Encuentro con editoriales: La Navaja Suiza

Tres grandes lectores conforman esta editorial joven e independiente, esta pequeña casa de grandes propuestas literarias inéditas y recuperadas del olvido: La Navaja Suiza. Su catálogo no se inserta en un género, nacionalidad o idioma determinados, si no que se abre como las partes de una navaja para ofrecer placer estético y reflexión. En esta entrevista conversamos con dos de sus creadores, Bárbara Pérez de Espinosa y Agustín Márquez.

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¿Nos pueden contar cómo surgió la editorial?

Bárbara: La editorial nació en el 2017, el primer título lo sacamos a finales del mes de enero. Este es un proyecto que nació porque nosotros antes teníamos un blog cultural que sigue existiendo en Internet y se llama Libros e instrucciones de uso y dio la coincidencia de que tanto Agustín, Pedro y yo habíamos hecho un máster de edición y teníamos el sueño compartido de crear una editorial, teníamos muy claro que lo que queríamos era publicar libros que nos llamaran la atención como lectores. Teníamos varios títulos que habíamos leído en otros idiomas y que queríamos compartir con lectores españoles y el primero fue un autor quien aparece como emblema de la editorial: William H. Gass. Estábamos enamorados de En el corazón del corazón del país, nos lanzamos a comprar los derechos de este libro que llevaba cuarenta años publicado pero que no estaba en el mercado español y tampoco se podían encontrar otros títulos suyos traducidos. Ese fue el empuje que necesitábamos y que dio nacimiento a la editorial, una apuesta de tres lectores que querían compartir lecturas.

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¿A qué responde el título de la editorial?, ¿por qué una navaja suiza?

Bárbara: Resulta que el blog que teníamos, Libros e instrucciones de uso,  un homenaje a la novela de Georges Perec, tenía como logo una navaja multisusos que adaptamos un poco a la editorial. Decidimos aprovechar nuestros orígenes y no renegar de ellos. El logo tenía todo el sentido porque somos tres socios con gustos muy diversos pero con una base común. Además venimos de lugares distintos, Agustín es ingeniero en telecomunicaciones, Pedro es biólogo pero también es editor de libro de texto, yo soy abogada en ejercicio, somos las diferentes piezas de un mismo engranaje y nos complementamos.

¿Qué debe tener un título para ser publicado en La Navaja Suiza?, ¿cómo se ha ido formando el catálogo de la editorial?

Agustín: Somos bastante eclécticos pero una cosa que intentamos desde el principio para publicar un libro, aunque resulte muy obvio, es que nos guste a los tres. A la hora de sacar un título, si te gusta pues apuestas por él y lo defiendes mucho mejor. Como somos una editorial pequeña, cada libro para nosotros no es una apuesta, es la apuesta. Y otra cosa que sí miramos mucho es que en los libros que publicamos el lector forme parte, nos interesa la literatura que involucra al lector.

Han mencionado a William H. Gass como uno de los autores fundamentales de la editorial ¿Qué otros títulos autores pondrían en este lugar? A pesar de que una editorial defienda todo su catálogo.

Bárbara: A lo mejor podemos coincidir con Agustín en esto, que en realidad es como quienes tienen muchos hijos y podemos preferir o a unos o a otros. En mi caso Gass es un autor clave en nuestro catálogo, a quien le debemos mucho y además nos hemos llevado una alegría inmensa poder publicarlo para España y América Latina y saber que él estaba muy contento con ser traducido al español. También me ha hecho muy feliz el libro de Natalia García Freire, Nuestra piel muerta, que lleva ya tres ediciones y ha tenido una acogida por parte de los lectores fantástica, además es una persona estupenda; creo que los tres sabemos que va a tener un futuro muy prometedor, ya lo tiene en la literatura. También recuperar la obra de Concha Alós, una autora tremendamente innovadora en la España de los sesenta y setenta y que cayó en el olvido, pues a mí me ha producido mucha alegría y a pesar de ser una editorial pequeña creemos que poco a poco se puede ir reivindicando su figura.

Y hay otros como Autogol, de Ricardo Silva Romero, uno de los mejores escritores colombianos junto con Juan Gabriel Vásquez o Héctor Abad Faciolince o Tomás González, entonces es un placer publicar aquí ese libro que no solamente habla de fútbol, del mundial de Estados Unidos en los noventa, si no que habla profundamente de su país. También y dentro de los libros que vendrán, la novela de Ce Santiago, El mar indemostrable, que lo tuvimos que retirar por el confinamiento y tenemos muchísimas ganas de que los lectores puedan al fin conocerlo. Confiamos en todos nuestros títulos pero hay libros a los que les tenemos especial cariño.

