a ella. Es una forma un poco burda, pero sí muy explícita de dejar ver cuál es mi relación con ellos. 

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento literario como lector?

Alda Merini. La encontré en Il duomo de Milán, en una estantería de la Librería Rizzoli. Allí vi un pequeño libro de Alda Merini publicado por Einaudi. Al leer el poema de la cubierta me percaté de que esa poeta, con dos líneas, me había dado a ver mi historia. ¿Qué más de puede pedir de un libro?

¿Gracias a qué libros o autores decidiste incursionar en la edición?

La Tierra Santa de Alda Merini, Cuerpo de amor de la misma autora, y La escuela de Wallace Stevens, poetas todos que leo y releo, y cada día me dicen algo nuevo. En los países de habla hispana suele existir una confusión que es la siguiente: los poetas norteamericanos viven en los Estados Unidos, por lo tanto, no pueden ser buenos poetas. Y, opera a la inversa: precisamente porque viven en un imperio es que se alzan con toda la fuerza del dolor. No tengo mucho conocimiento sobre los temas fiscales, pero me parece que allí se da un tratamiento especial a las donaciones de arte en los museos, y que las Universidades dan un trato justo y con grandes alicientes a sus maestros. Mira cómo los poetas de ese país dan clases en universidades. Charles Simic lo hizo hasta que cumplió 80 años; Charles Wright sigue; Harold Bloom lo hizo dos días antes de su muerte… de allí que los grandes poetas estén muy cerca de los alumnos, quienes, a su vez, sacan provecho mayor de esa cercanía. Pienso en pintores enormes como Willem De Kooning. ¿Por qué dejó Roterdam para abrirse camino en los Estados Unidos? ¿Por qué muere Josep Brodsky en Nueva York? Algo han recibido, sin duda. Y es que las Universidades tienen bibliotecas que son verdaderos templos. Y si hay bibliotecas, no hay la excusa de que no se lee porque el libro es caro. Hay que enseñar a leer, a investigar, a amar los libros. 

¿Qué libros o autores ya publicados te hubiese gustado editar?

En lo personal prefiero responderte, qué libros o autores me ha llamado la atención que no se hayan sabido aceptar. James Merrill y Tracy Smith son dos de ellos. De ambos, Merrill y Tracy teníamos negociados más títulos que no pudimos sacar ya que los primeros no fueron acogidos como deseábamos. ¿Nos hemos equivocado en la selección? Yo podría decir que no. Que se requiere de tiempo, de apertura, se asociaciones en el cerebro, en la mente, y en lo espiritual, para que un poema se instale en todo nuestro ser, nos hable, nos mueva y nos conmueva. Para que eso suceda, a veces hay que esperar años. 


¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Porque el libro es sagrado, y los seres humanos lo somos en esencia. Todo nuestro yo propicia la belleza por el sacrificio, buscamos lo perdido, vamos en busca de los divinos, según dejó asentado Heidegger. Eso que nos hace uno, nos liga, y nos permite, oír los unos de los otros.

Conoce más sobre Vaso Roto en su página de Babelio.

Autor: Nico Rose Babelio

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