Agustín: Coincido en todo, a lo mejor está mal decirlo pero William Gass está por encima, es un autor que me parece imprescindible. Siempre decimos que los autores lo son pero de verdad creo que este lo es. Y claro, publicar autores nóveles como Natalia García y Ce Santiago, es muy bonito ir de la mano con escritores que empiezan y confían en la editorial, además en el caso de Natalia su padre literario es precisamente William Gass y Ce Santiago quien tiene mucho también de este autor a quien ha traducido.

Hablamos de una propuesta estética que se aleja de lo mercantil ¿hay un posicionamiento político en este sentido? 

Bárbara: Como grandes compradores de libros teníamos claro qué tipo de editorial queríamos construir. Como era realmente un proyecto, una pasión y no un negocio pues queríamos darnos ciertos gustos sin dejar de tomar en cuenta los números porque buscábamos tener un proyecto económicamente viable. Ponemos mucho empeño en que el objeto sea atractivo, que las cubiertas sean cuidadas, trabajamos con buenos ilustradores, con  buenos traductores y el papel que a mucha gente no le importa, para nosotros es una cuestión fundamental. No sé si es una posición política pero tal vez sí una forma de entender la cultura: cuidar los detalles, saber que los libros son caros y que deben tener determinados precios para que todos los agentes de la cadena del libro puedan llegar a fin de mes, pero hay que respetar un poco lo que es el texto y el objeto y que hay que ofrecer productos de buena calidad que sobrevivan además el paso del tiempo, hay que tratar con respeto al lector.

Agustín: Precisamente, nuestra visión es la del respeto hacia el lector porque aunque hay que tener los números en cuenta, nos gustaría que nuestros libros se releyesen, que perduren. También se trata de respeto por los autores que le han dedicado mucho años al texto, a los traductores y otros actores. En definitiva, respeto  hacia la cultura.

En relación con el respeto justamente, en la página de la editorial vemos que se da un lugar importante al traductor ¿cómo es su relación con los traductores y su importancia en la editorial?

Agustín: Nuestra relación con los traductores es un tanto peculiar en el sentido de que no los consideramos agentes externos que nos da un servicio. Por ejemplo, Ce santiago, nuestro traductor de cabecera del inglés yo diría que es de la familia, lo sentimos parte de la editorial. Lógicamente ellos tienen que cobrar y comer y hay dinero de por medio pero eso no implica que el trato con autores, traductores o ilustradores no sea personal. Siempre trabajamos con gente que nos sentimos cómodos a nivel personal y luego eso se junta con que a nivel profesional es también muy buena. El trato siempre es cercano y familiar, eso es importante para nosotros.

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¿Cómo se relaciona la editorial con los lectores en redes sociales e Internet?

Bárbara: Tratamos de ser activos en las redes sociales, hay muchos lectores que nos envían mensajes privados y nos encanta ver cómo comparten fotografías y críticas de nuestros libros e intentamos compartirlas también pues nos hace una ilusión tremenda. Ver una reseña en prensa nos parece estupendo claro, pero lo mismo nos emociona si viene de un buen lector, en este sentido también intentamos tener un ritmo de publicación alto, que cualquier lector se pueda comunicar con nosotros para lo que necesite. Es una parte fundamental, el Internet lo que posibilita es un contacto directo que antes las editoriales no tenían para saber las impresiones de los lectores. En este sentido, las redes sociales nos han aportado muchas alegrías.

¿Qué novedades pueden esperar los lectores de La Navaja Suiza en los próximos meses?

Bárbara: La novela de Ce Santiago, El mar indemostrable, que tuvimos que retirar por el confinamiento saldrá a finales de agosto e inicios de septiembre. Es un libro maravilloso. Cuando uno lee esta novela ve que tiene un estilo bastante cuidado y no muy común en España, es un texto muy especial en el que confiamos mucho, una voz a descubrir muy interesante.

Vida económica de Tomi Sánchez, de Javier Sáez de Ibarra que ha publicado cuentos en Páginas de Espuma y ha ganado algunos premios. Es un autor con una trayectoria muy reconocida y su novela es bastante política, un texto que hace reflexionar mucho sobre los tiempos que vivimos. Saldrá en septiembre.

En octubre tenemos la recuperación de Nada es crucial, una novela que se publicó en 2010, de Pablo Gutierrez. Él ha publicado algunas novelas posteriores en Seix Barral y pa los tres este un título nos apasiona, es  una novela que revolucionó lo que era la narrativa española en su momento, además tiene un compromiso político muy fuerte. Un texto fundamental para entender la literatura española del siglo XXI.

Agustín: En noviembre haremos una reedición de En el corazón del corazón del país, con cubierta nueva, nueva revisión del texto y una introducción que hizo el mismo William Gass para este obra, esto nos emociona mucho. Y para el año que viene tenemos un nuevo libro de Rosario Ferré, autora puertorriqueña de quien  ya hemos publicado Papeles de Pandora.

El editor es un gran lector

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Fotografía de Isabel Hernández

¿Cuál fue su primer descubrimiento literario?

Agustín: La ciudad en invierno, de Elvira Navarro. Había leído a los clásicos antes pero ese fue un libro que me marcó muchísimo a nivel literario.

Bárbara: Más allá de las lecturas infantiles, leí con diez u once años, Nubosidad variable, de Carmen Martín Gaite y fue un libro que descubrió para mí otra narrativa.

¿Qué título les llevó a relacionarse de manera más estrecha con la literatura?

Agustín: Podría decir el mismo de Elvira Navarro, en el momento que lo leí literariamente en mí algo cambió.

Bárbara: He leído desde muy pequeña y en ese sentido no sé si haya un libro que me haya acercado más a lo que ya venía haciendo. Pero hubo un libro que me sorprendió porque lo leí en el colegio y fui la única a la que le encantó, Pedro Páramo, de Juan Rulfo que es una maravilla. Ahí descubrí que tal vez yo entendía la literatura de una forma diferente al resto.

¿Cómo llegaron al mundo de la edición?

Agustín: Llegamos por culpa de otros editores, cuando hacíamos entrevistas para el blog, los editores que entrevistábamos nos preguntaban porqué no montábamos una editorial. Y ahí fue un poco que empezó a pasarme por la cabeza la idea de tener, fuera de ser lector, un proyecto editorial.

Bárbara: Siempre había tenido el sueño de convertirme en editora o de trabajar en el ámbito relacionado con la edición, aunque yo era abogada pero siempre estuve ligada a la lectura y a la literatura y por eso decidí hacer un máster en edición y empecé a trabajar en el sector y supe también que lo que quería era la edición independiente.

¿Qué títulos o autores que han leído les hubiese gustado editar y publicar?

Agustín: Aparte de los típicos como Raymond Carver, creo que Édouard Levé, un autor francés que se suicidó joven y me parece que está publicado en la editorial argentina Eterna Cadencia.

Bárbara: En mi caso me hubiera encantado recuperar Claus y Lucas, de Agota Kristof que lo publicó hace poco Libros del Asteroide. Y también La vida perra de Juanita Narboni, de Ángel Vásquez que lo tenía antes Cátedra y lo ha reeditado Seix Barral. Estos y muchos más si me pongo a pensar.

¿Por qué creer en los libros y en la edición hoy en día?

Bárbara: Para nosotros es una respuesta bastante obvia, la gente que lee tiene una mente mucho más abierta, más respetuosa. Al relacionarte con la lectura entiendes mucho más las posiciones de las personas, las cosas a las que te enfrenta la vida; si no tienes la posibilidad de viajar te abre la puerta a otros mundos. Creo que son todas ventajas y para mí, aunque sea una frase muy manida, si tienes un libro en la mano nunca estás solo, nunca te aburres. La vida interior que desarrollas con la literatura siendo una actividad muy solitaria es fantástica y luego, cuando te encuentras con otros lectores con los que compartes la pasión por determinados textos es maravilloso, tienes una comunión con esas personas que a veces no llegas a tener con familiares o amigos de toda la vida.

Agustín: Creer en los libros y en la edición es más necesario que nunca porque es cuando más información tenemos, cuando más información nos avasalla pero cuando menos críticos estamos siendo. Una persona que tiene el hábito de leer no se queda en los titulares. Leer te permite ser consciente, ser crítico y eso es algo que siempre ha sido necesario, si no somos muy manejables. Sobre todo ahora hay que saber y entender lo que nos está pasando.

¡Gracias Bárbara y Agustín por sus respuestas!

Conoce más de La Navaja Suiza en su página de editorial en Babelio.